Vicepresidente del Parlamento andaluz, Ignacio García (IU): ¿Alguien en su sano juicio piensa que nuestro sistema de democracia formalista es mucho mejor que lo de Venezuela y otros países de Latinoamérica?

Las declaraciones de José Antonio Castro, portavoz de IU en el Parlamento de Andalucía, tras el fallecimiento de Hugo Chávez y en relación a la implantación del “socialismo del s. XXI” en Andalucía han causado sin duda revuelo en la caverna.

En relación a la línea política de IU y estas últimas declaraciones, destaco un comentario (nº 2) a la noticia en el Diario de Sevilla que es bastante claro:

Esteban 07.03.2013, 20:52

A ver si es verdad que para algo os votamos. Ya está bien de capitalismo: 6 millones de parados (27% paro) y 22% de los Españoles por debajo del umbral de la pobreza. Más de 11 millones de trabajadores ganando menos de 1. 000 euros y pensiones de 500 euros. Capitalismo=mata. Votamos a IU para implantar el socialismo, por fin abren los ojos.

A continuación un artículo de prensa en el que se recogen algunas de las reflexiones del Vicepresidente del Parlamento, Ignacio García (IU) -negritas del original, no consigo quitarlas:

http://www.diariodesevilla.es/article/andalucia/1478552/alguien/piensa/nuestro/sistema/es/mucho/mejor/lo/venezuela.html

El vicepresidente del Parlamento andaluz, Ignacio García (IU) se ha cuestionado si alguien piensa que “nuestro sistema de democracia formalista es mucho mejor que lo de Venezuela” y recuerda que “aquí, el Jefe del Estado lo es, si quiere, hasta que se muera y, encima, no lo ha elegido nadie”. García, en un comunicado, critica las “burlas” a que son sometidos quienes defienden o reconocen el trabajo realizado en Venezuela por Hugo Chávez, como ha sido recientemente, tras su fallecimiento, el caso de José Antonio Castro, portavoz del Grupo de Izquierda Unida en el Parlamento de Andalucía.

El vicepresidente del parlamento y diputado por Cádiz señala en su artículo que se critica “con muy poco rigor” a quienes han defendido o alabado “determinadas políticas que se aplican en Venezuela“. “A estas alturas, con tanta gente ya en la cuneta, ¿Alguien en su sano juicio piensa que nuestro sistema de democracia formalista es mucho mejor que lo de Venezuela y otros países de Latinoamérica? ¿Mejor un sistema como éste convertido en máquina de fabricar parados, desahuciados y marginados, por un lado, y grandes fortunas, por otro?”, se cuestiona.

Destaca que mientras “se critica y criticó a Chavez -y a otros presidentes latinoamericanos- por modificar la constitución para poder prolongar el número de sus mandatos y tener más tiempo para culminar su proyecto” en España “se modificó la Constitución por un pacto entre dos partidos para dar a los bancos prioridad para cobrar“. “Ah, y que no se olvide, aquí, el Jefe del Estado lo es, si quiere, hasta que se muera y, encima, no lo ha elegido nadie. Chávez ganó cuatro elecciones democráticas, ¿o no? ¿A quién habría que decirle ‘¿por qué no te callas?”, añade.

También critica el “desprecio” con el que se mira la actuación de Chávez con determinados medios de comunicación que “sistemáticamente se dedicaron a boicotear sus políticas” y se pregunta si es mejor “nuestro sistema mediático, sometido a los intereses de los accionistas y esclavo de la publicidad que la sostiene, esto es, de las grandes empresas y bancos y, también, de la institucional del gobierno de turno”.

El vicepresidente del Parlamento andaluz también compara que “Chávez, con su política de gestión del petróleo, ha reducido la pobreza de Venezuela a la mitad” y, con otras medidas, “ha acercado la sanidad gratuita a todo el pueblo” y “ha extendido la educación pública y gratuita a toda la población” mientras en España se extienden “pobreza, paro y privatizaciones sanitarias y educativas”. “¡Y nos atrevemos a dar lecciones!”, dice para luego señalar que él, como José Antonio Castro, se apuntó “a soñar para España y Andalucía muchas de las políticas de Chávez. Con modulaciones, si se quiere, pero políticas socialistas de verdad al fin y al cabo”, que prefiere a las de “esta Europa negra de restricciones y recortes, donde realmente gobierna alguien a quien nadie hemos votado”.