Es el día de Grecia y también de Europa: que elijan bien, que elijan Socialismo, que elijan al Partido Comunista Griego (KKE). Breve sobre Andalucía.

Foto: La Mancha Obrera

Si Griñán y Valderas afirmaban en el debate de investidura que Andalucía era observada con expectación por lo que podía suponer un gobierno de coalición PSOE-IU para la política nacional e incluso Europea, algunos -quizás más que algunos- miramos a Grecia por lo que pueda suponer que un partido que tiene como objetivo el Socialismo (con mayúsculas y sin complejos ni ambiguas e indeterminadas novedades como el “anticapitalismo”) y que cuenta con una sólida implantación en ese país pueda dar una sorpresa a esta Europa capitalista e imperialista.

Breve mención a Andalucía -ya habrá tiempo de hablar más de lo que aquí pasa: el PSOE tiene confianza ciega en el capitalismo y en la actividad empresarial privada como motor de la economía y del empleo, lo indicó bien el anterior Consejero de Trabajo en el debate con Sánchez Gordillo antes de las elecciones y estos presupuestos se ratifican en el debate de investidura. Nada que decir de los bajos fondos de esa economía, ni de la inutilidad de dicho sistema económico para crear riqueza sin expolio y sostenible. Andalucía es, precisamente, una buena prueba de ello y de la necesidad urgente de Socialismo y de comenzar a avanzar hacia éste de forma inmediata. Después de ver buena parte del debate de investidura en Andalucía no tengo muy claro a qué puede aspirar exactamente IU, y con ella los que la hemos votado, con este gobierno conjunto: una de las cuestiones fundamentales, la de la agricultura, está muy en el aire, según me ha parecido deducir de la intervención de Valderas y de la respuesta de Griñán (ver vídeo nº 3 del pleno en el enlace más abajo) y, para colmo, se confirma finalmente que IU no tendrá la Consejería de Agricultura -ni para Sánchez Gordillo ni para ningún otro de IU. Muy en particular, Valderas  parece referirse al tema como algo ligado a reivindicaciones específicas de los jornaleros en lugar de una clave fundamental de la economía andaluza con el objetivo de crear riqueza y empleo. En cuanto a la renta básica, parece que tanto Griñán como Valderas la asumen en sus discursos, la cuestión es cómo y en qué se materializa finalmente. Veremos qué nos depara esto además de más PSOE.

Dejo enlaces a las intervenciones en vídeo y texto de la investidura del Presidente de la Junta de Andalucía, que amablemente han dejado dos felinos comentaristas a la anterior entrada -Gracias:

http://www.parlamentodeandalucia.es/webdinamica/portal-web-parlamento/pdf.do?tipodoc=diario&id=67233

http://video.parlamentodeandalucia.es/video/ds.asp

1) El contubernio de los políticos del PSOE con el gran capital. 2) Izquierda Unida aún está a tiempo.

1) Destaco algo que se sabe de sobra pero que conviene señalar cada vez que haya un dato que lo corrobore. Del PP no hace falta decirlo, son lo que son y tampoco lo ocultan. Del PSOE sí, por aquello de que llevan eso de “socialista” y “obrero” en las siglas y son aún un referente para la izquierda social en este país. Al dato: la que fuera jefa de gabinete de Griñan ha cesado en su cargo para pasar a representar a una multinacional en Centroamérica. No sabemos de qué multinacional se trata pero, si acepta el cargo una política del PSOE, es seguro que se trata de una multinacional humanitaria cuyo objetivo es llevar la paz y la prosperidad a América Latina -como sabemos que suelen hacerlo todas, evidentemente. Cito ( http://www.diariodesevilla.es/article/andalucia/1245469/grinan/prepara/gobierno/no/necesite/rodaje.html ):

Uno de los cambios se producirá en el Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia, donde Rosa Castillejo, la que fuera jefa de gabinete de Griñán, cesó en su puesto el martes pasado. Era la secretaria general de Presidencia, y ahora ha aceptado la representación de una empresa multinacional en Centroamérica.

El contubernio con el gran capital debería considerarse la mayor corrupción.

2) Sobre Izquierda Unida: el gobierno andaluz aún no está cerrado y todavía no está claro si IU tendrá dos o tres consejerías (puede leerse en el mismo artículo citado anteriormente). De no tener la Consejería de Agricultura, la que puede gestionar uno de los principales medios de producción en Andalucía, IU-CA aún está a tiempo de negarse a participar en el gobierno conjunto con el PSOE. De no hacerlo cometerá un nuevo y más grave error. Y más: de ostentar IU la Consejería de Agricultura, creo que ningún votante de IU entendería que no estuviese ocupada por Sánchez Gordillo para hacer lo que hay que hacer, gestionar la tierra como un bien público, haciendo cumplir lo establecido en el Estatuto de Autonomía, a saber, que la riqueza de Andalucía, sea cual sea su titularidad, está subordinada al interés general (Artículo 156)

Toda la riqueza de la Comunidad Autónoma, en sus distintas formas y manifestaciones, y sea cual fuere su titularidad, está subordinada al interés general.

y lo que la propia IU incluía en su programa para Andalucía (pág. 25):

Creación de un “Banco Público de Tierras” el cual pueda gestionar el acceso a superficie agraria que no esté en uso, siempre destinándola a la producción de alimentos en cantidad y calidad.

Esta medida, junto a la mejora del funcionamiento de la Reserva Nacional de derechos de la PAC, debe servir para facilitar la incorporación de jóvenes y mujeres al sector, luchando contra el envejecimiento del sector.

En cuanto a Juan Manuel Sánchez Gordillo, a pesar de algunas declaraciones suyas (p.e., entrevista realizada en Al Rojo Vivo) en el sentido de que, de ser nombrado Consejero de Agricultura, expropiaría a los terratenientes, quizá debería reflexionar sobre el hecho de que, a pesar de que la tierra, como medio de producción fundamental, debe estar en manos del Estado, es decir, de los ciudadanos, las expropiaciones, en la actual correlación de fuerzas, han de hacerse primordialmente en la medida en que sean útiles: lo que haya que expropiarse para generar y distribuir riqueza y empleo que se expropie, no creo que haya muchos andaluces que se opongan a ese tipo de medidas, lo que no sea necesario, que se deje como está, no es cuestión, creo yo, de generar polémicas inútiles. Para empezar, en cualquier caso, habría que paralizar la privatización de las tierras del IARA todavía públicas, algo que se hace más fácilmente desde una Consejería que con una ocupación -me parece a mí al menos. Y, ya digo, no hay que quedarse ahí: que se expropie en la medida de lo necesario y siempre que los proyectos agrícolas en cuestión tengan viabilidad -luego hay que comercializar los productos. Por tanto, que se impulse la gestión pública de la tierra y de industrias públicas asociadas en toda la extensión posible y conforme a su utilidad. A tener en cuenta: si se avanza en la generación de empleo y riqueza poniendo a disposición del pueblo, aunque sea parcialmente, la tierra, eso ayudará a entender los beneficios de que sea gestionada en su totalidad por el Estado.

Dicho queda.