Izquierda Unida y sus opciones: los votantes huérfanos. NO al escudo antimisiles en Andalucía.

Izquierda Unida es, de forma evidente, la formación política que ha catalizado el voto de izquierda en este país. Hasta ahora por lo menos ha sido así. Merece la pena leer la reflexión de Francisco Frutos sobre la historia del PCE ( http://franciscofrutos.blogspot.com.es/2012/04/35-anos-despues-de-la-legalizacion.html ), a pesar de que creo que el cambio de esta formación para ser realmente una alternativa va más allá de lo que ésta pueda hacer ahora en Andalucía. Es evidente que IU está constituida por una amalgama diversa. En Andalucía tenemos a Valderas, con quien, me parece a mí, los trabajadores no nos identificamos, y a Sánchez Gordillo, mucho más cercano al voto popular. A nivel nacional lo mismo tenemos a Willy Meyer -también ahora negociando en Andalucía-, quien en cuestiones internacionales lo mismo da una de cal que otra de arena, y a Francisco Frutos, con una línea política definida a la que un votante de izquierda puede adscribirse sin problemas. Unos firman manifiestos proimperialistas mientras otros se posicionan coherentemente contra la guerra y el terrorismo contra los pueblos y contra la injerencia en sus asuntos internos. En definitiva, una amalgama de posturas diversas cuando no enfrentadas. Lo importante, no obstante, es la práctica y lo que consigue o puede conseguir esta formación cuando se encuentra en las circunstancias propicias, es decir, lo importante son las tendencias que terminan predominando en la práctica política.

En las pasadas elecciones en Andalucía IU ha conseguido suficientes votos como para convertirse realmente en clave para la formación de Gobierno y para forzar al PSOE a realizar políticas en favor de los ciudadanos, quizá incluso participando la propia IU en el control de la puesta en práctica de estas políticas, algo que no me parece descabellado sino, al contrario, incluso deseable si se produjeran los acuerdos oportunos en relación a las propuestas a llevar a la práctica por el nuevo gobierno. Me estoy refiriendo, principalmente, a la posibilidad poner a disposición de los trabajadores y de la creación de empleo los recursos económicos de Andalucía, lo que incluye principalmente la tierra y sus industrias asociadas pero seguramente también otras actividades como el turismo. Si los hipotéticos cambios en las políticas económicas no van a ser de calado habría que optar por abstenerse en la investidura: si el PSOE no está dispuesto a solucionar los problemas de los andaluces por la izquierda, la única dirección viable, que salga del gobierno.

El tiempo, no obstante, pasa y, conforme pasa, se hace cada vez más evidente que IU no va a estar a la altura de las actuales circunstancias. La consulta a las bases y/o simpatizantes en Andalucía se hará al final del proceso de negociación, en lugar de al principio de modo que afiliados y simpatizantes hubieran podido establecer cuáles eran los puntos mínimos e irrenunciables para llegar a un acuerdo con el PSOE, incluyendo un acuerdo para la investidura ( http://iuandalucia.org/consejo-andaluz-iu-lv-ca-convoca-24-abril-referendum-bases ). El grupo parlamentario y la Comisión ejecutiva establecerán el contenido de la consulta: ¿para qué abrir todas las opciones y temas como plantea Gordillo? No es necesario que las bases opinen antes de tiempo o más de la cuenta, a pesar de que son, junto con los votantes no afiliados, los que hacen que el grupo parlamentario exista como tal: ¿a quién representan, entonces, estos “negociadores”?

Más: Willy Meyer denuncia ante la Comisión Europea el escudo antimisiles que vamos a tener que tragarnos los andaluces ( http://www.izquierda-unida.es/node/10455 ). Su denuncia en Europa es papel mojado, palabrería. Es evidente que él lo sabe mejor que nadie, por supuesto. Willy Meyer participa en la mesa de negociación con el PSOE ¿le ha planteado al PSOE que una condición sine qua non para apoyar su investidura es, al menos, la celebración de un referendum en Andalucía en torno al escudo antimisiles y la confrontación con el Gobierno central sobre esta cuestión? Willy Meyer está en la mesa de negociación, así que debe asumir la responsabilidad en relación a las cuestiones que nos preocupan a los andaluces. Habría que señalar, de paso, que las asambleas que apoyan las tesis de Gordillo en relación al “no pacto” de Gobierno con el PSOE no parecen haber considerado esta cuestión, la celebración de un referendum en Andalucía sobre el escudo, uno de los mínimos para apoyar la investidura de un gobierno del PSOE a pesar de las implicaciones que tiene. Al menos por lo que podemos saber a partir de la información que ha trascendido a la prensa. No me parece que la cosa en Andalucía vaya, ni mucho menos, por buen camino.

En cuanto a España: los planteamientos de Ricardo Sixto sobre el uso de pelotas de goma en las manifestaciones ( http://www.izquierda-unida.es/node/10446 ) o la criminalización de convocatorias de manifestaciones -eso es lo que parece estar detrás de las medidas del PP- ( http://www.izquierda-unida.es/node/10439 ) son risibles. ¿Una pregunta al Gobierno sobre el uso de pelotas de goma? Pero si hasta la propia UE las ha prohibido tras el 2012, como indica el propio comunicado de IU, lo que hay que exigir es, de forma evidente, el cese inmediato de su uso y responsabilidades políticas y penales por los perjuicios causados. ¿Cuantos muertos más o heridos graves tiene que haber para que IU exija claramente al Gobierno que la policía deje de usar armas mortales en las manifestaciones? Ricardo Sixto tacha de “desmesuradas” las medidas que criminalizan las convocatorias de manifestaciones. Bueno, a eso siempre se le ha llamado fascismo, no desmesura, me parece a mí. Por cierto, en Cuba, la “dictadura comunista de los hermanos Castro”, como les gusta llamarla a los medios de comunicación habituales, no usan pelotas de goma, ni siquiera usan porras: no les hace falta dada la mínima oposición a las políticas de su “dictatorial” gobierno. Por qué será.

Resumiendo:

  1. La solución de los problemas en Andalucía pasa, al menos en un primer paso, por la socialización de los medios de producción en el grado en que sea útil y necesario e Izquierda Unida debe ser clave en esta cuestión. Para eso la hemos votado, no para que le regale la investidura al PSOE.

  2. No queremos escudo antimisiles en Andalucía.

Anuncios