[Traducción] Artículo de Ivan Melnikov, Primer Vicepresidente del CC del Partido Comunista de la Federación Rusa: “Octubre es para siempre”.

Traducción no oficial de un nuevo texto del Partido Comunista de la Federación Rusa publicado en Solidnet. El ruso es una lengua maravillosa pero faltan traductores, esperemos que el PCFR adquiera la costumbre de traducir sus textos al inglés u otras lenguas más habituales en el occidente capitalista. Se reivindican figuras como Lenin y Stalin y, por supuesto, la Unión Soviética, cuyos efectos, aún hoy, y después de tanto anticomunismo, siguen siendo perceptibles, entre otros, como señala el artículo, la conciencia del derecho a una vida digna. Hay vida, por tanto y efectivamente, más allá del PIE (Partido de la Izquierda Europeo) y de la “Unión” (Capitalista) Europea. El texto (respeto las negritas y la puntuación, en general, del original) – la música la pongo yo:

http://www.solidnet.org/russia-communist-party-of-russian-federation/3043-cp-of-the-russian-federation-october-is-forever-en

El 7 de noviembre, el 95º aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre, el popular periódico ruso Argumenty i Facty, dedicó la primera página completa y una plana entera al tema: “1917: ¿un avance o una ruina para el país?”.

Entre otros materiales el periódico ofrecía la columna con la que había contribuido Ivan Melnikov, Primer Vicepresidente del Comité Central del Partido Comunista de la Federación Rusa, titulada “Octubre es para siempre. Una nueva era para Rusia y para el conjunto de la humanidad vio la luz hace 95 años”. El número tuvo una tirada de 2.5 millones de ejemplares. A continuación el texto de la columna:

El 7 de noviembre de 1917 (Nuevo Estilo) la ira de un pueblo oprimido contenida durante siglos erupcionó a cielo abierto. Incluso Lenin, poco antes de la Revolución, no estaba seguro de que ocurriría tan pronto. Podía ser espoleada, podía ser organizada, pero no podía ser planeada porque la fuerza que la empujaba era el estado de ánimo general. Que la Revolución tenía que ocurrir no se duda.

La Revolución dio a Rusia y al mundo no sólo un nuevo estado. Proporcionó una nueva actitud a cada individuo, una actitud que conducía hacia una persona que tenía derecho a una vida decente.

Resaltar esa fecha en nuestra época conlleva cada vez menos nostalgia. El Día de la Revolución viene a ser visto como un día de lucha, una lucha contra los intentos de colocar un yugo a la sociedad, de convertir a las personas en una ubre que puede ser ordeñada y ordeñada en aras de la prosperidad de unos pocos.

La señal de alarma que cambió la percepción sobre esa fecha llegó durante la aguda fase de la crisis económica cuando El Capital de Marx fue eliminado de las estanterías en todo el mundo. La fecha del 7 de noviembre está cobrando nuevo significado contra el telón de fondo de la profunda crisis de las relaciones capitalistas.

Ésta es una de las razones de la popularidad de Lenin y Stalin. Nuestros oponentes los retratan de forma unidireccional enfatizando sólo los elementos negativos. Pero ellos fueron políticos y constructores creativos.

Vivieron en tiempos difíciles. La sociedad era muy complicada. Pero colocaron los cimientos de lo que ahora llamamos civilización soviética, que tuvo el más elevado nivel de educación, ciencia y cultura. Donde el hombre conquistó el espacio y el átomo. Donde fueron forjados una nueva calidad de moralidad, nuevos significados de la vida, que hacen palidecer en comparación la presente sociedad de consumidores de “comprar y vender”.