Hungría gira hacia Rusia: Rusia y Hungría alcanzan un gran acuerdo energético (RIA Novosti).

 

Rusia y Hungría alcanzan un gran acuerdo energético

 

Viktor Orban y Vladímir Putin / Foto: RIA Novosti.

 
14:01 17/01/2014
Andrei Zólotov, RIA Novosti

El acuerdo de construcción de reactores nucleares en Hungría refuerza las posiciones de Rusia en ese país y en la UE en conjunto, opinan los expertos.

 

La corporación rusa Rosatom construirá en 2023 dos reactores más, de 2.200 MW en general, en la planta nuclear de Paks, en Hungría. Rusia financiará la realización de este proyecto, otorgando a Hungría  un crédito de hasta 10.000 millones de euros por un plazo de 30 años.

 

El acuerdo estratégico, que incluye la construcción de los dos bloques energéticos, fue firmado por el primer ministro húngaro, Viktor Orban, tras su reunión en Moscú con el presidente ruso, Vladímir Putin.

 

Los detalles del acuerdo intergubernamental no se revelan. Según fuentes oficiales, es necesario acordar en los próximos meses los términos de los contratos entre las empresas rusas y húngaras  y las condiciones del préstamo.

 

Las autoridades húngaras han estado preparando este acuerdo durante los últimos cinco años, marcados con debates sobre el futuro del sector energético de un país que dos años antes de esto había decidido reducir su dependencia energética de Rusia.

 

Budapest renunció a licitar la adjudicación del contrato, puso en riesgo sus relaciones con la UE, mantuvo negociaciones secretas con Moscú y firmó un acuerdo intergubernamental con Rusia tres meses antes de la celebración de las elecciones parlamentarias.

 

“Todos están sorprendidos. Hasta hace poco, no se podía pensar que Viktor Orban fuese amigo de Moscú, porque el primer ministro húngaro fue conocido por su retórica antirrusa. Así que esto sorprendió hasta a muchos militantes de su partido”, afirma Agoston Mraz, director del centro húngaro de estudios políticos Nezopont, próximo al Gobierno.

 

Un secreto plan estratégico

 

Los medios de comunicación y los expertos húngaros destacan la importancia de este acuerdo para Hungría.
“Desde el punto de vista estratégico, es posiblemente el evento más importante que ha tenido lugar en los últimos cuatro años, en los que Orban ha ocupado el cargo de primer ministro del país. Junto con la presidencia en la UE en 2011, este acuerdo tendrá una gran importancia estratégica tanto en el ámbito geopolítico como en el de la política interior y seguridad”, afirma Andras Racz, experto del Instituto húngaro de Política Exterior. “En lo que se refiere a la capacidad del Gobierno de alcanzar los objetivos planteados, es un éxito”, agrega.

 

Según los cálculos de Racz, el precio de este acuerdo supone del 25% al 40% del presupuesto anual de Hungría. “Es una suma enorme”, señala  Racz. “A juzgar por este volumen, el acuerdo determinará cómo serían las relaciones ruso-húngaras durante los próximos 30 años, como mínimo, porque se debería devolver el préstamo”, agrega. 

 

Una puerta a Europa

 

El acuerdo es también muy importante para la industria nuclear rusa, así como para reforzar las posiciones de Rusia en Europa a largo plazo.

 

“Europa es un mercado rico para el sector energético y muchos países están dispuestos a desarrollar la energía atómica. Rusia tiene la oportunidad de demostrar la alta seguridad de sus reactores en el territorio de un país de la UE”, destaca Alexandr Uvárov, presidente del centro ruso de investigación Atominformcentr. Según él, las centrales nucleares que quedan en Europa desde la época de la ofrecen buenas oportunidades, pero hasta hace poco Rosatom no ha logrado firmar contratos para la construcción de nuevos reactores rusos en Europa.

 

En diciembre pasado la corporación estatal rusa suscribió un contrato con sus socios finlandeses para la construcción de la central nuclear Hanhikivi-1 al norte de Finlandia en la que Rusia obtendrá el 34% de acciones y suministrará el combustible y los servicios de mantenimiento durante unos 60 o 80 años.

 

Ahora llega el momento de suscribir acuerdos a largo plazo con Hungría. Según Uvárov, estos dos acontecimientos desempeñan un papel importante para reforzar las posiciones de los expertos rusos en energía atómica en Europa, justo cuando la República Checa tarda en determinar el ganador del concurso de adjudicación del contrato para la modernización de una central nuclear en su territorio y Bulgaria abandona el proyecto para la construcción de una nueva central nuclear.

 

Intrigas con Bruselas

 

Una de las dudas principales que surgen en torno al acuerdo firmado consiste en si Bruselas ha dado su visto bueno a éste o no.

 

La portavoz de la Comisión Europea, Sabine Berger, declaró el pasado 15 de enero que los expertos analizarían próximamente el acuerdo para sacar conclusiones respecto a su conformidad con la normativa de la UE en materia de contratos públicos.

 

Al mismo tiempo, el Gobierno húngaro da señales de que la UE ha aprobado de antemano el acuerdo con Rusia. Según la agencia Reuters, el ministro a cargo de la oficina del primer ministro húngaro, János Lázár, declaró el pasado 14 de enero que el acuerdo había sido acordado con la Comisión Europea.

 

“Para Rusia es importante, ante todo, que esta decisión haya sido acordada con la Unión Europea”, afirma Uvárov. “Es importante que la UE haya permitido a Hungría evitar trámites y realizar los proyectos de construcción de nuevos reactores sin convocar un concurso de adjudicación del contrato. Si éste fuese convocado, el proceso sería mucho más largo”, agrega.

 

Mientras, Andras Deak, experto en política energética del Instituto húngaro de Política Exterior en Budapest, expresa sus dudas al respecto. “Bruselas no suele dar aprobaciones previas”, señala Deak. Según él, existen problemas relacionados con la normativa sobre libre competencia porque el concurso de adjudicación de contrato no fue convocado. También hay problemas serios por parte del control financiero, porque este acuerdo aumenta la deuda externa de Hungría en más de un 10%. Pero el Gobierno de Orban logrará resolver estos problemas, asegura el experto. “Creo que Bruselas aprobará este acuerdo”, afirma Deak.

 

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDIE OBLIGATORIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

[Traducción] Los comunistas húngaros defienden el socialismo y el internacionalismo: Intervención del Partido de los Trabajadores de Hungría en el EIPCO-2013.

Traducción no oficial del texto en inglés de la intervención del Partido de los Trabajadores de Hungría en el EIPCO-2013. El Partido Comunista de Hungría se vio obligado recientemente a cambiar su denominación a Partido de los Trabajadores de Hungría (“Hungarian Worker’s Party” / “Partido dos Trabalhadores da Hungria”, según su denominación en portugués en el pasado EIPCO), como única forma de poder seguir operando legalmente en Hungría debido a una ley aprobada en noviembre de 2012 por el parlamento húngaro que prohíbe la utilización de términos como “comunista” o “socialista” entre otros, según explicaron en dos notas de prensa en su momento (léanse sus notas de prensa en inglés aquí y aquí). Una peculiaridad más de la “democracia” en la Unión Europea. El Partido de los Trabajadores de Hungría participó en el pasado Encuentro Comunista Europeo y firmó su declaración conjunta. El texto de su intervención:

http://www.solidnet.org/hungary-hungarian-communist-workers-party/15-imcwp-contribution-of-hungarian-wp-ru

Intervención del Partido de los Trabajadores de Hungría en el EIPCO-2013
15º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros

Lisboa 8-10 de noviembre 2013

Queridos camaradas,

Expreso nuestro agradecimiento al Partido Comunista de Portugal por organizar este encuentro de parte del Partido de los Trabajadores de Hungría.

Hasta 1990 Hungría fue un país Socialista. Ustedes recuerdan que hace 25 años una contrarrevolución capitalista tuvo lugar en nuestro país. No fue porque el socialismo fuese malo. El socialismo era bueno para la mayoría. El socialismo ofrecía a todo el mundo una vida normal -pleno empleo, educación y sanidad gratuitas, y antes que ninguna otra cosa garantizaba un futuro seguro. No permitía hacerse muy rico, pero tampoco permitía volverse muy pobre.

La contrarrevolución tuvo lugar por otro motivo. La realidad es que el capital internacional fue forzado a tolerar el socialismo pero no lo aceptó nunca, nunca perdonó el socialismo. Intentaron derrocar el socialismo en 1956 pero no pudieron lograr su objetivo. Lo hicieron en 1990. Para lograrlo crearon una oposición interna. La mayoría de los líderes más destacados de Hungría se formaron en los EEUU.

Hubo otro factor más – la actividad de los elementos socialdemócratas y liberales dentro del gobernante partido comunista. Fueron el revisionismo y el oportunismo los que paralizaron al partido comunista.

Esta es nuestra experiencia histórica. Es por esto por lo que nuestro partido considera el revisionismo el mayor enemigo de los comunistas. El comunismo izquierdista es una enfermedad infantil que se supera. El revisionismo es un cáncer que se puede expandir a otras partes de nuestra existencia si no lo combatimos. Consideramos absolutamente necesario también hoy luchar contra todas las formas de revisionismo.

Hace 25 años la oposición húngara ganó las elecciones, tomó el poder político e inmediatamente cambió las bases económicas de la sociedad. Privatizaron prácticamente todo. El capitalismo significa una economía de mercado basada en la propiedad privada y en un sistema parlamentario multipartidista. Como pueden observar, no ha habido una transición al capitalismo paso a paso. ¡No! Tomaron el poder político y liquidaron las bases políticas y económicas del socialismo.

Tampoco hay ninguna revolución socialista paso a paso. El poder o nos pertenece a nosotros o a los capitalistas. Si los partidos comunistas toman el poder deberían transformar la sociedad de una sola vez.

Hoy nosotros luchamos contra el capitalismo. Luchamos por un salario mejor, por mejores condiciones de vida, por una ley electoral más democrática. Dicho en otras palabras, luchamos por alguna reforma del capitalismo. Pero sabemos que las fuerzas capitalistas pueden deshacer sus reformas a la primera oportunidad. Es por esto por lo que la solución real a los problemas de los trabajadores es el socialismo.

¿Podemos cooperar con otras fuerzas políticas? Sí, podemos. En Hungría hay ahora muchas personas que pierden sus pisos y casas porque no pueden pagar sus deudas. Nosotros cooperamos con ellos.

Hay otras fuerzas luchando contra la pobreza y la injusticia. Nosotros cooperamos con ellos. Estas fuerzas provienen en parte de las masas trabajadoras, en parte de la pequeña burguesía. Nosotros cooperamos con ellos.

Nosotros no podemos cooperar con la llamada burguesía nacional. Es verdad que ellos intentan limitar de algún modo al capital foráneo, pero no están interesados en cambiar el sistema capitalista, quieren dejarlo intacto, de modo que al final, sus intereses coinciden con los intereses del gran capital extranjero y húngaro.

No podemos cooperar tampoco con la socialdemocracia. No se trata de la socialdemocracia de la época de Marx. La actual socialdemocracia no quiere hacer nada en favor de los trabajadores. Su único deseo es fortalecer el capitalismo. Ellos contribuyeron a la contrarrevolución hace 25 años. El anticomunismo es también hoy su bandera.

Las fuerzas capitalistas quieren destruir el movimiento comunista en Hungría. Política, financiera, ¡físicamente! Saben muy bien que nosotros ahora somos débiles. Pero no obstante todavía tienen miedo de nosotros. Tienen miedo porque no han olvidado la era del socialismo, cuando fueron derrotados en una parte del mundo y fueron obligados a realizar concesiones en otros lugares.

Las fuerzas capitalistas saben que el pueblo no ha olvidado el socialismo y que comienza a recordarlo cuando se enfrentan a las crueldades reales de las sociedades capitalistas. Tiene miedo de nosotros porque saben que las cosas pueden ir a peor en la Unión Europea. Y en ese caso, los comunistas podemos obtener el apoyo de las masas, y podemos cambiar Hungría.

Uno puede leer en el Manifiesto del Partido Comunista: La historia de todas las sociedades existentes hasta el momento es la historia de la lucha de clases. Es cierto de nuestra época y también del futuro. Si queremos vencer al capitalismo, debemos luchar conforme a las reglas de la lucha de clases.

Camaradas,

El Partido de los Trabajadores de Hungría participa en los encuentros internacionales de los partidos comunistas y obreros porque pensamos que todos nosotros tenemos un enemigo común, el capitalismo, y que si queremos ganar, debemos luchar juntos contra nuestro enemigo común. Cada partido debe decidir qué quiere: luchar contra los capitalistas o llegar a un compromiso con ellos. Nosotros, los comunistas húngaros, no queremos ningún compromiso con el capital. Cuando llegue el momento y la gente realmente nos necesite debemos estar preparados para ayudarles. Podemos hacerlo únicamente si conocemos el camino correcto. Nuestro camino es la revolución.

Nuestro partido ha estado participando en los encuentros internacionales desde su mismo comienzo. No puedo decir que esta cooperación haya ofrecido mucho a los comunistas húngaros o a los trabajadores húngaros en general. ¡No! Pero había algo muy importante. Podíamos sentir que no estábamos solos. Podíamos usar la experiencia de otros partidos. Y de este modo nos sentíamos más fuertes.

Nuestra cooperación podría ser mejor. Durante el periodo socialista los comunistas húngaros apoyaron a otros partidos no sólo con palabras sino también con dinero y otras formas esenciales de ayuda. Ahora, países tales como China, Cuba, Vietnam y Corea se colocan al margen del camino y observan la lucha a vida o muerte del movimiento comunista en Hungría.

¡Gracias a aquellos partidos que no abandonaron el internacionalismo! Ellos son nuestros amigos reales.

Nuestra cooperación en su forma actual no puede resolver los problemas reales que los diferentes partidos enfrentan en la vida diaria. Pero esta cooperación es nuestro logro. La hemos parido. Y deberíamos cuidarla y protegerla.

El Partido de los Trabajadores de Hungría recomienda no publicar ninguna declaración en común. En primer lugar seamos realistas. La inmensa mayoría de la clase trabajadora no lee estos largos documentos. En segundo lugar, este documento contiene muchos posicionamientos que no se corresponden con el programa o la política de nuestro partido ni de otros muchos partidos. Deberíamos continuar la discusión, deberíamos crear nuevos foros para discutir nuestros problemas, pero no debemos poner en peligro la unidad del movimiento comunista incluso en esta limitada forma presente.

Sugerimos publicar un comunicado para la prensa y nada más. Si alguien desea publicar posicionamientos específicos, peticiones de solidaridad, que lo haga en forma de una moción que puede ser apoyada por aquellos partidos que lo deseen.

El Partido de los Trabajadores de Hungría no acepta el borrador de propuesta referente al Grupo de Trabajo. La limitación del Grupo de Trabajo a 15 partidos crearía un monopolio de los así llamados partidos grandes. No debemos dividir el movimiento comunista entre partidos pequeños y grandes. Eso viola nuestros principios. Por otra parte, ¿quién puede decidir qué es pequeño y qué es grande? Los partidos pequeños que organizan manifestaciones en las calles, huelgas en las fábricas, pueden tener mucha más influencia política que aquellos partidos que concentran su actividad en los parlamentos burgueses.

La introducción de un sistema de votación dividiría nuestro movimiento entre mayoría y minoría. No lo necesitamos.

Es por completo inaceptable que el Grupo de Trabajo pueda tener reuniones a puerta cerrada. ¿Cerrada a quién? ¿a otros comunistas? Vamos a pensar seriamente, camaradas: ¡Qué consecuencias tendría tal paso!

Nosotros sugeriríamos la siguiente solución: todos aquellos partidos que lo deseen, tengan cuadros que hablen inglés y tengan dinero para pagar su viaje y los costes de estancia, pueden ser miembros del Grupo de Trabajo. Los partidos implicados deberían informar sobre su interés al encuentro plenario anual de partidos comunistas y obreros y el encuentro puede declararlos miembros por un año sin necesidad de votación.

Recomendamos añadir un punto más a las sugerencias para acciones comunes y convergentes. Organicemos acciones comunes en el 25º aniversario de la transición capitalista en los países de la Europa del Este.

¡Gracias, camaradas, adelante hacia la revolución!