PCPE: La sierra del Retín acogerá la mayor oleada de maniobras militares imperialistas en décadas.

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La sierra del Retín acogerá la mayor oleada de maniobras militares imperialistas en décadas.

La sierra del Retín acogerá la mayor oleada de maniobras militares imperialistas en décadas

28 de Agosto 2015

El próximo mes de octubre, el Retín acogerá una cantidad de unidades militares que oscilarán entre 28.000 y 35.000, en unos ejercicios que denominarán Trident Juncture 2015. Se trata de la maniobra militar más grande en décadas, donde participarán los países aliados del OTAN. La Sierra del Retín lleva siendo objeto de maniobras de este tipo desde principios de los años 80, cuando el Ministerio de Defensa se hizo con mas de 5.300  hectáreas de la sierra, expropiándolas sin ninguna compensación al pueblo de Barbate. Este enclave es de vital importancia para Defensa, que lo considera un punto estratégico, de gran importancia tanto por la cercanía con las bases militares de Rota y de Morón, como por las propias características geográficas del lugar.

Estas maniobras suponen un nuevo paso adelante en la escalada de guerras imperialistas que los EEUU y sus aliados de la OTAN llevan a cabo por el mediterráneo y otras partes del mundo. La sierra del Retín se convierte así en un escenario de entrenamiento para las posteriores intervenciones militares que se llevan a cabo en África, por todo el Mediterráneo y en zonas de conflicto como es actualmente Ucrania.

España, que dentro de la Unión Europea, aliada de Estados Unidos, tiene una posición muy relegada, lleva pretendiendo desde hace muchos años, ganar cuotas de poder cediendo territorios para este tipo de prácticas. Así nos encontramos con las bases militares que se convierten en “escudos antimisiles” (con el peligro que conlleva para la población en caso de una inminente guerra) y nos encontramos también con que entornos de nuestro patrimonio natural y cultural, como es la Sierra del Retín, se ven inmersos en este tipo de prácticas, poniendo en peligro los recursos naturales y paisajísticos, y a la propia población que tiene que sufrir los constantes incendios y molestias que causan las maniobras militares.

Andalucía se convierte así en base de operaciones para que el imperialismo continúe con sus guerras de saqueo y rapiña. Con los escudos antimisiles, con la posibilidad de que la base de Morón se convierta en sede del US Africom (comando de intervención del ejército de los Estados Unidos en África) y con el campo de entrenamiento del Retín.

Ante esta situación, los comunistas animamos a todo el pueblo a que luche por la retirada de los militares del Retín, por el propio beneficio del pueblo de Barbate, y además en ejercicio de solidaridad con todos los pueblos del mundo que se ven atacados por estos ejércitos imperialistas, que impiden la paz mundial ya que su único objetivo es guardar los intereses de unos pocos, y no de la mayoría de la población.

¡No a las maniobras militares en la Sierra del Retín!

¡Fuera militares del Retín!

¡Por la paz, contra el imperialismo!

PCPE: Defender el sector lechero luchando por la ruptura con la UE y el derrocamiento del poder de los monopolios.

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Defender el sector lechero luchando por la ruptura con la UE y el derrocamiento del poder de los monopolios

Ante la Marcha a Madrid convocada por organizaciones agrarias, cooperativas de productores y productoras y sindicatos del campo, en defensa del sector lácteo, el Comité Ejecutivo del PCPE declara:

La situación por la que atraviesa el sector es desesperada y peligra su propia supervivencia en un escenario de subida de los insumos, y caída libre de los precios pactados por los monopolios de la industria lechera y las grandes superficies por debajo de los propios costes de producción.

El carácter concentrado y altamente monopolístico de la industria láctea y la distribución al por menor, es lo que hace posible la prepotencia de los grupos industriales y las grandes superficies y la exitosa presión a la baja sobre los precios en origen, que están llevando al sector a su práctica desaparición. Las empresas de la industria láctea pactan precios inasumibles para el pequeño productor, solicitan de los productores bajadas de producción y /o directamente no les recogen el producto. Por su parte los grandes grupos emplean las marcas blancas para fijar precios presionando así a la baja sobre el precio del producto en origen.

La concentración monopolística de las explotaciones y de la propiedad de la tierra no es la alternativa para mejorar la posición del campesinado en la pugna por el precio frente a una industria y un gran comercio altamente concentrados y centralizados . Ese proceso, iniciado desde la integración europea, sólo ha tenido y tendrá como consecuencia la ruina de miles de familias, el cierre de pequeñas y medianas explotaciones en las cuencas lecheras, la quiebra definitiva de nuestra autosuficiencia alimentaria, el despoblamiento y ruina del campo y más emigración.

La liquidación del sector lácteo se remonta al momento de la entrada de España en la CEE (hoy UE) que abre un proceso de concentración capitalista en el campo; concentración y centralización del sector productivo y en consecuencia de la propiedad de la tierra, que llevó a la ruina a pequeños y medianos productores y constriñó la capacidad productiva del sector, encaminándose hacia un modelo de grandes explotaciones propiedad de grandes grupos monopolistas y sacrificando a productores, consumidores, calidad del producto y futuro del campo.

Las cuotas y la liberalización no son dos políticas sino la misma política económica dirigida a aplastar la producción lechera autóctona para colocar los sobrantes lácteos de los países miembros del eje dominante en la Europa de los monopolios (sobre todo Francia), cuyos intereses representa e impone la UE, utilizando instrumentos como la PAC imperialista. Ambas responden, en diferentes coyunturas, a los intereses de las grandes corporaciones alimentarias europeas, que defiende y representa la PAC. Las restricciones a la producción crearon las condiciones para el desmantelamiento que ahora precipita y acelera la liberalización. La ofensiva se da por lo tanto en clave de pugna entre monopolios por ampliar sus cuotas de mercado.

La liberalización, sobre los escombros de la nefasta cuota láctea, constituye un ataque durísimo de los monopolios y de la UE contra el pequeño y mediano campesinado, contra el conjunto de consumidores y de trabajadores asalariados que dependen directa o indirectamente del sector lácteo, y contra amplios sectores populares del campo y la ciudad. En las condiciones de la liberalización irrestricta, los productores pequeños y empequeñecidos no pueden competir con los grandes monopolios, más aún cuando se imponen por la UE precios que sólo son asumibles para los monopolios.

En este año han desparecido en León 642 explotaciones. En Cantabria actualmente solo quedan 1.500 explotaciones de leche, frente a las más de 3.800 censadas en 2001. Desde la entrada en la CEE, se produjo la desaparición del 90% de las explotaciones ganaderas existentes en Galicia. En Asturias desde la imposición del sistema de cuotas en 1992 las explotaciones ganaderas no han hecho más que descender, pasando de las 20.000 granjas a las actuales 2.209 explotaciones de leche. El continuo cierre de ganaderías ha tenido como consecuencia inmediata que la producción láctea en Asturias haya alcanzado su histórico más bajo desde 1980.

La solución no pasa por sustituir el necesario debate político por un debate técnico sobre la necesidad de agilizar la defensa jurídica en caso de incumplimiento de los contratos, o exigir más eficacia o más supervisión ministerial. Tampoco cabe hablar de ineficacia o inacción por parte de los gobiernos. Los gobiernos autonómicos, español y europeo gobiernan con gran eficacia y mano de hierro para garantizar los negocios de los grandes grupos monopolistas y de las grandes corporaciones europeas cuyos intereses representan y representa la Unión Europea de capital.

La crisis del sector lácteo es mundial. El precio de la leche se viene abajo en todo el mundo capitalista expulsando del mercado a millones de productores. Miles de campesinos marchan a Bruselas, Estrasburgo, se movilizan en Francia, Bélgica, Alemania, Portugal, Suiza, Indonesia, República Dominicana y Estados Unidos El fenómeno se inscribe en una crisis de sobreproducción que sacude a todo el mundo capitalista.

Sobreproducción no implica que sobre leche. Al contrario,millones de trabajadores se ven privados de ella. La superproducción de mercancías que da lugar a las crisis no es absoluta, sino relativa. El exceso de mercancías solo existe si se tiene en cuenta la demanda solvente, pero no en comparación con las verdaderas necesidades de la sociedad.

Desde el PCPE saludamos la iniciativa de las organizaciones agrarias, cooperativas de productores y sindicatos del campo, que, junto a otras organizaciones populares y de masas, promovieron la constitución de plataformas de defensa del sector y el 4 de Septiembre hacen oír su voz en Madrid para exigir la toma de medidas urgentes por parte del gobierno español.

Estaremos en esas movilizaciones apoyando firmemente la lucha por la defensa del sector lácteo y clarificando que salvar este sector sólo es posible uniendo las fuerzas de los pequeños y medianos productores del campo a las de la clase obrera y el resto del pueblo trabajador; bajo un Programa de ruptura con la UE y el euro, de apoyo al cooperativismo y de avance hacia la nacionalización de las grandes explotaciones y de todos los eslabones de la producción, la transformación y la distribución, en el marco de una economía planificada socialista que termine con la anarquía de la producción y con el imperio omnímodo de los cartels alimentarios y tenga como único objetivo la satisfacción de las necesidades sociales y la autosuficiencia alimentaria de nuestro país.

Comité Ejecutivo del PCPE
30 de Agosto del 2015

¿Qué haría el KKE si estuviese en el lugar de Syriza? (LibreRed/Rizospastis)

http://www.librered.net/?p=40148

¿Qué haría el KKE si estuviese en el lugar de Syriza?

Escuchamos frecuentemente la siguiente pregunta bien intencionada: ¿Qué harían ustedes si estuvieran en lugar de Syriza?

La pregunta es adecuada pero debemos situarla en la perspectiva correcta.

Si nosotros, el Partido Comunista Griego, estuviésemos en el “lugar” de Syriza, es decir el lugar de gestores de la burguesía, el lugar de defender los intereses del capital en sus exigencias de restauración del lucro y mas generalmente de las alianzas euroatlánticas y de la OTAN; si estuviésemos en el “lugar” de asumir un gobierno que es una herramienta de los monopolios; si estuviésemos en el “lugar” de negociar en nombre del capitalismo griego, sentados en las mesas redondas de la UE, de la zona euro y de otros órganos imperialistas…

Si estuviésemos en ese “lugar”, no haríamos nada diferente de lo que Syriza está haciendo. No podríamos ayudar, pero tendríamos los mismos dilemas: ¿Debemos continuar dentro del euro u optar por la quiebra, controlada o no controlada y en un capitalismo griego basado en el dracma? Pondríamos en la balanza lo que es más ventajoso para el interés de nuestro capitalismo y escogeríamos de acuerdo con eso. Y eso es lo que Syriza ha hecho.

Pero si estuviésemos en ese “lugar” ya no seríamos un Partido Comunista, el partido de la clase obrera y las masas populares; nos habríamos convertido en un partido diferente incapaz de luchar en su nombre. Es eso lo que venimos explicando desde 2012 cuando los trabajadores nos preguntaban, con buena intención, sobre “entrar” en un gobierno de coalición con Syriza, o apoyarlo, o mínimamente tolerarlo en 5 o 10 cuestiones.

Nosotros explicamos, ya en aquella época, que todo gobierno de gestión de la burguesía, cualesquiera que fueran sus intenciones, declaraciones, cualesquiera que fueran sus aspiraciones, está objetivamente forzado a seguir un camino específicamente antipopular, porque tal gobierno no es producto de una ruptura con el capital, con su poder, con los órganos imperialistas, UE, etc.

Hoy la ilusión de que las cosas podrían ser de otra forma se desvanece ante nuestros ojos, no importa de cuan variadas y diversas maneras se intente disfrazar la verdad con los harapos de la caricatura de ruptura, como la “moneda nacional”, la “reconstrucción de la producción” capitalista, el “compromiso honrado”; no importa cuánto intenten retocar la máscara y venderla, tratando de acorralar a los que están irritados, o decepcionados con la política de Syriza, de retorno al corral con los dueños de los barcos, los industriales farmacéuticos y los centros capitalistas de los EEUU y de Alemania que apoyan el Grexit.

Pero volvamos a la pregunta anterior

¿Qué pasaría si tuviese lugar un cambio radical en la correlación de fuerzas, a favor de la clase obrera y de los estratos populares más pobres? ¿Si en lugar de un gobierno gestor de la burguesía, un gobierno que es un mero instrumento del poder capitalista, tuviésemos un gobierno verdaderamente popular y de los trabajadores, un instrumento del poder de los trabajadores y de las masas populares en el cual los comunistas, obviamente, desempeñarían un papel decisivo?

Tal poder gubernamental no estaría preso en las salidas sin fin de una negociación antipopular con los órganos imperialistas de la UE, del BCE y del FMI. Ni siquiera se habría iniciado el tipo de proceso que hemos vivido en los últimos cinco meses.

Sobre todo porque ni aprobaría el programa antipopular y antiobrero institucional y legislativo, ni las leyes relacionadas o no con el memorando, ni aprobaría las medidas procapital que protegen sus lucros, los privilegios ultrajantes de las corporaciones. Aboliría todas esas medidas; subvertiría todo esto. Tampoco abrazaría compromisos con la UE, BCE, FMI y con la OTAN ni las “obligaciones” que se derivan de ello. Pondría fin a la participación del país en esos grupos imperialistas. Se desvincularía de todos ellos.

No dejaría los sectores de la economía, las unidades de producción, el sector de servicios, energía, infraestructuras y bancos en manos de grupos empresariales, del capital monopolista. Adoptaría una serie de medidas inmediatas destinadas a lanzar el proceso de socialización y organización de la economía sobre las bases de planificación central científica. Abriría el camino para la utilización de la capacidad productiva del país usando como criterio, no el lucro de las corporaciones y el capital, ni la explotación capitalista sino la satisfacción de las necesidades de los trabajadores y del pueblo, de sus necesidades sociales más amplias. Ese camino nos permitiría salir de la crisis de acuerdo con los intereses de los trabajadores y el pueblo. Posibilitaría el desarrollo proporcionado de los sectores de la economía actualmente estancados debido a los compromisos con la UE (por ejemplo, construcción naval, azúcar, producción de carne).

Tal poder no reconocería la deuda pública ni la obligación de pagarla. Declararía su abolición unilateral.

Un poder y gobierno como ese sería producto de la más amplia movilización popular y de participación de los trabajadores y masas populares en el ejercicio del poder, a través de nuevas instituciones surgidas de sus luchas subversivas, sustituyendo las viejas instituciones del sistema político burgués y de la “democracia” de los monopolios.

Un poder y gobierno como ese, inmediatamente firmaría acuerdos internacionales de beneficio mutuo con otros Estados, para importación de medicamentos, alimentos, energía, precisamente porque no se comprometería a participar en órganos imperialistas como la UE, OTAN, etc.

Y ese es el lugar por el cual estamos luchando hoy

Toda la lucha de los comunistas se orienta en esa dirección. Tiene por objetivo cambiar la correlación de fuerzas a favor de la clase trabajadora y de los estratos más pobres de la población, a fin de alterar el camino que el país viene siguiendo. A fin de abandonar la vía capitalista de desarrollo, sea bajo el euro o bajo el dracma, junto con sus crisis, su miseria, su explotación, su vida sin derechos, a la adaptación de las necesidades de los trabajadores y del pueblo a los límites siempre impuestos por los lucros de las empresas, su compromiso de participar en sindicatos capitalistas y alianzas imperialistas.

Es ese el motivo de que hoy el KKE llama a todo el pueblo, no solo a resistir los ataques antipopulares y antiobreros del capital, resistir al gobierno SYRIZA-ANEL y a la UE, sino también a usar la lucha como trampolín para transformarla en un paso adelante para el reagrupamiento del movimiento obrero, el refuerzo de la alianza popular; para fortalecer la orientación anticapitalista y antimonopolista del movimiento al identificar al enemigo real: los monopolios, el capital, empresarios, sus gobiernos, sus partidos, sus alianzas internacionales de la UE-EUA-OTAN.

Y esa es la única forma de modificar la correlación de fuerzas a partir de los intereses del pueblo, a fin de que el pueblo forme una fuerza, poderosa, determinada y capaz de impedir la ofensiva antipopular de hoy y derrotarla mañana imponiendo su propia salida. En ese proceso los trabajadores serán capaces de alcanzar éxitos y victorias grandes y pequeñas.

Y es ese el criterio que los trabajadores deben asumir frente a las urnas cuando llegue el momento: como su voto va ayudar a reforzar el esfuerzo por cambiar la correlación de fuerzas a fin de ayudar al pueblo a levantarse organizado y determinado pora poner el futuro en sus propias manos.

Texto publicado en el periódico del Partido Comunista Griego, Rizospastis, 19, Junio, 2015
Traducción al castellano de Ares Vreas