Discursos de Nicolás Maduro y Raúl Castro en la Cumbre del ALBA en respaldo a Venezuela frente al imperialismo de los EEUU (+ vídeos).

Textos de los discursos:

http://www.granma.cu/mundo/2015-03-17/intervencion-de-nicolas-maduro-moros-en-la-ix-cumbre-extraordinaria-del-alba-tcp

Intervención de Nicolás Maduro Moros, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, en la IX Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP, Caracas, Venezuela, el 17 de marzo de 2015.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Primeros ministros;

Cancilleres de nuestros hermanos y hermanas del ALBA:

La bienvenida más sentida, más amorosa que se le puede dar a un hermano que viene a visitarnos con su apoyo, con su solidaridad. Siéntanse ustedes, como siempre, aquí en su casa, en Venezuela, en esta tierra de libertadores, en esta Caracas histórica de tantas batallas por la independencia durante siglos ya.

Queridos hermanos de Bolivia, Cuba, Nicaragua, Dominica, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, Granada, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Ecuador, y hemos invitado de manera muy especial a nuestra hermana Haití; Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Hace apenas unos 10 días tuvimos una extraordinaria reunión en otras condiciones con la participación de 18 Estados de nuestra América caribeña, de nuestro Caribe americano se pudiera decir o de nuestra América caribeña. Ahí estuvimos en PETROCARIBE, 10 días apenas, y allí se aprobó un plan de consolidación, expansión, crecimiento de PETROCARIBE hacia programas diversos: el desarrollo energético, económico, social.

La palabra clave les decía yo a nuestros hermanos, cuando los recibí aquí en la puerta del Palacio Presidencial de Miraflores, la palabra clave es solidaridad. Es la palabra clave de la construcción de la nueva unión, de la nueva integración, de la nueva independencia de América Latina y el Caribe: la solidaridad, la hermandad verdadera, el trabajo conjunto, las relaciones en base a la igualdad, a la cooperación, a la hermandad, al respeto mutuo.

América Latina y el Caribe está escribiendo una historia gigantesca, gloriosa en las nuevas relaciones, en el marco del ALBA, de PETROCARIBE, de la UNASUR, de la CELAC. Una nueva historia se ha abierto para América y es una historia que tiene como centro salir de las cadenas de los viejos colonialismos, de los nuevos neocolonialismos que llenaron de esclavitud, atraso y pobreza a nuestra región durante 500 años y más, y es una historia que tiene como centro la felicidad de nuestros pueblos, la paz.

Siempre digo aquí en nuestra patria, a nuestros conciudadanos, a nuestros compatriotas, para nosotros siempre la gran victoria es la paz; la paz con igualdad, con educación, con salud, con trabajo, con ingresos dignos del pueblo, con distribución de las riquezas de manera justa y equitativa; la paz con justicia, la paz con derechos políticos, Poder Popular, la paz intrarregional. Ese es el centro de nuestra búsqueda.

Por eso estamos muy felices de recibirlos hoy, y, además, bueno, en medio de una batalla ineludible, inevitable. Si queremos de verdad transitar el siglo XXI y consolidar todos unidos y solo unidos, la independencia de toda una región: América Latina y el Caribe. Solo unidos podremos nosotros consolidarnos.

Si vemos la historia de 200 años de búsqueda de independencia, de república, de identidad propia, y cómo la división entre nuestros gobiernos, nuestros pueblos nos llevaron a largas décadas de dictaduras en algunos países, de regímenes neocoloniales que saqueaban nuestras riquezas en otros países, de intervenciones armadas brutales en otros países hermanos.

Son dos siglos que hemos visto pasar la historia y, por fin, como dijera nuestro amado y querido comandante Hugo Chávez: “El siglo XXI será el siglo de nuestra emancipación” —nos decía ya en el año 1992, 1993, 1994—, “el siglo XXI será nuestro siglo. Ahora sí no podemos dejar perder esta oportunidad, ahora sí será nuestro siglo.” Alguna gente lo escuchaba y decía: “Nuestro siglo”, y veíamos de pronto que se instalaba en Miami la Cumbre de las Américas y se firmaba el ALCA: “Nuestro siglo.” Alguna gente podía decir: “Bueno, es emocionante el planteamiento, pero es una utopía más.” Y él empezó a hablar de la utopía concreta, los sueños hacerlos realidad a través de proyectos políticos viables que se correspondan a la conciencia, a la identidad y a las necesidades de nuestro pueblo, y, además, a través de una voluntad política férrea.

Todos ustedes conocieron al comandante Hugo Chávez, bien lo conocieron y saben que era un hombre que salía a la defensa de las ideas justas con su cuerpo, con su pensamiento, con todo lo que tuviera. Le gustaba a él repetir mucho la frase de Bolívar: “Donde estoy yo, estoy completo”, y agregaba: “Y voy con todo.” Así estamos nosotros también: Donde estamos nosotros, queridos hermanos del Caribe, de Centroamérica, de Suramérica, donde estamos nosotros estamos completos en nuestra lucha.

Saben ustedes que Venezuela es un país que está haciendo una revolución. La Revolución Bolivariana surgió de nuestra propia raíz, no surgió de la nada; surgió de un largo proceso histórico, largo en la raíz fundacional, Bolívar, y tuvo su desenlace por allá en el agotamiento de un modelo nefasto de saqueo del país. El primer paso que se dio en nuestro país, que dio nuestro Comandante Fundador, nuestro Comandante Infinito, fue convocar la soberanía popular para construir el nuevo marco de la nueva patria que se iba a construir.

Así fue, hemos transitado diversos caminos de lucha, conspiraciones de diversos signos durante un año, el otro, el otro, y todas las adversidades inducidas o creadas por las conspiraciones lo que han hecho es fortalecer y acrecentar la conciencia de un pueblo que no ha dudado en batallar por su dignidad, por su derecho a la autodeterminación y a la independencia jamás, el pueblo de Venezuela no lo ha dudado ni un segundo. ¡Milagros se han vivido aquí!

Cuando nos tomábamos la Foto Oficial, yo les decía a nuestros hermanos del ALBA que en esa colina que ustedes ven ahí en el frente, donde tomamos la Foto Oficial, allí llegó el helicóptero a las 3:00 de la mañana el 14 de abril del año 2002 con el Comandante Chávez. El pueblo lo había rescatado, como un milagro, cuando lo tuvieron secuestrado y casi lo fusilaron.

Hemos pasado y escrito con nuestro pueblo páginas verdaderamente mágicas, para no decir heroicas, porque sí son heroicas, pero casi mágicas, y nuestro pueblo ha ganado respeto por la idea de la revolución democrática, protagónica, constitucional, bolivariana, antimperialista, anticolonialista, antirracista, socialista del siglo XXI.

El siglo XXI nos encontró en medio de esta batalla tan importante, y en medio de esas circunstancias fue naciendo, fue brotando la nueva organización del continente. El primer paso lo dieron Fidel, Cuba, y Chávez, Venezuela, por allá, por el año 2000, 2001. Soñaban. Frente al ALCA surgió un día un nombre: el ALBA, Alternativa Bolivariana de los Pueblos de la América. Y luego, el 14 de diciembre del año 2004, en La Habana nace la idea. Veníamos nosotros de una gran batalla y una gran victoria del referendo revocatorio.

Luego, en el 2005, nace PETROCARIBE con seis o siete Estados, hoy son 18 Estados los que componen PETROCARIBE, una gran alianza energética, económica, humana.

Luego, el 17 de abril de 2007 nace UNASUR en Margarita. Y luego creo que la mayoría de los jefes de Estado y de Gobierno presentes fueron protagonistas del nacimiento de la CELAC, el 2 y 3 de diciembre del año 2011, ya casi nuestro Comandante despidiéndose de esta vida. En corto tiempo de vida le tocó jugar un papel clave, estelar en la construcción de la nueva América, de Nuestra América, como dijo José Martí, el Apóstol de América, ¡Nuestra América!, en su concepto de las dos América, Nuestra América.

Venezuela en su historia —pido disculpas por hablar de esta forma, pero tengo que decirlo— jamás, nunca ha agredido a ningún pueblo ni de nuestra América, ni del Caribe ni del mundo. Jamás ni nunca ha participado en ejércitos para bombardear ni ocupar pueblos en ningún lugar del planeta. Jamás ni nunca ha aprobado invasiones ni agresiones contra pueblos. Y en la época de la Revolución Bolivariana, si algo hizo el Comandante Chávez fue reforzar la vocación que está en la Constitución de un pueblo de paz. Venezuela es un pueblo de paz, es un pueblo de guerreros. Estamos en el Salón Sol del Perú, en homenaje a la Batalla de Ayacucho. Aquí está nuestro Gran Mariscal de Ayacucho, que nació en Cumaná, en las costas del Caribe oriental venezolano. Aquí está nuestro libertador Simón Bolívar, por allá en las cumbres más altas de Sudamérica, por allá por Junín, por Bomboná, por Pichincha, por allá. Son nuestros fundadores, y fueron desde aquí, desde las costas del Caribe marcharon los negros que eran esclavos y se liberaron en la guerra de independencia, marcharon los indios, los mestizos, los pardos, los zambos, los blancos pobres, y casi a pie y desnudos llegaron hasta las más altas cumbres a liberar pueblos, a unir ejércitos. Le correspondió a Bolívar ser el Comandante del Ejército Unido del Sur que unió a las tropas de San Martín, de O’Higins y las tropas que venían de la Nueva Granada, victoriosas en Boyacá, y venían de Carabobo, victoriosas de aquí de nuestra tierra amada. Les correspondió en su momento ir a expulsar al último soldado del imperio español de tierras americanas, a unir ejércitos y a fundar repúblicas. Jamás, jamás ha salido de esta tierra venezolana, ni de palabra, ni de acción, ni saldrá jamás, y si algo hemos ayudado a construir desde Venezuela es la unión para que nuestra región sea una zona de paz de verdad.

Por eso es desproporcionada la declaratoria del presidente Barack Obama del 9 de marzo, aquí la tengo, todos ya la conocemos, cuando declara a la República Bolivariana de Venezuela una amenaza a la seguridad nacional, a la seguridad de los Estados Unidos de Norteamérica y declara la emergencia nacional de los Estados Unidos, una desproporción vergonzosa que ha sido ya denunciada y rechazada por pueblos, gobiernos y organismos del mundo, ya ha sido rechazada.

UNASUR, de manera unánime, en la mitad del mundo, allá en Quito, los 12 gobiernos de Suramérica aprobaron una declaración histórica rechazando, denunciando este documento de amenaza a Venezuela y llamando a que se derogue este decreto, sumando voces, y nosotros nos sumamos a las voces que desde Suramérica, desde América Latina y el mundo exigen, demandan que se derogue este decreto ejecutivo, imperial, que agrede al pueblo venezolano. Es la declaratoria más grave de toda la historia de nuestro país que se haya hecho por parte de cualquier país del mundo, particularmente de una potencia, contra Venezuela; además de que es falsa, absolutamente falsa. Venezuela no tiene planes, no ha tenido ni tendrá jamás planes para agredir a Estados Unidos, para hacerle daño a nadie de Estados Unidos o en Estados Unidos. Al contrario, queridos hermanos, presidentes, primeros ministros, jefes de delegación, Venezuela tiene en Estados Unidos —no sé si ustedes lo saben completamente— un programa especial llamado Jitinoide, donde les damos combustible de calefacción a más de 200 000 familias. Más de       2 millones de personas se salvan de morir congelas en el frío por el apoyo solitario que inició el Comandante Chávez como si fuera un ALBA allá en Estados Unidos, para decir una de las iniciativas permanentes, de todos los años.

Tenemos las mejores relaciones con universidades, intelectuales, sindicatos, movimientos afroamericanos, movimientos indígenas, movimientos comunales, movimientos de lucha por los derechos civiles. Estamos, siempre lo hemos dicho, en el mejor momento de nuestras relaciones con el pueblo de Estados Unidos, y ese es el camino que nosotros tenemos y vamos a mantener.

He dicho, como jefe de Estado y de Gobierno, queridos hermanos y hermanas de los pueblos y gobiernos del ALBA, que Venezuela siempre estará dispuesta a conversar con el gobierno de Estados Unidos para entablar relaciones de respeto, de amistad, en clima franco y de igualdad. Una tras otra iniciativa he tomado desde que me tocó la responsabilidad que me dejara el Comandante Chávez y que me diera el pueblo venezolano.

Hace un año designé un embajador, licenciado Maximilien Arveláiz, ¡un año!, y no le han dado el beneplácito. Yo lo tuve que nombrar encargado de negocios de la embajada en Washington para que se fuera a trabajar, y allá está, conversando a todo nivel y llevando la verdad de Venezuela frente a las conspiraciones, la conjura, la mentira y la manipulación que hay en los pasillos del Congreso y en los medios de comunicación estadounidenses.

Hace un año decidió conformar una comisión de Estado y coloqué al presidente de la Asamblea Nacional, a Diosdado Cabello, como jefe de esa delegación para hablar con los Estados Unidos de Norteamérica donde quisieran, cuando quisieran y lo que quisieran. Y de allá para acá lo que ha habido es prepotencia, arrogancia, porque hay un plan para desestabilizar, derrumbar, derrocar y destruir la Revolución Bolivariana y recolonizar a Venezuela.

¿Las razones? Uno, una razón de carácter político, nuestra posición de dignidad antiimperial, nuestra posición de construir un mundo pluriplural, de construir el socialismo y lo que emana de este esfuerzo y, ¿por qué no decirlo?, de ese ejemplo.

Y dos, una razón poderosísima, algunos analistas en el mundo dicen que es más poderosa que la primera: Venezuela tiene las reservas de petróleo certificadas más grandes del planeta Tierra, y las élites de Estados Unidos y sus trasnacionales quieren apoderarse del petróleo venezolano para torcerle el brazo al mundo entero e imponer la dictadura económica a partir del chantaje y el control de las reservas de petróleo más grandes del planeta. Y no han logrado ni lograrán, ni lo uno ni lo otro.

Así que son temas vitales de este tiempo.

Ya hemos sostenido una conversación en privado donde amplié, y bilateralmente con diversas delegaciones, toda la información que hay sobre esta situación, sobre estas circunstancias, sobre la lucha que estamos dando.

El pueblo venezolano está crecido en fervor patriótico, millones de hombres y mujeres están en las calles todos los días ratificando nuestro carácter de patria soberana, independiente, y de patria de paz. ¡Millones! Ha crecido así, miren, la fuerza de un pueblo y su espíritu patriótico, porque es una agresión a toda Venezuela.

Hemos recibido diversas manifestaciones de solidaridad. Hoy en la madrugada nos llegó un mensaje que yo quisiera compartir con ustedes, breve y contundente, del Comandante Fidel Castro Ruz. Desde allá escribió un mensaje que ha circulado hoy por las redes sociales, publicado en la prensa de Cuba y de otras partes del mundo. Dice Fidel:

“Honorable Señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro:

“Como ha publicado la prensa, mañana martes” —hoy—, “17 de marzo, tendrá lugar en Caracas la Cumbre del ALBA para analizar la insólita política del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela y el ALBA.

“La idea de crear esa organización fue del propio Chávez, deseoso de compartir con sus hermanos caribeños los enormes recursos económicos con que la naturaleza había dotado a su Patria de nacimiento, pero sus beneficios habían ido a parar a manos de poderosas empresas norteamericanas y a unos pocos millonarios venezolanos.

“La corrupción y el despilfarro fueron el estímulo fundamental de la primera oligarquía de tendencia fascista, adicta a la violencia y al crimen. Tan intolerable para el pueblo heroico de Venezuela es la violencia y el crimen que se cometió contra él que no puede olvidarse, y jamás admitirá un regreso al pasado vergonzoso de la época prerrevolucionaria que dio origen al asalto de los centros comerciales y el asesinato de miles de personas, de las cuales nadie puede asegurar hoy la cifra”. Se refiere Fidel aquí al 27 y 28 de febrero de 1989, que fue llamado El Caracazo.

“Simón Bolívar se entregó de lleno a la colosal tarea de liberar el continente. Más de la mitad de lo mejor de su pueblo luchó y murió en largos años de ininterrumpida lucha. Con menos del 1% de la superficie del planeta, posee las mayores reservas de hidrocarburos del mundo. Durante un siglo completo fue obligada a producir todo el combustible que las potencias europeas y Estados Unidos necesitaban. Aun cuando hoy los hidrocarburos, formados en millones de años, se consumirían en no más de un siglo, y los seres humanos que hoy alcanzamos los 7 200 millones en 100 años más se duplicarán, y en 200 sumarán 21 000 millones, solo los prodigios de la más avanzada tecnología tal vez permitirían la supervivencia de la especie humana un poco más de tiempo.

“¿Por qué no se utilizan los fabulosos medios de divulgación para informar y educar sobre estas realidades, en vez de promover engaños, que cada persona en su sano juicio debe conocer?” Se pregunta Fidel. Y continúa:

“Una Cumbre del ALBA no puede transcurrir sin tomar en cuenta estas realidades que nos tocan tan de cerca.

“La República Bolivariana de Venezuela ha declarado de forma precisa que siempre ha estado dispuesta a discutir de forma pacífica y civilizada con el gobierno de Estados Unidos, pero nunca aceptará amenazas e imposiciones de ese país.

“Añado que he podido observar la actitud, no solo del pueblo heroico de Bolívar y Chávez, sino también una circunstancia especial: la disciplina ejemplar y el espíritu de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Haga lo que haga el imperialismo de Estados Unidos, no podrá contar jamás con ellas para hacer lo que hizo durante tantos años” en nuestro continente. “Hoy Venezuela cuenta con los soldados y oficiales mejor equipados de América Latina.

“Cuando te reuniste” —se dirige a mí— “con los oficiales en días recientes se podía apreciar que estaban listos para dar hasta la última gota de sangre por su país.

“Un abrazo fraternal para todos los venezolanos, los pueblos del ALBA, y para ti.

“Fidel Castro Ruz

“Marzo 16 de 2015

“11 y 14 p.m.”

Fidel presente y siempre consecuente en la Cumbre (Aplausos).

Bueno, queridos hermanos y hermanas, se ha venido trabajando una importante declaración. Hemos tenido algunas conversaciones en privado antes de entrar a esta sala; hay temas muy importantes como la Cumbre de las Américas, llamada así, las dos Américas, en Panamá, qué posición se va a asumir y a llevar de aquí hasta la Cumbre y en la Cumbre misma; una Cumbre que va a tener como elemento vital histórico la victoria de los pueblos de América Latina y el Caribe con la presencia de Cuba, donde siempre debió haber estado y donde siempre, a partir de hoy, va a estar Cuba, en la silla de dignidad en la Cumbre de las Américas. Gran victoria, sin lugar a dudas, de la nueva conciencia, de la nueva fuerza, del nuevo tiempo histórico.

Agradezco la presencia de todos ustedes, queridos hermanos, y doy por iniciada la Cumbre Extraordinaria de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. Siéntanse ustedes en su casa y vamos a iniciar las deliberaciones.

¡Bienvenidos! ¡Welcome! (Aplausos).

Vamos a iniciar las intervenciones. Se está trabajando el documento central de esta importante, histórica reunión, de esta Cumbre, y me está pidiendo el derecho de palabra el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, de Cuba.

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http://www.cubadebate.cu/opinion/2015/03/17/raul-castro-respaldamos-la-posicion-digna-valiente-y-constructiva-del-presidente-nicolas-maduro/#.VQoVqXSRu1E

Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la IX Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP, convocada en solidaridad con el hermano pueblo de Venezuela, efectuada en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, el 17 de marzo de 2015. (Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Estimados Jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América;

Estimados Jefes de delegaciones e invitados;

Compañeras y compañeros:

El ALBA nos convoca hoy para ratificar nuestro más firme respaldo al pueblo y gobierno bolivarianos ante las últimas acciones injerencistas y amenazas del gobierno norteamericano contra Venezuela.

Los hechos demuestran que la historia no se puede ignorar. Las relaciones de Estados Unidos con América Latina y el Caribe han estado marcadas por la “Doctrina Monroe” y el objetivo de ejercer dominación y hegemonía sobre nuestras naciones.

Bolívar había anticipado que los Estados Unidos “parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad” y Martí había caído en combate sin concluir la carta en que explicaba el “deber de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.

Después vinieron las intervenciones militares, los golpes de Estado, las maniobras para derrocar gobiernos nacionalistas o progresistas, el respaldo a sangrientas dictaduras militares, las operaciones encubiertas, el amparo al terrorismo y la subversión, así como la apropiación y el saqueo de nuestros recursos para perpetuar la dependencia y el subdesarrollo.

La osadía victoriosa de llevar adelante una Revolución Socialista a solo 90 millas de Estados Unidos, ha supuesto inmensos sacrificios, sufrimientos, pérdidas humanas y privaciones materiales para el pueblo cubano, sometido desde el mismo triunfo revolucionario, hace 56 años, a todo tipo de hostilidad, incluyendo el apoyo y la organización de bandas armadas en las montañas desde finales del propio año 1959 —o sea, desde el mismo año del triunfo de la Revolución—, la invasión de Playa Girón en 1961 y la oficialización del bloqueo en 1962, todo ello con la intención declarada de derrotar la Revolución y cambiar el orden político, económico y social que decidimos libremente y luego confirmamos en referendo constitucional.

El resultado ha sido el rotundo fracaso, el daño a nuestro pueblo y el completo aislamiento de Estados Unidos en sus propósitos, como ha reconocido recientemente el Presidente Barack Obama al anunciar una nueva política y proponerse abrir otro capítulo. Sin embargo, los voceros de su gobierno se empeñan en aclarar que los objetivos persisten y solo cambian los métodos.

El triunfo de la Revolución Bolivariana fue un extraordinario hito en la historia de Venezuela y de toda la región, que comenzó a despertar de la larga noche neoliberal. Una época de cambios se inició en el continente y otras naciones decidieron emprender el camino de la plena independencia e integración y retomar las banderas de nuestros próceres.

Nacieron el ALBA, UNASUR, la CELAC, que se unieron, en su diversidad, a anteriores agrupaciones e iniciativas de genuina vocación latinoamericanista y caribeña, fundadas en principios de solidaridad, cooperación, justicia social y defensa de su soberanía.

PETROCARIBE fue una extraordinaria, generosa y humanista contribución del Presidente Hugo Chávez Frías. Ahora se pretende destruir a PETROCARIBE para amenazar a sus Estados miembros, someterlos a las trasnacionales petroleras y separarlos de Venezuela. No se percatan de que nuestros pueblos han decidido, de manera irrevocable, continuar su indetenible avance y batallar por un mundo multipolar y justo, donde tengan voz, esperanza y dignidad los que fueron históricamente excluidos.

El imperialismo estadounidense ha ensayado, sin éxito, prácticamente todas las fórmulas de desestabilización y subversión contra la revolución bolivariana y chavista, para recuperar el control de la mayor reserva petrolera del planeta y asestar un golpe al proceso integrador y emancipador que tiene lugar en Nuestra América.

La arbitraria, agresiva e infundada Orden Ejecutiva emitida por el Presidente de Estados Unidos contra el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, calificándolo como una amenaza a su seguridad nacional, demuestra que Estados Unidos puede sacrificar la paz y el rumbo de las relaciones hemisféricas y con nuestra región por razones de dominación y de política doméstica.

Resulta insostenible la idea de que un país solidario como Venezuela, que jamás ha invadido ni agredido a ningún otro y que contribuye de manera sustancial y altruista a la seguridad energética y a la estabilidad económica de un considerable número de naciones del continente, pueda representar una amenaza para la seguridad de la potencia más poderosa de la historia.

Respaldamos la posición digna, valiente y constructiva del Presidente Nicolás Maduro (Aplausos), quien no obstante la gravedad de la amenaza ha tendido la mano al Presidente de Estados Unidos para iniciar un diálogo basado en el derecho internacional y el respeto mutuo, que conduzca a la derogación incondicional de la Orden Ejecutiva del Presidente Obama y a la normalización de sus relaciones (Aplausos). El ALBA y la CELAC deberían acompañar esa propuesta.

Hoy Venezuela no está sola, ni nuestra región es la misma de hace 20 años. No toleraremos que se vulnere la soberanía o se quebrante impunemente la paz en la región.

Como hemos afirmado, las amenazas contra la paz y la estabilidad en Venezuela representan también amenazas contra la estabilidad y la paz regionales.

La paz que hoy reclama Venezuela y necesitamos todos, una “paz con justicia, con igualdad, la paz de pie, no la paz de rodillas, es la paz con dignidad y desarrollo”, como dijo Maduro, es a la que nos comprometimos en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en la II Cumbre de la CELAC en La Habana.

La posición de nuestro país en estas circunstancias permanece invariable. Reitero la firme solidaridad de la Revolución Cubana con la Revolución Bolivariana, con el Presidente constitucional Nicolás Maduro y con la unión cívico-militar que este encabeza (Aplausos). Reitero la absoluta lealtad a la memoria del Comandante Hugo Chávez Frías, el mejor amigo de la Revolución Cubana (Aplausos).

Como se ha declarado, ratificamos “una vez más, que los colaboradores cubanos presentes en la hermana Nación, continuarán cumpliendo con su deber bajo cualquier circunstancia, en beneficio del hermano, solidario y noble pueblo venezolano”.

Estados Unidos debería entender de una vez que es imposible seducir o comprar a Cuba ni intimidar a Venezuela. Nuestra unidad es indestructible (Aplausos).

Tampoco cederemos ni un ápice en la defensa de la soberanía e independencia, ni toleraremos ningún tipo de injerencia, ni condicionamiento en nuestros asuntos internos.

No cejaremos en la defensa de las causas justas en Nuestra América y en el mundo, ni dejaremos nunca solos a nuestros hermanos de lucha. Hemos venido aquí a cerrar filas con Venezuela y con el ALBA y a ratificar que los principios no son negociables (Aplausos).

Para defender estas convicciones, asistiremos a la VII Cumbre de las Américas. Expondremos nuestras posiciones, con firmeza, claridad y respeto. Rechazaremos con determinación toda tentativa de aislar y amenazar a Venezuela y reclamaremos el cese definitivo del bloqueo a Cuba.

La sociedad civil cubana será la voz de los sin voz y desenmascarará a los mercenarios que presentarán allí como sociedad civil de Cuba y a sus patrones.

Debemos convocar a todos los pueblos y gobiernos de Nuestra América a movilizarnos y estar alertas en defensa de Venezuela. La solidaridad es el cimiento de la unidad y la integración regional.

Muchas gracias (Aplausos).

Comunicados de la Federación de Mujeres Cubanas y del Gobierno de Cuba en apoyo de Venezuela. (Granma)

http://www.granma.cu/cuba/2015-03-16/mensaje-de-respaldo-a-venezuela-de-las-mujeres-cubanas

Con profunda indignación hemos recibido la noticia que el Presidente Barack Obama ha declarado a Venezuela como una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos.

Esta es una nueva forma para justificar la política injerencista del gobierno estadounidense, que lamentablemente tiene una larga tradición en nuestro continente.

La Federación de Mujeres Cubanas, integrada por más de 4 millones de mujeres, exigimos el respeto a la soberanía y la autodeterminación de Venezuela, apoyamos a su pueblo, a su gobierno y especialmente a sus mujeres en el legítimo derecho de defender a la patria de Bolívar y de Chávez.

Junto a Fidel y Raúl, reiteramos que el hermano pueblo venezolano no está solo, lo acompaña en todas las contiendas justas y revolucionarias, millones de personas, organizaciones y gobiernos del mundo que enarbolan las banderas de la solidaridad.

Nuestras aspiraciones latinoamericanas están recogidas en la Proclama adoptada por todos nuestros Presidentes en la Segunda Cumbre de la CELAC, celebrada en Cuba en 2014, donde se declara América Latina como Zona de Paz, que se fundamenta en el respeto a los principios y las normas del Derecho Internacional, y la Carta de las Naciones Unidas.

Nos suscribimos al pronunciamiento del Gobierno Revolucionario de la República de Cuba, con fecha 9 de marzo y apoyamos incondicionalmente a la Revolución Bolivariana.

Secretariado Nacional

Federación de Mujeres Cubanas

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http://www.granma.cu/cuba/2015-03-10/declaracion-del-gobierno-revolucionario-de-la-republica-de-cuba

El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba ha conocido la arbitraria y agresiva Orden Ejecutiva emitida por el Presidente de los Estados Unidos contra el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, que califica a este país como una amenaza a su seguridad nacional, en represalia por las medidas adoptadas en defensa de su soberanía frente a los actos injerencistas de autoridades gubernamentales y del Congreso estadounidense.

¿Cómo amenaza Venezuela a Estados Unidos? A miles de kilómetros de distancia, sin armas estratégicas y sin emplear recursos ni funcionarios para conspirar contra el orden constitucional estadounidense, la declaración suena poco creíble y desnuda los fines de quienes la hacen.

Sin embargo, semejante pronunciamiento en un año en que se realizarán elecciones legislativas en Venezuela reafirma, una vez más, el carácter injerencista de la política exterior estadounidense.

La gravedad de esta acción ejecutiva ha puesto en alerta a los gobiernos de América Latina y el Caribe que en enero de 2014, en la Segunda Cumbre de la CELAC en La Habana, declararon a la región como Zona de Paz y repudiaron cualquier acto que atente contra ello, pues acumulan suficientes experiencias de intervencionismo imperial en su historia.

El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba reitera nuevamente su incondicional apoyo y el de nuestro pueblo a la Revolución bolivariana, al gobierno legítimo del Presidente Nicolás Maduro Moros y al heroico pueblo hermano de Venezuela.

Nadie tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de un Estado soberano ni a declararlo, sin fundamento, alguno como amenaza a su seguridad nacional.

Así como Cuba nunca estuvo sola, Venezuela tampoco lo estará.

La Habana, 9 de marzo de 2015

Alí Rodríguez Araque, Embajador de Venezuela en Cuba: ¿Por qué Barack Obama ataca a Venezuela? (Granma)

El presidente de la mayor potencia militar en la historia de la humanidad, Barack Obama, abrió una nueva fase de la intervención yanqui en Venezuela pues, según él, nuestro país representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de Estados Unidos. Con el cinismo característico de los voceros imperialistas, el agresor quie­re presentarse como víctima. ¿Cuál es en verdad la realidad?

El pueblo venezolano es un pueblo pacífico. La única experiencia que registra la historia sobre la salida de fuerzas armadas venezolanas más allá de las fronteras, data del siglo diecinueve, cuando las tropas dirigidas por el Libertador Simón Bolívar, salieron a luchar, junt­o a los pueblos de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, por la independencia, del imperio colonial es­pa­ñol. Nunca, desde entonces y hasta el presente, se ha conocido la presencia de nuestros soldados fuera de nuestra fronteras, salvo en ocasionales invitaciones a desfiles co­mo los que se escenifican en aniversarios como, por ejemplo, de la Ba­talla de Ayacucho.

Pero ¿a cuento de qué viene esta queja del señor Obama? ¿Es creíble el absurdo de que un país como Ve­nezuela pueda amenazar a una su­perpotencia como Estados Uni­dos?

El gobierno yanqui, desde los mismos días en que el comandante Hu­go Chávez se perfilaba como claro ganador en las elecciones ve­ne­zolanas de 1998, desató gigantescas campañas para presentar una imagen groseramente deformada del líder que se insurgía co­mo un hombre que encarnaba las tradiciones patrióticas de nuestro pueblo y su firme compromiso con la causa popular.

Una vez que asume la presidencia, la campaña se arreció. Pero ya no solamente en términos de propaganda, sino de acciones para derrocarlo. Financiaron y coordinaron conspiraciones y golpes de Estado que fueron derrotados por la rápida movilización popular y los sectores patrióticos ampliamente mayoritarios dentro de la fuerza armada na­cional.

Pero no han cesado de fi­nanciar y promover conspiraciones, así como todo género de actividades para desestabilizar y provocar el fracaso de los gobiernos bolivarianos, tanto de Chávez como de Nicolás Maduro. Fra­ca­saron y si­guen fracasando. Aun así, no rectifican. El sector más violento y más atado a los intereses de Estados Uni­dos, impone su política a los más tibios.

Ahora bien, cuando hablamos de los intereses de Estados Unidos, entre otros, nos referimos a las más grandes reservas petroleras del mundo y a la posición geopolítica de Ve­ne­zuela. Dos factores estratégicos de primer orden que preocupan al im­perio cuando se trata de un gobierno patriótico que claramente se re­conoce como socialista. Por pa­trio­tas, Hugo Chávez y Ni­colás Maduro han sostenido una política nacional en el ejercicio de la propiedad sobre nuestro principal recurso natural. Pero, además, han impulsado una política de unidad de la Orga­ni­za­ción de Países Expor­tadores de Petróleo (OPEP), ente contra el cual las grandes potencias consumidoras de energía han maniobrado desde los tiempos de Henry Kissinger, tratando de destruirlo. Y casi habían logrado su objetivo cuando Hugo Chávez entra en el escenario petrolero mundial frustrando tales planes a los cuales servían gobiernos serviles.

Chávez y Maduro, por socialistas consecuentes, han aplicado políticas de distribución del ingreso, ya no para enriquecer a sectores privilegiados de Venezuela y de ca­pital extranjero, sino para mejorar de ma­nera consistente, las condiciones de vida del pueblo venezolano.

La mejoría en las condiciones ma­teriales de existencia del pueblo ve­nezolano y las políticas soberanas que caracterizan al gobierno, han hecho de Venezuela, un país fuerte, no tanto por sus riquezas como por su entereza bolivariana.

Pero, además de las políticas de cara al interés nacional, el comandante Hugo Chávez irrigó, literalmente, las semillas de la integración de Nuestra América que yacían dor­midas desde los tiempos de Bolívar. Nacieron así, Alba, Petro­ca­ribe, Unasur, Celac. Bajo su liderazgo, Bolívar dejó de ser reliquia para la veneración y cobró, de nuevo, vida real. Fue discurso, cierto, y muy inspirado, pero también fue acción concreta. De nuevo Nuestra América ha comenzado a ser, ya no solo una nación en sí, una nación que simplemente se conforma con existir, sino una na­ción para sí, es decir, una nación cada vez más consciente del enorme potencial que representa la unión y de la impresionante riqueza que aloja tanto su suelo como, principalmente, el poder creador de su pueblo.

Esto es lo que considera Obama una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de Estados Unidos. Dentro de su lógica ¿deberíamos ser entonces débiles y sumisos, ensimismados en nuestros pro­blemas cotidianos? ¿De­bería­mos, en suma, dejar de ser bolivarianos, ser gente sin principios, sin dignidad para merecer el reconocimiento del imperio?  Cualquier co­mentario resultaría tonta necedad.

*Embajador de Venezuela en Cuba

Rusia: la estrategia de Putin (Granma).

http://www.granma.cu/mundo/2015-01-22/rusia-la-estrategia-de-putin

Rusia: la estrategia de Putin

Rusia. Kremlim con aviones IBTimes
Rusia ha asegurado que no cederá ante las presiones externas. Foto: Ria Novosti

Si se me permite comenzar por una conclusión personal, diría que el mayor logro de la Rusia actual como país y del presidente Vladimir Putin como estadista, es haber evitado una tercera guerra mundial aun cuando las amenazas, sanciones, provocaciones y cercos militares por parte de Occidente, pudieran conllevar a una respuesta bélica.

Serenidad, seguridad y sabiduría se han dado la mano justo en mo­mentos en que se ha pretendido do­blegar a una nación que ya supo de conflagraciones anteriores, en las que millones de sus hijos perdieron la vida y pudo levantarse de las ruinas causadas por el fascismo.

Con evidente capacidad como es­tratega político y militar, Putin y su equipo de gobierno no solo han frenado el impulso occidental de llevar la pólvora hasta sus fronteras a través de una OTAN ávida de guerras, sino que han desarrollado el po­tencial militar del país con los más mo­dernos medios y equipos y han cam­peado las sanciones, los bajos precios del petróleo y otras dificultades, sin grandes afectaciones sociales pa­ra su población.

Occidente ha apostado por debilitar a Rusia, hacerla fracasar en su desarrollo económico; ha estimulado inconformidades y ha exacerbado tendencias minoritarias en quienes jugaron siempre al oportunismo, unas veces con el disfraz de socialistas y otras con evidente añoranza capitalista.

Fueron tendencias que encontraron abono en los primeros años luego del derrumbe de la Unión So­viética y que, en algunos casos, no han sido arrancadas de raíz to­davía.

Rusia, sin embargo, se ha fortalecido y desarrollado, y su población es beneficiada incuestionablemente. A su vez, el gran país ha ganado respeto y cariño internacionalmente, y no ha descuidado para nada su potencial militar que, unido al pa­triotismo, pueden hacer fracasar cual­quier intento de acciones bélicas contra su territorio.

El acercamiento mayor a Amé­rica Latina; el fortalecimiento de las relaciones con China; la colaboración en aumento con el resto de los países del Brics; la consecución de espacios económicos con naciones vecinas del Asia central, entre otros aspectos, han servido para afianzar su papel en la arena internacional.

También lo es su posición respecto al conflicto en Siria, que evi­tó ma­les mayores cuando todo es­taba de­cidido en Occidente para una agresión directa a esa nación árabe.

Sabido esto —¡y bien sabido!—, Occidente encontró en la vecina Ucrania, el campo propicio para provocar a Moscú. Allí se dio un golpe de estado preparado y financiado desde Washington y se aupó a grupos fascistas que han sembrado el odio y la muerte entre habitantes de una misma nación.

Estalló Ucrania y la población de las regiones más identificadas con Rusia por sus vínculos sanguíneos, idioma, cultura y hasta simpatías políticas, fundamentalmente en Do­netsk, Górlovka y Lugansk, ha buscado en la vecina nación un espacio que le garantice protección y hasta territorio ruso han emigrado cientos de miles de ucranianos que huyen de los ataques emprendidos por un ejército pro occidental.

Rusia ha respondido con ayuda humanitaria millonaria trasladada hasta las poblaciones más vulnerables a las acciones militares y los cercos de las autoridades de Kiev.

También el gobierno ruso ha im­pulsado internacionalmente la realización de negociaciones entre las autoridades ucranianas y las de los territorios rebeldes controlados por milicias locales.

A la par con la guerra, los grandes medios de prensa han encabezado una campaña sin precedentes para culpar a Moscú de todo lo que ocurre en Ucrania, y los líderes occidentales han satanizado —y de qué manera— al presidente Putin, con el fin de debilitar su prestigio en ascenso dentro y fuera de su país. Dicho golpe tuvo el objetivo principal de convertir a Kiev en plataforma para instalar los misiles de la OTAN apuntando hacia Rusia.

A su vez, tanto Estados Unidos como la Unión Europea han aplicado un grupo de sanciones a Moscú, cuyo impacto acumulativo ha provocado afectaciones que van desde la caída de su moneda, el rublo, hasta la imposibilidad de acceder a modernas tecnologías para la explotación petrolera, y otras.

Súmese a esto, la depreciación del precio del petróleo —fundamental fuente de ingresos del país—acción provocada por la superproducción del crudo extraído por Es­tados Unidos usando el método de fractura hidráulica para sacar el gas esquisto existente en las rocas, costosa tecnología que provoca daños ecológicos.

De acuerdo con especialistas en el mercado internacional del petróleo, esta vez no fue la crisis financiera asiática la responsable del desplome de los precios del crudo, sino una acción orquestada desde Washing­ton con la intención de convertir el petróleo en un arma para doblegar a Moscú.

Puede resumirse entonces que el tema Ucrania, las sanciones económicas y el desplome en los precios del petróleo, en su conjunto, son usados por Estados Unidos y Eu­ropa, con el único fin de desestabilizar a Rusia, y entonces, con el cerco de la OTAN y su escudo antimisiles, hacerla presa fácil en una posible confrontación.

Pero Moscú no solo resiste todo ese andamiaje occidental, sino que ha diseñado y lleva adelante una estrategia que de seguro la hará in­vulnerable a los apetitos occidentales, y más fuerte desde todos los puntos de vista.

Su presidente, Vladimir Putin, al ti­món de este gran país, cuenta con un pueblo patriota que lo apoya. De eso dan fe las últimas encuestas en las que el mandatario tiene una ac­ep­tación superior del 80% de los ciudadanos.

Únase a este apoyo interno, la elevada simpatía que tiene en la es­fera internacional y los pasos dados que crean una fortaleza económica, militar y ciudadana, que convierte a Rusia en una nación de presente y de futuro.

N. Vázquez / D.L. Piñeiro (Sputnik): El amanecer de los pueblos, diez años del ALBA.

http://mundo.sputniknews.com/ensayos/20141221/1032623051.html

El amanecer de los pueblos, diez años del ALBA

17:23 21.12.2014(actualizada a las 17:25 21.12.2014)
Natasha Vázquez, Duber Luis Piñeiro
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Promovida inicialmente por Cuba y Venezuela como la Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe, el ALBA es una propuesta de integración de los países latinoamericanos y caribeños.

Cuando Fidel Castro y Hugo Chávez soñaban con ganarle la partida al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), impulsada por Estados Unidos, muchos lo creyeron una ilusión histórica más. Pero de esa pelea bolivariana de David contra Goliat nació entonces un proyecto de colaboración y complementación política, social y económica que ya cumple su primera década.

Promovida inicialmente por Cuba y Venezuela como la Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe, el ALBA es una propuesta de integración enfocada en los países latinoamericanos y caribeños.

La idea fue presentada por Chávez en diciembre de 2001 durante la III Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe y concretada por ambos mandatarios en la capital cubana el 14 de diciembre de 2004.

Lo cierto es que diez años después, la hoy conocida como Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), es más que unas siglas para los millones de personas que se han visto beneficiados por sus proyectos de lucha contra la pobreza y la exclusión social, a través de acuerdos de cooperación concretos entre países de la región.

Desde su propia fundación, el ALBA ha defendido la idea de que “el comercio y la inversión no deben ser fines en sí mismos sino instrumentos para alcanzar un desarrollo justo y sustentable”. Principios que han vuelto a ratificar hoy los jefes de estado reunidos en La Habana, durante la XIII Cumbre, celebrada el pasado 14 de diciembre.

“Debemos plantearnos metas concretas y realistas de cara al futuro, definir y concertar acciones alcanzables que permitan fortalecer la complementariedad entre nuestras economías, bajo principios de racionalidad y eficiencia,” aseguró el presidente cubano Raúl Castro durante su discurso inaugural.

Y no es poco lo logrado hasta ahora. Si no, que le pregunten a los más de tres millones de latinoamericanos y caribeños que han recuperado la visión gracias a la Operación Milagro; o a los cinco millones de alfabetizados con el programa “Yo sí puedo”; o a los favorecidos con el estudio clínico-genético y psicosocial para personas con discapacidad, por solo poner algunos ejemplos.

El ALBA trabaja también de cara al futuro, graduando a más de 23 mil nuevos médicos para la región.

Los avances en materia económica, como la creación del Sistema Único de Compensación Regional (SUCRE) y del Banco del ALBA también comienzan a hacerse notar. Entre 2004 y 2014 la economía de la Alianza, (conformada por Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Dominica, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda y Santa Lucía, a los que se unen ahora Granada y San Cristóbal y Nieves) experimentó un incremento del 25 por ciento en su Producto Interno Bruto (PIB).

El aporte del ALBA ha sido fundamental en situaciones extremas, como tras el terremoto en Haití, que aunque no forma parte de la alianza, más de tres mil familias haitianas recibieron cobijo y unas seis mil, fueron vacunadas.
Punta de lanza en la lucha contra el Ébola, el ALBA adoptó acuerdos para ayudar a frenar la epidemia y evitar su llegada a la región, durante una Cumbre extraordinaria.

A pesar de lo alcanzado, sobran los desafíos, que solo serán resueltos con el perfeccionamiento de los programas en todas las áreas de cooperación, así como con el fortalecimiento de la concertación política y la unidad entre el ALBA-TCP y otros organismos regionales como la CELAC, CARICOM, UNASUR y MERCOSUR.

“Esta no es solamente una organización de estados sino de pueblos”, afirmaba el presidente de Bolivia, Evo Morales, mientras recordaba que la Alianza se ha convertido en una referencia mundial.

“Los países de la ALBA construyen su futuro con la estrategia del caracol: con lentitud, pero siempre avanzando y ese proceso es un ejemplo para la construcción de un modelo de cooperación y desarrollo solidario”, asegura el profesor italiano Luciano Vasapollo, citado por Prensa Latina. El docente de la universidad La Sapienza de Roma, aseguró recientemente que si Europa quiere cambiar, debe mirar lo hecho por la Alianza.

Desde Rusia, el propio presidente Vladímir Putin ha valorado el papel del ALBA. “En los años de su existencia, la Alianza se ha ganado un merecido prestigio internacional como organización eficaz y de perspectivas para la cooperación regional. Sus participantes ponen en la práctica las ideas de Simón Bolívar acerca de la integración de los países de América Latina y el Caribe, sobre la base de su comunidad histórica, étnica y cultural y la proximidad de sus intereses políticos y económicos”, destacó Putin en un mensaje dirigido a su homólogo cubano, Raúl Castro, con motivo del décimo aniversario de la creación del bloque.

El mandatario ruso ratificó el interés de ampliar el diálogo e interacción práctica entre Rusia y el ALBA, tanto sobre bases bilaterales como multilaterales. “Estoy seguro que esto corresponde con los intereses fundamentales de nuestros pueblos y avanza por el cauce de asegurar la paz, la estabilidad y la seguridad en América Latina y el mundo entero”, destaca el texto.

Y es que, tras diez años, el sueño bolivariano del ALBA se ha convertido en el despertar de la conciencia, o como dijera Chávez, en el amanecer de los pueblos latinoamericanos.

Natasha Vázquez, periodista y realizadora audiovisual cubana. Graduada del Instituto de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO). Ha trabajado para medios de prensa de Cuba, España y otros países. Autora de varios documentales, todos multipremiados. Su trabajo ha recibido decenas de reconocimientos, entre ellos, el Premio Internacional de Periodismo “Rey de España”.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

Natasha Vázquez (Opinión, Sputnik): Latinoamérica sigue por la senda izquierda.

http://mundo.sputniknews.com/opinion/20141208/163518263.html

Foto: Reuters / Carlos Pázos / Sputnik.

15:42 08.12.2014 (actualizada a las 21:41 10.12.2014)
Natasha Vázquez
 

Con la victoria la semana pasada en Uruguay del gobernante Frente Amplio (FA) con Tabaré Vázquez a la cabeza, América Latina ratifica una vez más que continúa su rumbo a la izquierda

Con la victoria la semana pasada en Uruguay del gobernante Frente Amplio (FA) con Tabaré Vázquez a la cabeza, América Latina ratifica una vez más que continúa su rumbo a la izquierda.

Esta es la tercera victoria en las urnas en poco más de un mes para la izquierda de la región, que ha visto también a Bolivia y Brasil revalidar sus proyectos. Los uruguayos debieron esperar una segunda ocasión para confirmar en la presidencia al oncólogo Tabaré Vázquez, quien aventajó con el 53, 9 % de los votos a Luis Lacalle Pou, del opositor Partido Nacional.

Poco antes, en Brasil, Dilma Rousseff logró imponerse en una apretadísima segunda vuelta, demostrando el apoyo al proyecto del Partido de los Trabajadores (PT), a pesar de una agresiva campaña mediática de la derecha que incluyó todo tipo de acusaciones.

Más fácil lo tuvo Evo Morales en Bolivia, que logró cómodamente el 61% de los votos, convirtiéndose en el primer presidente de su país que cumple tres mandatos continuos, y en 2020 será el que más años ha ejercido la condición de presidente democrático.

Pero si algo parece estar claro, es que el camino no termina en las urnas, y que cada uno de ellos tiene sus propios retos que afrontar en este nuevo período.

Volviendo al caso uruguayo, Vázquez recibe de su predecesor y compañero de fórmula José Mujica una economía sólida, con un crecimiento anual en torno al 3%, desempleo del 6,7% y 11 años seguidos de expansión, siendo el país de América Latina con la mejor distribución de ingresos. La aceptación popular a la gestión del ex tupamaro llega a seis de cada diez uruguayos, de acuerdo con consultoras de opinión.

Sin embargo, la educación y la seguridad siguen siendo asignaturas pendientes, al punto de dominar la campaña electoral. Quedan irresueltos aún otros temas impostergables en la agenda, como el avance hacia una ley de medios y en más políticas sociales, específicamente mejorando la calidad del empleo y transformando la estructura productiva.

Tabaré es consciente de que para avanzar necesita de todos y busca ampliar la participación política cotidiana. “No puedo, no debo, ni quiero trabajar solo. Quiero contar con todos los uruguayos para que me acompañen”, dijo en su discurso.

Por su parte, Rousseff en Brasil tiene a su favor los programas sociales desarrollados desde 2003, cuando el PT llegó por primera vez al poder con Luiz Inácio Lula da Silva. Desde entonces, cerca de 40 millones de personas salieron de la pobreza y las tasas de desempleo se han mantenido en torno al cinco por ciento en plena crisis mundial. Sin embargo, el descontento con su gobierno podría crecer si no logra ampliar su base de apoyo, algo que, según analistas, solo es posible si se radicalizan algunas posiciones en el gigante sudamericano, alejándose aún más de posturas neoliberales.

Bolivia, por su parte, ha conseguido en poco tiempo pasar de ser uno de los países más empobrecidos a la segunda economía de la región en 2013 por su ritmo de crecimiento. Bajo el mandato de Evo, el PIB casi se ha quintuplicado, llegando a 32 mil millones de dólares. Ahora, según el analista Hugo Moldiz, se trata principalmente de lograr equilibrio entre gestión y política, “pues no toda buena gestión significa revolución, aunque toda revolución en el siglo XXI necesita una buena gestión”, aseguró el también periodista y escritor boliviano.

Con mayor o menor dificultad, lo cierto es que las urnas han vuelto a reflejar el apoyo a las fuerzas de izquierda en un continente donde los gobiernos considerados progresistas se han convertido en mayoría.

Aunque se pudiera considerar un avance en la lucha de los pueblos, no es momento de dormirse en los laureles, sino de hacer sostenibles estos proyectos sociales. Estos triunfos no solo contribuyen a consolidar los programas de beneficio social implementados en la última década, sino que además deben impulsar la integración y unidad continental.

Por este camino tal vez estemos dando pasos hacia un proyecto común, de hondas raíces bolivarianas y martianas, que refuerce aún más el papel de Latinoamérica en un mundo multipolar.

 

Natasha Vázquez, periodista y realizadora audiovisual cubana. Graduada del Instituto de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO). Ha trabajado para medios de prensa de Cuba, España y otros países. Autora de varios documentales, todos multipremiados. Su trabajo ha recibido decenas de reconocimientos, entre ellos, el Premio Internacional de Periodismo “Rey de España”.

 

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

Canciller de Ecuador participó en el pasado Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros. Nota de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador.

http://cancilleria.gob.ec/canciller-compartio-la-experiencia-de-ecuador-en-el-16o-encuentro-internacional-de-partidos-comunistas-y-obreros-eipco-que-se-realiza-en-guayaquil/

Canciller compartió la experiencia de Ecuador en el 16º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) que se realiza en Guayaquil

15 de Noviembre de 2014 – 16h03

Canciller compartió la experiencia de Ecuador en el 16º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) que se realiza en Guayaquil

Los Partidos Comunistas del mundo se encuentran hasta hoy en Guayaquil en el 16º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) donde acordarán acciones conjuntas.

Desde el miércoles 13 representantes de más de 55 partidos comunistas, contando con el Partido Comunista de Ecuador (PCE), como organización anfitriona en esta edición, se han reunido en el hotel Ramada, convocados bajo la consigna central: “El papel de los Partidos Comunistas y obreros en la lucha contra el imperialismo y la explotación capitalista, que generan las crisis y las guerras y propician el auge de las fuerzas fascistas y reaccionarias. ¡Por los derechos de los trabajadores y los pueblos y por la emancipación nacional y social; por el Socialismo!”.

Este 16º EIPCO es precedido por los actos conmemorativos por el 92º Aniversario de la masacre de obreros de Guayaquil, en 1922, cuando un levantamiento de los trabajadores, terminó en un baño de sangre y planteó a la clase obrera la necesidad imperiosa de fundar su Partido Comunista, lo cual se concretó finalmente en 1926.

El Canciller de la República, Econ. Ricardo Patiño, estuvo presente en el segundo día del evento y ofreció un discurso a los asistentes en torno a la experiencia del modelo ecuatoriano.

“Desde campaña decidimos decir lo que íbamos hacer sin medias tintas, teníamos cierta preocupación de hablar del proceso revolucionario, pero Rafael Correa nos convenció que debíamos ser un gobierno revolucionario y socialista. Dijimos que íbamos a cerrar la base militar norteamericana en Manta y lo cumplimos. Dijimos que no íbamos a pagar una deuda externa ilegítima y dejamos de pagar, no por falta de plata, sino que la deuda era injusta. Tuvimos tanta fuerza moral que el 94% de los tenedores de la deuda decidieron en muy pocas semanas entregar sus papeles al Estado Ecuatoriano, apenas al 30% de su valor, y los compramos, lo que demostraba que teníamos solvencia. Propusimos renegociar los contratos con las grandes empresas petroleras y regular el sistema financiero, para transformar las superestructuras que conducían las políticas públicas financiera. Estábamos hablando de afectar los intereses de sectores poderosos en este país”, relató.

Canciller  compartió la experiencia de Ecuador en el  16º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) que se realiza en GuayaquilEl Ministro enfatizó que desde el primer año de Gobierno se buscó lograr un cambio profundo en estructuras de poder con propuestas impulsadas con “inteligencia, estrategia y decisión” y que lo alcanzado hasta el momento es producto de un Gobierno con “decisión y firmeza” que representa los intereses del pueblo y que “tiene la voluntad política de enfrentar al imperialismo en los espacios que sea”.

Explicó que estas decisiones han permitido que en 8 años el Gobierno pueda cumplir con la política pública en el ámbito social, educativo y vialidad, lo que señala los otros gobiernos no pudieron hacer en 25 años, debido a que “ todos nuestros recursos se dedicaba al pago de la deuda externa y nuestro petróleo se lo llevaban las trasnacionales, así como las oligarquías del país que no pagaban sus impuestos”.

Al finalizar el Ministro recalcó que el Ecuador tiene una de las mayores tasas de crecimiento económico de la región y que se ha incrementado el salario básico, aunque reconoció falta consolidar la economía popular, solidaria y cooperativa. “Ecuador está desarrollando su propio proceso revolucionario, pero lo más importante es que entre hermanos revolucionarios, socialistas y comunistas compartamos, como hoy, nuestras experiencias para que juntos podamos construir esa sociedad sin clases”.

El EIPCO concluye hoy, a las 18h00, en el hotel Ramada, y es un espacio para el proceso de fortalecimiento y coordinación del movimiento comunista internacional, bajo los principios del internacionalismo proletario, reivindicando al marxismo-leninismo como fundamento teórico para la lucha por la construcción del Socialismo, como primera etapa del Comunismo.