El 80 por ciento de los japoneses contra energía nuclear

Al hilo de lo anterior y según informa Prensa Latina 4 de cada 5 japoneses proponen abandonar de inmediato la energía nuclear:

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=488851&Itemid=1

El 80 por ciento de los japoneses contra energía nuclear

Tokio, 18 mar (PL) El 80 por ciento de los japoneses es contrario al uso de la energía nuclear como fuente de generación eléctrica, según una encuesta publicada hoy.

De acuerdo con el diario Tokio Shumbun, cuatro de cinco personas plantean el inmediato abandono de la generación de electricidad por medio de instalaciones nucleares.

La encuesta abarcó a unas cuatro mil residentes en la capital nipona y en ocasión del reciente primer aniversario de la catástrofe de Fukushima.

El 11 de marzo del 2011, un terremoto de nueve grados y un posterior tsunami arrasaron la región mencionada y dañaron irremediablemente esa instalación.

Como consecuencia murieron 20 mil personas, fueron evacuadas 80 mil y otras 300 mil se reubicaron, tarea que hasta la fecha no se ha completado.

De otro lado, los niveles de contaminación radiactiva afectan aún vastas regiones de tierra y zonas marítimas de la costa noroeste del país al tiempo que fueron detenidas 54 de las 56 plantas nucleares existentes en Japón.

mgt/pgh

Intervención del Partido Comunista de Grecia (KKE) en las conferencias sobre energía nuclear organizadas por el Partido Progresista del Pueblo Obrero de Chipre (AKEL)

Traducción no oficial de la intervención del Partido Comunista Griego (KKE) en las conferencias organizadas por AKEL (Partido Progresista del Pueblo Obrero, Chipre).

Enlace al texto original en inglés: http://inter.kke.gr/News/news2012/2012-03-06-conference-akel/

NOTA: AKEL obtuvo 19 de 56 diputados en las últimas elecciones parlamentarias en Chipre y su candidato, Demetris Christofias ( http://www.presidency.gov.cy/presidency/presidency.nsf/prc01_en/prc01_en?opendocument ), ganó las últimas elecciones a la Presidencia de la República de Chipre (2008).

Observaciones: el KKE lleva seguro razón en el hecho de que un mundo multipolar capitalista no es una garantía para la paz. No obstante, la “multipolaridad” sí puede ser un paso que facilite los procesos de cambios hacia el socialismo, como puede observarse en el caso de América Latina, donde tanto Rusia como China están siendo de utilidad. Por otra parte, pongo en cuarentena -no lo niego, pero lo pongo en cuarentena- que Rusia y, en particular, China, puedan ser considerados poderes imperialistas similares a EEUU o la UE en lo que se refiere a sus relaciones con otros pueblos (de nuevo América Latina, por ejemplo). Sí es evidente que el KKE lleva razón en señalar la falta de argumentos para que ningún país u organismo internacional pueda determinar qué países tienen derecho al uso de la energía nuclear.

 

En cualquier caso, la intevención del KKE:

Contribución del Partido Comunista Griego (KKE) en la conferencia de AKEL sobre la cuestión de las armas nucleares

Por Nikos Karathanasopoulos, diputado del Partido Comunista Griego (KKE)

Queridos camaradas,

Damos las gracias a AKEL por su invitación a la conferencia, cuyo objetivo es dilucidar un asunto de particular importancia en nuestra época: nuestra posición en relación a la energía nuclear.

No podemos ignorar que esta energía fue usada por vez primera con carácter militar, incluso si sus objetivos eran claramente políticos. Nos referimos, por supuesto, al uso por los EEUU de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki en un momento en el que no tenía ningún impacto en el resultado de la 2ª Guerra Mundial. Pero este crimen del imperialismo norteamericano tenía como objetivo chantajear políticamente e intimidar a la Unión Soviética, que había emergido victoriosa de esta guerra y había adquirido un prestigio internacional enorme debido a su contribución al aplastamiento del fascismo.

En el periodo actual estamos monitorizando la utilización de la cuestión del programa nuclear de Irán, un país en el contorno de nuestra región, por los EEUU así como por otros poderes principales de las uniones imperialistas que constituyen la UE y la OTAN, tales como Alemania y Francia, y también el estado de Israel. Esto se está llevando a cabo de tal modo que podemos discutir seriamente la posibilidad de operaciones militares e incluso de una guerra generalizada contra Irán en verano.

En realidad, ¿quién está hoy día criticando y amenazando a Irán?

  • ¿No son los mismos poderes que poseen enormes arsenales de armas nucleares y convencionales?
  • ¿No son los mismos poderes que intervienen de todos los modos posibles, incluso militarmente, con el objetivo de promover sus planes?
  • ¿No son los mismos poderes que bombardearon Yugoslavia (usando uranio empobrecido entre otras cosas), que invadieron y ocuparon Afganistán e Irák y que han llenado el planeta de bases militares?
  • ¿No son los mismos poderes que a lo largo de los últimos 20 años han estado diseñando y fabricando nuevas armas “mini” nucleares, así como aumentando la militarización del espacio a través de la llamada “Guerra de las Galaxias”?
  • ¿No son los mismos poderes que en el marco de los planes de la OTAN han colocado sus armas nucleares en varias esquinas del mundo, también en Grecia, creando peligros masivos para los pueblos?
  • ¿No son los mismos poderes que están preparando instalar en Europa el llamado “escudo antimisiles”, de modo que, en el contexto de la competencia interimperialista, puedan atacar Rusia con armas nucleares sin miedo de represalias?

Su hipocresía relativa al programa nuclear de Irán es enorme. La línea política que está siendo seguida por los EEUU y los otros países que poseen tales armas o tecnologías es una política de doble rasero. Esto también parece ser así a partir del hecho de considerar que ciertos países conforman el “Eje del Mal”, mientras que algunos otros que también tienen armas nucleares, como Israel, son considerados “un pilar de la seguridad”.

¡Queridos amigos y camaradas!

Es obvio que la razones de la agresividad imperialista contra Irán han de encontrarse en otro lugar. Están relacionadas principalmente con la lucha entre los poderes imperialistas por las fuentes de energía, los recursos naturales de los contornos de la región (Norte de África, Mediterráneo Oriental, Golfo Pérsico, Mar Caspio), así como por sus rutas de transporte. Es ésta una dura batalla entre los monopolios que, apoyados por los países capitalistas, luchan por porciones mayores del mercado.

La crisis capitalista, que en esta ocasión se manifestó de forma sincronizada en los poderes imperialistas fuertes, lleva a un cambio en el equilibrio mundial de fuerzas, a la elevación de nuevos poderes imperialistas, tales como China, Rusia o Brasil, que buscan un papel de mayor relevancia en los desarrollos internacionales. Las contradicciones se están agudizando dentro de este marco, ejes y anti-ejes se están creando, que tienen el carácter de “alianzas depredadoras”. Las intervenciones imperialistas están incrementándose bajo varios pretextos así como las guerras locales, mientras nadie puede descartar la posibilidad de un conflicto generalizado en el futuro con el uso de armas nucleares entre los poderes imperialistas fuertes. Además, las dos crisis globales previas, como sabemos, condujeron a dos guerras mundiales.

En nuestra opinión, los acuerdos sobre la reducción de armas nucleares, p.e., el START-3, son engañosos para el pueblo. Las valoraciones relativas que indican que éste es un paso importante hacia un mundo libre de la pesadilla de las armas nucleares no tienen fundamento en realidad. Pero los acontecimientos son engañosos porque:

  • Para empezar, si el acuerdo específico es observado, las armas nucleares que quedarían (1550 cabezas nucleares en cada bando) son suficientes para volar el planeta muchas veces.
  • En el acuerdo no está claro si la reducción de cabezas nucleares estratégicas significa la destrucción del excedente o el desmontaje de las armas nucleares y su almacenamiento, algo que significa su inmediata restauración en el momento en que sea considerado necesario.
  • El asunto de las cabezas nucleares tácticas no se toca en absoluto, así como los misiles que se lanzan desde la superficie del mar.
  • Los planes para la militarización del espacio, que están siendo promovidos principalmente por los EEUU, no se tocan en absoluto.
  • Los arsenales nucleares de otros países de la OTAN, tales como Francia y Gran Bretaña, no se tienen en cuenta.
  • Los EEUU y Rusia, a pesar de la reducción predicha, no pararán ni un momento la investigación y fabricación de nuevas armas nucleares y el reemplazo de las herramientas de destrucción antiguas con otras más modernas y “perfectas”. La administración de Obama promete gastar 85 billones de dólares a lo largo de los próximos 10 años con este propósito, mientras que el gobierno de Medvedev-Putin planea gastar 23 trillones de rublos en su programa de armamento que, entre otras cosas, cubre la renovación del 90% de sus armas nucleares estratégicas.

Esto es por lo que en estas condiciones de incremento armamentístico, de intervenciones y guerras imperialistas, el KKE considera que ningún poder imperialista u organización internacional tiene la legitimidad de formular decisiones contra los pueblos, de intervenir, de determinar a quién se le permite tener energía nuclear y para qué propósito y a quién no. Y vemos que esto está ocurriendo hoy en el caso de Irán. Las propuestas del llamado “grupo de los 6” (en el que participan EEUU, Francia, Alemania, Gran Bretaña, China y Rusia) sobre la cuestión del programa nuclear iraní, hacen llamamientos a este país para parar sus intentos de enriquecer uranio y para aceptar el establecimiento de “centros de enriquecimiento de uranio internacionales” (que crearán los “poderes” nucleares), a los que Irán y otros países tendrán que recurrir para el enriquecimiento de uranio con fines pacíficos. Es claro que el propósito es mantener de todas las formas posibles el monopolio que estos países tienen sobre la tecnología y su aplicación.

Nuestro partido considera que la energía nuclear, cuando se usa con fines pacíficos, como cualquier otra forma de energía, tiene objetivamente tanto ventajas como desventajas en relación a la satisfacción de las necesidades de los pueblos, que, por supuesto, varían a lo largo del tiempo y en función del desarrollo de la investigación científica. La cuestión política real es qué condiciones previas políticas y sociales pueden maximizar los aspectos positivos y minimizar sus consecuencias negativas y efectos, teniendo siempre como guía la prosperidad del pueblo.

Para poder responder debemos comenzar por los hechos objetivos relativos a la energía nuclear (sus beneficios y peligros) basados en el conjunto de necesidades sociales en un marco histórico-social específico.

En la medida en que nos referimos a instalaciones que operan con criterios comerciales-privados y, en general, dentro del marco del modo capitalista de producción, cualesquiera que sean los compromisos con la normativa de seguridad que puedan existir en el marco institucional de cada país, éstos no salvaguardan la idoneidad de estas normativas ni su estricta puesta en práctica. Hay multitud de ejemplos, y el último ejemplo de la planta (nuclear) en Japón demuestra muchas cosas, puesto que puso de manifiesto el problema de un mantenimiento insuficiente, de la completa falta de métodos de refrigeración alternativos, mientras que habían ocultado el hecho de que los problemas eran evidentes. Tampoco las medidas de seguridad eran las adecuadas.

Es posible que alguien pueda en este punto oponerse a nuestra postura señalando que la tragedia de Chernobyl ocurrió en un país socialista y no capitalista. Aunque no podemos discutir aquí la cuestión en detalle, añadiremos que este hecho debe ser examinado en el contexto histórico, social y económico de la llamada “Perestroika” y en las últimas décadas antes del derrocamiento del socialismo, una cuestión con respecto a la cual nuestro partido ha sacado conclusiones.

El Partido Comunista de Grecia no apoya en el momento actual ni, por supuesto, en el futuro inmediato, la producción de energía nuclear en Grecia, porque en las condiciones sociopolíticas actuales el motivo de beneficio capitalista predomina y los siguientes elementos no pueden ser desarrollados en el interés del pueblo:

Primero, el nivel de incorporación de esta fuente de energía en el sistema, priorizando la utilización completa de fuentes nacionales, como son el agua, lignito, fuentes geotérmicas y otras formas.

Segundo, las condiciones técnicas previas que aseguren la mayor seguridad posible: la ubicación adecuada, el tamaño de planta energética, la última tecnología.

Tercero, los acuerdos internacionales de beneficio mutuo, que incluyan la transferencia de tecnología y conocimientos.

Además, en el marco de la liberalización del transporte de energía, de la competencia entre monopolios, así como de guerras imperialistas, la producción de energía nuclear, así como la importación de materiales energéticos, tecnología y la exportación de residuos, tienen lugar en condiciones desfavorables para la salud pública, la seguridad y el consumo por parte de las personas. Mientras este sistema socioeconómico, que tiene el beneficio como núcleo, predomine, esta solución específica crea enormes peligros para la salud pública, la seguridad de los habitantes y la protección del medio ambiente.

Por otra parte, tenemos en cuenta que el elevado nivel de actividad sísmica en Grecia aumenta la posibilidad de un accidente. El Partido ha emitido un comunicado conjunto con el Partido Comunista de Turquía específicamente sobre esta cuestión. Los dos partidos comunistas, teniendo en cuenta las consecuencias destructivas del terremoto de Japón, han adoptado una postura contra la construcción de una planta nuclear en Akkuyu. Hicimos notar que su construcción en una región sísmicamente activa constituirá una amenaza permanente para los dos pueblos.

Queridos amigos y camaradas,

Como conclusión a mi intervención, permitidme enfatizar nuestra valoración de que el peligro de una guerra nuclear imperialista, con consecuencias incalculables y trágicas para la humanidad no ha sido erradicada en absoluto, particularmente si tenemos en cuenta las rivalidades imperialistas y los planes en las regiones, tales como la península de Corea y el Golfo Pérsico. Estos desarrollos están conectados con la agudización de las contradicciones interimperialistas y la competencia entre los centros imperialistas y los poderes capitalistas emergentes que desempeñan o buscan un aumento de su papel regional e internacional. Lo que oímos sobre un “mundo multipolar” o una nueva “arquitectura” de relaciones internacionales que, según se afirma, mantendrá alejados estos peligros, oculta la realidad, que el capitalismo en su estadio imperialista no puede ser humanizado, ya estemos hablando del pasado o del futuro.

Sin lugar a dudas, podemos observar una nueva agudización de las contradicciones interimperialistas, puesto que es un hecho que en el contexto de la agudización de la crisis capitalista el imperialismo se vuelve más peligroso y agresivo. La posibilidad de un nuevo golpe nuclear o incluso una conflagración generalizada constituye una parte de esta implacable competición.

¡El así llamado “mundo multipolar” no asegura la paz y la seguridad para los pueblos mientras la contracción entre capital y trabajo no sea resuelta!

La lucha contra las armas nucleares, la lucha contra la guerra, está directamente conectada con la lucha contra el sistema imperialista en su totalidad. Está conectada a la oposición a la implicación de nuestros países en las intervenciones imperialistas y en sus organizaciones. Se pone diariamente de manifiesto que el fortalecimiento de la lucha antiimperialista, la lucha para conseguir el derrocamiento del sistema de explotación capitalista y la construcción del socialismo, es el único camino decisivo y efectivo para la paz y el progreso social.