Javier Parra: La “Regla de Oro” y el PCE (La República).

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La “Regla de Oro” y el PCE

Mucho se ha escrito y queda por escribir sobre el XX Congreso del Partido Comunista de España que debe celebrarse este año. Un Congreso en el que tenemos la histórica obligación de reconstruir una herramienta capaz de organizar a la clase trabajadora para la toma del poder y para la transformación socialista de las estructuras económicas, culturales, políticas y sociales actuales; para la Revolución.

Pero esa obligación que tenemos por delante puede convertirse en error histórico si además de la aprobación de una línea política y organizativa correcta, el XX Congreso no cambia la dinámica en la que en los órganos de dirección y ejecutivos del Partido al más alto nivel no es mayoritaria ni hegemónica la presencia de camaradas sufren en sus carnes los problemas de la clase trabajadora y las capas populares de este país.

Esto evidentemente no es responsabilidad de los y las camaradas que en las últimas décadas o ahora han formado parte de los distintos órganos de dirección (sí ahora de cambiarlo), sino que la decisión del Partido hace ya cuatro décadas de dejar de organizarse en los centros de trabajo y focalizar ahí la centralidad de su política, tuvo las correspondientes consecuencias que hay que corregir. Por un lado esta decisión supuso que la inmensa mayoría de los nuevos militantes que a lo largo de todos estos años hemos entrado a formar parte del PCE no lo hemos hecho por la labor organizativa y de concienciación que el Partido haya realizado en nuestros centros de trabajo, sino por el convencimiento ideológico de que el Partido Comunista era nuestro partido, o en el mejor de los casos gracias a la labor que el Partido haya hecho en nuestro ámbito territorial, normalmente muy ligada a la estrategia institucional y electoral. Eso tampoco significa que no haya mayoría obrera en el Partido, claro que la hay, pero no está organizada como debería. Por otro lado, y muy relacionado con predominio de la estrategia electoral en la política del Partido, a veces se han ido generando unas dinámicas y unos debates en los órganos de dirección muy alejadas de la realidad en las bases del Partido, y de la realidad de la clase trabajadora, de sus problemas y sus inquietudes.

Además, si no hay una plena conexión entre la clase trabajadora, la militancia y la dirección, todas como parte del mismo sujeto transformador, se pueden producir situaciones como la siguiente: la mayoría de la clase trabajadora sin saber que sigue existiendo el Partido Comunista o sin creer que sea una herramienta que pueda resolver sus problemas; la militancia, trabajadora y luchadora como ninguna, desconcertada ante el futuro; y una dirección presa de las dinámicas electorales y sus derivadas.

Alvaro Cunhal, el histórico Secretario General del Partido Comunista Portugués, en su libro “Un Partido con paredes de Cristal” señalaba que “la mayoría obrera en los organismos de dirección es una importante garantía para que el Partido se mantenga fiel a una ideología y a una política de clase, sea capaz de analizar las situaciones y los problemas desde un punto de vista de clase, no sufra la influencia ideológica de la burguesía y mantenga firmemente los objetivos revolucionarios de la liquidación del capitalismo y de la construcción de una sociedad socialista”. Y añadía: “Cuadros intelectuales integrados en un colectivo revolucionario de mayoría obrera logran, con el tiempo y la experiencia, la conciencia de clase del proletariado. Pero si los cuadros intelectuales predominan mayoritariamente en organismos de dirección, se corre el riesgo de que, manteniendo preconceptos negativos de la clase de origen, hagan prevalecer criterios y orientaciones no conformes con la naturaleza de clase, la ideología y los objetivos del partido”.

Por eso es tan importante el XX Congreso del PCE, y no solo por los debates que vamos a llevar a cabo. Estoy seguro que la inmensa mayoría de la militancia del Partido va a apostar por dar una orientación revolucionaria a la organización, incluso de que cuestiones como la vuelta al “leninismo” que será uno de los temas centrales, se abrirán paso de nuevo por fin en nuestro Partido.

Pero es necesario ir más allá. Hay que cambiar una dinámica de demasiados años, y eso será lo más complicado. Al fin y al cabo el papel es capaz de aguantar todo. De ahí la importancia de volver a organizarse donde nunca debimos dejar de hacerlo, allí donde está la clase trabajadora. De ahí la importancia de la “Regla de Oro”, para que los intereses de la dirección del Partido sean en todo momento los de la clase de la que debe ser vanguardia. Y de la importancia de sincronizar en todo momento militancia-dirección, para no permitir que se abra paso el desconcierto, y para actuar siempre como un grupo, donde nadie es más que nadie, y donde nadie es menos que nadie. Y eso es lo que debe ser siempre un Partido Comunista.

Javier Parra

Informático de profesión, concejal en Paterna de EU y Secretario General del PCPV.
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Editorial de La República: Cambiemos la rueda pinchada de la historia.

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Cambiemos la rueda pinchada de la historia

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Si como decía Jorge Dimitrov, la rueda la historia gira y seguirá girando hasta el triunfo definitivo del comunismo, es obvio que hemos sufrido un pinchazo en el camino, y antes de continuar avanzando toca arreglarlo.

Desde que allá por el año 2013, el trotskista multimillonario Jaume Roures decidiera lanzar al estrellato a Pablo Iglesias y su grupo de amigos, la izquierda vive una especie de shock anafiláctico, que está siendo aprovechado por los arribistas que toda la vida han sido una minoría vergonzante, para hacerse con las principales organizaciones políticas del estado.

En un país con más de cuatro millones de parados, con la segunda mayor tasa europea de menores viviendo en hogares bajo el umbral de la pobreza, donde de media dos trabajadores mueren al día en accidente laboral por la precarización del empleo, donde han expulsado de su casa a casi un millón de familias desde el inicio de la crisis, y donde 5,1 millones de personas pasan frío en invierno por no poder pagar las facturas energéticas; nos encontramos las calles vacías, la derecha ganando elección tras elección, las direcciones de los sindicatos mayoritarios escondidas en sus respectivos agujeros, y la izquierda mediática debatiendo sobre las cabalgatas de Reyes Magos, o si al frente de Podemos deben estar los pablistas o los errejonistas.

Las organizaciones que deberían defender la lucha de clases se han convertido en una parodia de sí mismas: Toxo pidiendo la intervención de la OTAN en Siria, Pablo Iglesias abrazando a un tronco que le dice cosas al oído, Cañamero comparando el nacimiento de Podemos con el descubrimiento del fuego, Rita Maestre lanzándose puñales con Echenique vía Twitter, Alberto Garzón alabando a Soros “el filántropo anticapitalista” y llamando “carrillista” a todo el que lo critica desde la izquierda, Monedero diciendo que si Marx viviera hoy sería hacker y Lenin escucharía a Los Chikos del Maíz, Carmena lanzando soflamas en favor de la caridad cristiana, y Colau intentando convertir la prostitución en un trabajo como otro cualquiera.

El Coordinador Federal de Izquierda Unida, que fuera antaño el líder político más valorado, es hoy, seis meses después y tras la pérdida del patrocinio mediático, el cuarto, superado por Rivera, Rajoy y hasta por el líder la gestora del PSOE, y sólo Iglesias obtiene peores resultados.

El debate se traslada

Mientras que el entorno político de ciertos dirigentes de IU se lamenta por la victoria del legítimo gobierno sirio en Alepo, se manifiesta con banderas terroristas, y el candidato podemita Santiago Alba Rico sigue promocionando al imperialismo en Oriente Medio y el norte de África, el debate consciente de izquierdas se ha trasladado a otros frentes, sin una organización de referencia.

Hace escasas horas, un artículo en ElDiario.es firmado por la profesora de Estudios Árabes de la Universidad Autónoma de Madrid, Luz Gómez, recibía cientos y cientos de críticas de una izquierda huérfana de organización. La defensa del gobierno sirio frente a los planes injerencistas de Occidente no la está liderando ninguna organización política, lo está haciendo la vanguardia obrera de forma desorganizada.

El centenario de la Revolución Socialista de Octubre que desembocó en la creación de la Unión Soviética, es otro ejemplo más. Ha sido la Comisión Octubre, una iniciativa desde las bases de las organizaciones de izquierdas, la que ha lanzado una campaña para reivindicar el legado de la misma. No ha sido el PCE, quien está yendo a rebufo. De hecho, su Secretario General, José Luis Centella, llegando a unos niveles de cinismo impropios, llegó a calificar el trabajo de la comisión como “un acto fraccional junto a personajes expulsados de IU y del PCE, presentando una comisión dedicada a conmemorar el centenario de la revolución rusa, paralela a la aprobada y puesta en marcha por el PCE, confundiendo a la militancia y compartiendo mesa y mantel con quienes poco pueden aportar a referenciar los valores de la Revolución que dirigió Lenin“.

Suponemos que el “camarada” Centella, ve un aporte mucho mayor a los valores de la Revolución que dirigió Lenin, el cargar contra viejos cuadros comunistas, aliarse con la socialdemocracia y el trotskismo, laminar al sector leninista del PCE, y disolver de facto la única organización que formaba cuadros comunistas y defendía la lucha de clases.

La pérdida de discurso

Más allá de lo vergonzoso que resulta para un comunista compartir escaños con una organización cuyos representantes públicos dijeran de Fidel, “otro dictador que muere en la cama. Uno menos“, como hizo Juan Moreno Yagüe (diputado por Podemos en el Parlamento de Andalucía), o que “el reto ahora es la democratización de la isla” como asegurara Teresa Rodríguez, por no mencionar al exJemad Julio Rodríguez; hay un hecho objetivo, que todos los comunistas comprendemos, y que derrumba el principal argumento para la penosa unidad/sumisión de Izquierda Unida en Podemos:

Los fieles de Iglesias, Monedero y compañía, entre ellos muchos que militaban y militan aún en Izquierda Unida y el PCE, afirman una y otra vez, que la unidad con el partido morado es necesaria, para mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía española. Sin embargo, como demuestra Grecia y su gobierno, aún tomando las instituciones del estado, es absolutamente imposible mejorar la vida de la clase trabajadora, sin una movilización masiva y una revolución que acabe con el sistema capitalista. Tsipras no sólo no ha nacionalizado las principales empresas griegas, si no que ha continuado por la senda de la privatización, incluso con el patrimonio que pertenece a todo el pueblo griego, como es el caso de las islas, ¿hay algún elemento objetivo que nos indique que Iglesias sería más revolucionario que Tsipras? obviamente no, lo que existe es justo lo contrario, pruebas y hechos que demuestran que Iglesias es aún más neoliberal que el Primer Ministro griego.

Hemos aniquilado unas siglas cargadas de historia, una organización que a duras penas y con su obvia lucha interna, seguía formando cuadros políticos socialistas, y la hemos sustituido por otra, que cuando la televisión deje de patrocinarla se diluirá como un azucarillo en un café, ya que Podemos, no tiene militantes conscientes que luchen por un ideal y la sostengan, si no que tiene liberados políticos y fans, que dejarán de serlo cuando pase la moda.

El fascismo que viene

Es una obviedad que cuando Podemos acabe de demostrar lo que es, y de paso se haya llevado por delante a la única izquierda consciente del país, con la complicidad de sus líderes, lo que está por venir es lo mismo que ya ocurre en otros muchos países: la vuelta del fascismo a la vieja Europa.

Quienes a día de hoy afirman que en España los fascistas ya están en el poder, cometen una verdadera temeridad. El Partido Popular no es fascista, es neoliberal, conservador y pro-occidental. El fascismo es el que va casa por casa sacando a los sindicalistas, comunistas y socialistas, y los asesina, el fascismo quema viva a la gente, fusila y monta campos de exterminio. Esto es algo que a día de hoy está ocurriendo en Ucrania, con el patrocinio de la Unión Europea por cierto, y que, si no lo remediamos, ocurrirá de nuevo en España y en toda Europa. Le Pen en Francia, Amanecer Dorado en Grecia, o Casa Pound en Italia, son sólo tres ejemplos de lo que está por venir.

El nuevo capitalismo

Ante la decadencia de la Unión Europea y Estados Unidos, algo que nacerá en España a medio plazo, y que a día de hoy los gurús ni lo esperan, es un partido de ideología capitalista y proteccionista, que se sitúe en el escenario global del lado de Rusia y China fundamentalmente.

Una organización del corte ideológico de Rusia Unida, antieuropeista, que critique abiertamente los horrores que Occidente ha generado en el mundo y el daño que desde Bruselas se le ha producido a España, pero que sin embargo no cuestione el modelo económico fundamental.

Un partido que reivindique la moneda propia, la peseta, la salida de la Unión Europea, y el proteccionismo al más puro estilo Trump amenazando a General Motors.

Este partido, que aún está por nacer, contaría con una amplia base social en España, y con una izquierda desaparecida que ha dejado de reivindicar hasta la salida de la UE, es lo más previsible.

De ahí que el Parlamento Europeo, el pasado mes de noviembre, aprobara una resolución sobre comunicaciones estratégicas de la UE, “para contrarrestar la propaganda de terceras partes”, en la que se afirma que “Rusia lleva a cabo una propaganda hostil contra la Unión Europea, con el apoyo de medios de comunicación como Sputnik y el canal de televisión RT”.

La necesaria organización obrera

Cuando pase la moda de Podemos y para ese entonces IU y el PCE estén disueltos ¿qué hacemos? Frente al asalto del trotskismo al poder, la clase obrera española sólo tiene un camino, organizarse. Hay varias vías para hacerlo: bien tomando el poder en el próximo Congreso Federal del PCE y desbancando a la actual dirección, bien creando una nueva organización política que aglutine a toda esa izquierda huérfana.

Por desgracia, parece que Izquierda Unida no tiene ya solución, su Coordinador General sólo ve dos alternativas, bien culminar la sumisión en Podemos si Vistalegre II la ganan los pablistas, bien creando “un nuevo sujeto político”, de la mano de Iglesias, si es Errejón quien se lleva la partida.

Desde esa enorme cantidad de militantes de base que a día de hoy ya están trabajando para cambiar las cosas, como desde destacadas federaciones, y los innumerables militantes que se han marchado a su casa ante la deriva ideológica de la organización, nacerá o será reconstruida una nueva formación, cuando se haga demasiado evidente que el garzonismo no se desprenderá de las siglas de IU.

Esa nueva o retomada organización obrera, tendrá por delante grandes retos. El primero, obviamente, será su propia supervivencia y posterior posicionamiento, y el siguiente paso será, el establecimiento de un discurso claro, nítido, sin contradicciones, que abogue por la nacionalización de los principales sectores estratégicos, la salida de la Unión Europea, la lucha contra el desempleo, el trabajo precario y el modelo de sociedad patriarcal, y por supuesto, base su discurso en la sensatez, seriedad y solvencia, frente a la payasada y el circo permanente instalados en la mal llamada “nueva política”.

Si la rueda la historia gira y seguirá girando hasta el triunfo definitivo del comunismo, toca tomar la iniciativa y comenzar la ofensiva.

Francisco Frutos: “Podemos a por la liquidación final de la casta: Vistalegre II” (La República).

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Podemos a por la liquidación final de la casta: Vistalegre II

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Los jerarcas de Podemos avanzan inexorablemente hacia la liquidación de la casta política. Y lo hacen cómo debe ser, demostrando en la práctica que Podemos puede superar en su funcionamiento a los residuos de aquella casta corrompida que se debía eliminar y a la que, desde entonces, ya han enterrado un par de veces como mínimo. Empezaron quitando argumentos a ésta, con aquello de la transversalidad, intentando orientarnos a la conclusión de que no hay clases con intereses diferentes ya que estamos en la sociedad de los de arriba y los de abajo, como los inquilinos de un bloque de viviendas uniformes cualquiera; y, en esta línea, aceptaron bases, OTAN, Wall Street, el sistema financiero y la UE tal cual, ya que cuando se dan cuenta de que con chulerías verbales no es posible asaltar los cielos, creen que lo mejor es asumirlo y llamar al timbre de la puerta del sistema para ver qué les da éste de los suyo, en vez de organizar y pelear por un verdadero cambio de sociedad. La historia ya se encargará por inercia de hacer la justicia social que antes reivindicaban e iban a llevar a cabo, frente a las antiguallas comunistas, que se cuecen en himnos y banderas rojas.

El proceso a su IIª Asamblea de Vistalegre es, pues, como puede comprobarse en todas sus manifestaciones públicas, alegre, confiado, fraternal, con argumentos teóricos sólidos y gran sabiduría ideológica y política. No importa pegarse algunos trastazos fraternales a la cabeza, ni aceptar al pie de la letra las tesis de los independentistas catalanes para defender su peculiar sistema de federalismo, como colmo de la coherencia de ir de un lado para otro.

Hasta aquí la marcha de Podemos hacia su Vistalegre 2: democracia, debate, buen rollo y nuevos métodos de participación. Y si creen que se han pasado en algunas cosas que no les da buena imagen, con pedir perdón al respetable, todo arreglado.

Y mientras, ¿qué hace la IU de Garzón, Anguita, Centella, jefes políticos y teóricos de la organización, y el resto de socios? Pues nada, esperar pacientemente a que Podemos en Vistalegre 2 decida qué labores auxiliares y de peonaje le dejan hacer a una IU que quieren desaparecida o enterrada, habiéndolo casi conseguido. Una organización que costará reflotar y desenterrar cuando los jerarquillas actuales de la misma constaten que han fracasado y que son radicalmente inútiles para hacer algo provechoso para un proyecto real de la izquierda transformadora, y que en un arrebato tardío de honradez decidan irse a su casa o a pasar humildemente a la base de la organización para arrimar el hombro y ser útiles en algo.

Ante esto, la pregunta histórica y recurrente, ¿qué hacer? Y no puede haber otra respuesta que contestar que lo único que se puede hacer es lo de siempre mejorado, e intentando afinar para no volver a equivocarse. Hay momentos difíciles en los que no puedes hacer otra cosa que mantener la resistencia y no perder el principio de dignidad, sin el cual no puede existir ningún proyecto de transformación social. Ver qué somos, quiénes somos y qué queremos ser, para superar este mal momento actual y avanzar hacia el futuro, teniendo en cuenta el pasado. No renunciar a nada del patrimonio y de la identidad y bagaje útil de la experiencia vivida, superando lo obsoleto y desfasado y potenciando lo válido. Reconstruir el núcleo moral, ideológico y político adecuado al momento actual y a lo que queremos representar. Un discurso único, concreto y claro, en una mezcla dialéctica entre propuesta para hacer frente a los problemas más acuciantes y sus soluciones inmediatas, y la política e ideología para hacer avanzar una perspectiva estratégica de futuro. Siendo conscientes de que sólo a través de una organización crecientemente más sólida y numerosa es posible avanzar. Un organización que pretenda como una de las cosas más importantes, restituir el concepto de dignidad humana como algo imprescindible, la mejora de las condiciones de vida y de trabajo colectivas, acompañado todo de una escrupulosa concepción democrática, participativa y alternativa al sistema capitalista, que prescinda de esnobismos a lo Vistalegre. No veo otra forma consecuente, viable y seria, de Unidad Popular.

La República: La indecente crítica de Santiago Alba Rico a Javier Couso.

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La indecente crítica de Santiago Alba Rico a Javier Couso

Publicado el 10 de julio de 2016 a las 06:34

“Que Couso se reuna con el asesino gobierno sirio me parece tan repugnante como si se hubiese reunido con los asesinos de su hermano” ha publicado Santiago Alba Rico en su perfil de Twitter.

Estas palabras han encendido a la izquierda política española, que ha cargado contra Alba Rico de forma unánime. Así, el Secretario General del PCPV Javier Parra se ha referido a este tuit asegurando “¿Puede haber un sinvergüenza mayor que Santiago Alba Rico?”.

El actor Willy Toledo, también ha expresado su opinión al respecto: “Repugnante es lo que acabas de vomitar. Por cierto, con los asesinos de su hermano, se reúne tu jefe esta tarde” haciendo alusión a la reunión prevista entre Pablo Iglesias y Obama.

El ex Secretario General del PCE Francisco Frutos, también se ha referido a estas palabras a través de facebook: “Alba Rico, el cada vez más claro ayudante de la CIA, dentro de unos años sabremos porqué y por cuánto, continúa con su tarea de enfangar y destruir la conciencia de la izquierda. Después de engañar y engatusar a un montón de gentes con aquello de “ni OTAN, ni Milosevic”, “ni OTAN ni Gadafi”, “ni Otan ni Bashar al Assad”, etc. y lanzar documentos a la firma de incautos, y no tanto, para que hubiera “intervenciones humanitarias” a base de bombardeos masivos para salvar a los pueblos de Yugoslavia, Libia, Siria…., de sus “torturadores, asesinos, bombardeadores, tiranos, déspotas, ahora arremete contra Javier Couso, por aquello de que lo que no se puede controlar y manipular se destruye. No tiene suficiente este cómplice del crimen con contemplar los efectos demoledores contra personas y pueblos que han representado y representan las guerras citadas, sobre las cuales ya nadie puede esconder los hechos ni a sus responsables, con la destrucción de Afganistán, por EEUU, Europa y sus criaturas talibanes; o la intervención en Iraq, Libia, Siria, Yemen…, con la creación de movimientos mercenarios y terroristas que apuntan a todo el mundo. No tiene suficiente este canalla de la manipulación de las ideas marxistas y de izquierdas, de la paz y la revolución, por su parte y la de su chusma ideológica, que comparte plena y objetivamente con la misma mafia de la guerra, el armamento, el neoliberalismo y el saqueo de los pueblos, que todavía se atreve a cargar contra una persona como Javier Couso, que, de acuerdo con sus convicciones y, también, con algo tan sentido como el recuerdo de su hermano asesinado, busca, no la venganza, sino la forma de contribuir a acabar con tanta muerte, destrucción y odio y utiliza su responsabilidad de eurodiputado de IU y su cargo de vicepresidente de la Comisión de Exteriores del Parlamento Europeo para conocer a fondo la realidad e intervenir sobre ella para solucionar los porblemas con la política, la paz, la convivencia y el entendimiento entre personas y pueblos, aún con posiciones ideológicas diversas,y no la amenaza, la guerra y el levantamiento de odios entre pueblos, culturas y religiones. Javier Couso es actualmente el cargo político público con más preparación, ideas y alternativas en el panorama internacional. Alba Rico apunta a la laminación de Couso para que sean sus fraudulentos análisis y sus profundas perversiones morales las que mantengan algo de retórica ante un sector de la izquierda”.

Algunas frases inolvidables de Santiago Alba Rico:

«La intervención de la OTAN en Libia salvó vidas.»

«No es la OTAN quien está bombardeando a los libios sino Gadafi»

«No creo, sinceramente, que la OTAN vaya a invadir Libia» A las dos semanas de decir esto, la OTAN ya estaba invadiendo y machacando Libia.

«[La OTAN] ha bombardeado muy poco Libia con el propósito de alargar la guerra y tratar de gestionar una derrota del régimen sin verdadera ruptura con él»

Sobre los acontecimientos de Ucrania dicho personaje acaba de publicar un artículo titulado “Podemos en Ucrania” en el que afirma entre otras lindezas lo siguiente:

“En Ucrania no ha habido un golpe de estado ultraderechista; hubo una rebelión, un “movimiento muy amplio y espontáneo de los ciudadanos indignados”

En el citado artículo llega a afirmar que no ha habido el Gobierno de Yakunovich ha caído por la “espontánea, heroica y desesperada acción de miles de ucranianos“.

«EEUU nunca ha intervenido tan poco, lleva diez años sin intervenir militarmente en ningún sitio»

Couso se reúne en Damasco con el Gobierno e instituciones sirias para analizar vías para la paz

El eurodiputado de Izquierda Unida y vicepresidente de la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo (AFET), Javier Couso, ha llegado este sábado a Damasco donde mañana por la mañana mantendrá una reunión con el presidente, Bashar al Asad, para analizar la situación del conflicto y las vías para avanzar hacia la paz en Siria. Couso ha sido recibido en el Parlamento por la nueva presidenta Hadia Half Abás y representantes de todos los partidos políticos. Esta tarde se verá con diversas personalidades religiosas, como el patriarca ortodoxo y el gran muftí de Siria.

“Hemos tenido la ocasión de tener un diálogo cordial y muy constructivo con representantes de todos los partidos políticos. Coincidimos en la visión de que la única salida hacia una paz justa pasa por entablar un diálogo entre el Gobierno legítimo y la oposición no terrorista”, ha dicho Couso.

Cualquier intento de derrocamiento del Gobierno sirio “ya sea por la vía militar o por la vía terrorista”, ha añadido, “provocará una situación de violencia sectaria similar a la que se vive en Irak, donde las minorías étnicas y religiosas son perseguidas y aplastadas”.

Para el eurodiputado, además, resulta vital “el cese de la injerencia extranjera, de las interferencias de países como Arabia Saudí, Qatar o Turquía” porque “el futuro del país deben decidirlo los ciudadanos sirios”. Asimismo, ha sostenido que, dentro del proceso de paz, la UE debe comenzar a estudiar el levantamiento de las sanciones y el bloqueo comercial impuesto desde 2012, ya que “sólo sirve para causar sufrimiento a la población civil”.

Durante las conversaciones, los representantes del Gobierno sirio han transmitido a Couso su predisposición a realizar reformas constitucionales y elecciones a todos los niveles, como medida de reconciliación del pueblo sirio. Tras la visita al Parlamento, Couso se ha desplazado a un hospital militar, donde ha podido comprobar de primera mano las carencias que atraviesan los pacientes, heridos y mutilados por la guerra, que no tienen acceso a determinados tratamientos y a prótesis, fruto del bloqueo.

Esta visita, fruto de meses de intenso trabajo, parte a iniciativa del propio Couso, y ha contado con varias etapas. Ayer mismo, el vicepresidente de AFET, que va acompañado por las eurodiputadas Tatjana Zdanoka (Los Verdes) y Yana Toom (Liberales), tuvo la ocasión de entrevistarse en Beirut con representantes de la rama política de Hezbolá y del Partido Comunista de Líbano.

“No queríamos reducir esta visita a Damasco porque el objetivo principal era reunirnos con el mayor número posible de actores en la zona para tener una visión de conjunto de una guerra que debe terminar ya”, ha explicado Couso, que ha puesto en valor también el esfuerzo de Líbano por contener al terrorismo de Daesh y Al Nusra, así como la acogida de 1,5 millones de refugiados.

Pravda: Libia. Prólogo de una nueva aventura (Íñigo Aguirre, La República).

http://larepublica.es/2016/03/04/libia-prologo-de-una-nueva-aventura/

Libia. Prólogo de una nueva aventura

Serguei Kozhemyakin

Pravda

Traducido del ruso por Íñigo Aguirre

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Aisha Gadafi

Sobre la ya de por sí desangrada Libia, tras cinco años de guerra civil, se cierne una nueva prueba. Los países de la OTAN están dispuestos a una nueva intervención bajo la excusa de la lucha contra el DAESH. A pesar de los aparentemente loables objetivos, la intervención puede conducir a la definitiva división del país.

Cinco años de caída

Cuando se habla de Libia, los expertos, políticos y periodistas a menudo hacen referencia al peligro de que se convierta en una segunda Somalia. Pero ese tipo de advertencias ya han caducado. Tras los cinco años transcurridos desde la denominada revolución del 17 de febrero, que se convirtió en punto de partida de un gravísimo conflicto civil, la situación en Libia es mucho más dramática si cabe que la de su hermano africano en desgracia.

En primer lugar y pese a la ruptura en la práctica de Somalia, el norte del país está ocupado por un estado autoproclamado como Somaliland; una región relativamente tranquila con un sistema político estable. En Libia, a excepción de algunas ciudades con autogobierno, no existen esas “isletas de tranquilidad”: todo el país está sumido en una arena de enfrentamientos de distintos grupos y simples organizaciones criminales, dedicadas al robo, la extorsión y el secuestro de personas.

En segundo lugar, Somalia nunca fue el país más rico de África, con un sistema económico y político único que ejercía influencia sobre todo el continente. Desde esa perspectiva la caída de Libia al nivel de los países más pobres, representa una terrible tragedia. Y un crimen, por el que sin embargo, por ahora, nadie ha respondido.

Durante estos cinco años Libia ha sido abandonada a su suerte. Después de lograr el derrocamiento de Muammar Gadafi, Occidente se olvidó enseguida del “desgraciado pueblo libio” al que estaba “salvando” del “cruento dictador”. ¿Y además qué necesidad tenía de acordarse, si las nuevas autoridades comenzaron a suministrar obedientemente petróleo y gas al mercado europeo, y los fondos libios depositados en el extranjero, fueron arrestados (léase robados) y sufragaron sobradamente la operación militar?

Sin embargo la situación empezó después a alejarse más y más del guion. Con un gobierno privado de policía y ejército, que no tenía si quiera pleno control sobre la capital, y lo más importante: con decenas de bandas armadas sin ninguna intención de deponer las armas, Libia se vio sumida en un caos y comenzó a rasgarse como una manta hecha de retales mal cosidos. La situación llegó a un punto en el que esas bandas podían sin más presentarse en el salón de plenos del parlamento y secuestrar al primer ministro, como ocurriera en el 2013 con Alí Zeidan.

Finalmente, incluso ese gobierno nominal que oficialmente, sobre el papel, dirigía el país, se partió en dos. En Libia, a fecha de hoy, existen dos gobiernos y dos parlamentos. Unos sesionan en Trípoli y los otros en Tobruk, en el este del país. Comenzando desde el 2014 entre ellos existe una guerra civil, que tan pronto parece apagarse, como se vuelve a reavivar.

El vacío de poder tiene una consecuencia más: la conversión de Libia en un paraíso para los extremistas religiosos. A diferencia de Gadafi que cortaba con mano de hierro las acciones de los islamistas, los nuevos gobernantes no solo han cerrado los ojos ante el fortalecimiento de las posiciones de los radicales, sino que se encuentran en una  situación de fuerte dependencia de los mismos. Los grupos islamistas fueron la principal fuerza de choque de la rebelión. Como relataba recientemente el primo hermano del asesinado líder libio, Ahmed Gadaf ad-Dam, los extremistas eran trasportados al país en aviones desde todo el Próximo Oriente y se hacía con la bendición de Occidente.

Hace más de un año los destacamentos armados que han jurado fidelidad al DAESH, ocuparon la ciudad de Sirte. En la actualidad, el DAESH controla completamente un territorio con una superficie superior a la de Bélgica y amenaza a los principales yacimientos petrolíferos y puertos libios donde cargan los buques petroleros. Además las posiciones del DAESH en las principales ciudades del país son fuertes.

Las palancas de la intervención

Durante mucho tiempo ni los EE.UU. ni la UE parecían prestar al tema mayor atención. La situación empezó a cambiar únicamente a finales del año pasado. Las principales publicaciones norteamericanas y europeas comenzaron a prodigarse con titulares donde se asustaba al ciudadano medio con la perspectiva de que el DAESH pudiera ocupar la totalidad de Libia y la posterior invasión de Europa. Una serie de medios incluso informaron de que el líder del califato Abu Baqr al-Bagdadi se había trasladado a Libia para dirigir desde allí la actividad de los islamistas por todo el mundo.

Ese tipo de informaciones, para nada casuales, se acompañaron con la intromisión de Occidente en la política interna de Libia. Comenzaron a exigir a los dos gobiernos del país el cese de las discrepancias y la unidad.

Las negociaciones interlibias organizadas bajo la égida de la ONU en Marruecos, finalizaron con la firma de un acuerdo. El plan de paz contemplaba la formación de un gobierno de unidad nacional y la celebración en el transcurso de dos años de nuevas elecciones parlamentarias.

Sin embargo sería ingenuo considerar estos pasos como la manifestación de la preocupación por Libia. Los países occidentales se mueven únicamente por intereses estrictamente egoístas. En primer lugar, los principales perjudicados de esa inestabilidad son los intereses de las compañías occidentales, que han echado la zarpa en los yacimientos de petróleo y gas. La extracción de crudo no supera hoy los 360 mil barriles al día, cinco veces menos que en tiempos de Gadafi. En segundo lugar, Libia se ha convertido en una de las principales plataformas para la emigración a Europa. Como informaron a finales de febrero los medios occidentales con fuentes en los servicios de inteligencia, cerca de 200 mil refugiados de todo el norte de África esperan que mejoren las condiciones climatológicas para zarpar desde las costas libias rumbo a Europa. Esta nueva ola de inmigración espontánea puede suponer un golpe sensible a los regímenes gobernantes del Viejo mundo, que ya de por sí se ven sometidos a una crítica creciente por parte de la sociedad.

Y finalmente, la situación en Libia se ha visto en el centro de la carrera electoral en los EE.UU. Para criticar a Hilary Clinton, como representante mejor posicionado para convertirse en probable candidato del Partido Demócrata, los republicanos han elegido su gestión al frente de la Secretaría de Estado. Especial hincapié se hace en la aventura libia. “Derrocando el gobierno de Libia, entregamos ese país a los terroristas islamistas radicales”, declaró por ejemplo el senador republicano de Texas, Ted Cruz.

No debe sorprendernos que la administración demócrata de la Casa Blanca intente arrebatar ese as de la manga de los oponentes. El proceder del gobierno norteamericano revela los desesperados intentos de cerrar el “caso libio” por todos los medios, y en unos meses contados antes de las elecciones, conseguir revertir el parecer de la opinión pública. Para ello los EE.UU. están dispuestos a una nueva intervención militar. En enero el secretario de prensa de la Casa Blanca, Josh Earnest declaró que en Washington no excluyen la puesta en marcha de una operación militar. Posteriormente, con ese plan de expandir la campaña antiterrorista a Libia, intervino el Pentágono. Joseph Dunford, presidente del Comité de Jefes del Estado Mayor de las FF.AA. de los EE.UU, declaró la necesidad de adoptar “medidas decididas en la esfera militar, para reducir la expansión del DAESH. La posibilidad de una intervención militar también la confirmaron en el Departamento de Estado. “Los golpes contra los terroristas pueden ser asestados en cualquier lugar, si ello fuese necesario para la seguridad de los EE.UU. y sus aliados”, recordó el representante oficial de la institución, Mark Toner.

Pero por ahora en Washington, no se han decido a acometer una intervención abierta. Se apuesta por “golpes calculados”, que tienen como objetivo a los cabecillas del DAESH. Uno de esos golpes fue acometido el 19 de febrero en el campamento de los terroristas junto a la ciudad de Sabrat en el oeste de Libia. Aunque el golpe dista de ser “quirúrgico”: como resultado murieron como mínimo 46 personas, entre los que se encontraban dos diplomáticos serbios, secuestrados por los extremistas. Y pasados cuatro días, el DAESH consiguió conquistar la parte central de Sabrat…Los EE.UU. planean también recurrir al uso de drones de combate, que se encuentran en la base de Sigonella en Sicilia.

Todo parece indicar que el gobierno norteamericano se inclina, al igual que sucediera en el 2011, por repartir la responsabilidad con sus aliados europeos. A finales de febrero, el diario francés “Le Monde” informaba de una “acción militar no oficial” en Libia. Según sus fuentes el presidente Hollande habría autorizado una operación terrestre con la participación de las tropas especiales. Al poco, la participación de comandos francés en operaciones militares en Bengasi fue confirmada por el Jefe del gobierno de “Trípoli” Halifa al-Ghawi. Finalmente en el palacio del Eliseo también se vieron obligados a reconocer el hecho.

No cabe esperar de las tropas occidentales que vayan a restablecer la paz y el orden en Libia. La intervención va más bien dirigida a poner la cruz de una vez por todas sobre el Estado libio, más aún si tenemos en cuenta que las lecciones de las catástrofes libia, afgana e iraquí no han sido tenidas en cuenta por Occidente. Esa seguridad en su propia exclusividad los convierte en un elefante en una cacharrería, incapaz de tomar en consideración las particularidades de otra cultura, de otra sociedad.

La sombra de Gadafi

Los esfuerzos diplomáticos de los estados occidentales, también parecen condenados al fracaso. Los intentos por reconciliar a los dos gobiernos libios de momento solo han servido por dividirlos más. El nuevo gobierno renovado del gobierno de unidad nacional incluía…32 ministerios. Por ejemplo, el Ministerio de Exteriores fue dividido en tres secciones: asuntos exteriores, cooperación internacional y ministerio de asuntos árabes y africanos. En Tobruk se negaron a reconocer las competencias de este “superministerio”, aduciendo que se había conformado de acuerdo a los intereses de los líderes de clanes concretos y de formaciones armadas, que habrían recibido al fin y a la postre las carteras más jugosas.

Pasado un mes se repitió el intento. El número de ministerios se redujo a 18, pero la nueva votación condujo a la división  dentro ya del propio “parlamento de Tobruk”. La mitad de los diputados se negaron a tomar parte en la votación. Sus argumentos merecen atención: Se da la circunstancia de que la mayoría de asientos en el nuevo gobierno se han concedido al gabinete que gobierna en Trípoli, y en primer ministro se ha convertido el miembro del parlamento de Trípoli, Fayez  al-Sarraj. Sin embargo dichos órganos de gobierno se asientan en los partidos y grupos islamistas que han tenido una postura de plena condescendencia en lo relativo al fortalecimiento en Libia de organizaciones extremistas. También provoca alarma en Tobruk, el que en el nuevo gobierno no se haya hallado sitio para Halifa Haftar, Comandante en Jefe de las fuerzas armadas leales al gobierno de Tobruk. Además fue precisamente él quien encabezó la resistencia frente a los islamistas.

Occidente no escatima esfuerzos en apartar a todos los disconformes del proceso político. A pesar del fracaso de la votación en Tobruk, el gobierno de los EE.UU. se apresuró en reconocer la legitimidad del gobierno de al-Sarraj e incluso, según ciertas fuentes, amenazaron con una intervención militar directa, en el caso de que las negociaciones para formar un nuevo gabinete fracasasen.

Este doble juego con los islamistas “buenos” y las amenazas de castigar a los “malos” ya ha resultado funesto en el caso sirio e iraquí. En Libia vuelven a tropezar en la misma piedra. Hay otro hecho que ejemplifica el extremadamente particular modo que tiene la diplomacia estadounidense de abordar el caso. El 23 de febrero Barack Obama declaró que la situación en Libia “sigue representando una excepcional amenaza para la seguridad nacional de los EE.UU.” y prorrogó el régimen de sanciones contra los familiares de M.Gadafi, que rige desde 2011. La sombra del líder asesinado asusta más a Washington que los islamistas vivos.

Claro que es posible que esa extraña decisión tenga un trasfondo razonable. Poco antes de la decisión de mantener las sanciones, en internet apareció un llamamiento de la hija de Gadafi, Aisha. Esta mujer se convirtió en uno de los símbolos de la resistencia, y tras la caída de la Yamahiriya Libia fue obligada a refugiarse en el extranjero. En su carta, Aisha Gadafi llama a los libios a oponer resistencia a la nueva conquista y anuncia la creación de un gobierno clandestino.

No cabe duda de que muchos de los libios, que han tenido la oportunidad de probar el amargo regusto de esa libertad calada en las bayonetas, pueden agruparse en torno a su figura. De ello da buena fe por ejemplo la postura de la tribu mayoritaria en Libia, la de los Warfalla, que desconoce tanto al gobierno de Trípoli como al de Tobruk, así como al nuevo “gobierno de unidad nacional”. En palabras del jefe del Consejo de la tribu, Saleh Mayefa, el 80% de la población no respalda a esas “marionetas”.

La única posibilidad para Libia de conservarse como Estado es la unidad de esa mayoría para resolver de un modo independiente, no impuesto desde el exterior, los problemas que tiene planteados el país.

Vídeo: Alexander Lukashenko, Presidente de Bielorrusia, se opone a la privatización de las empresas estatales y explica por qué (Íñigo Aguirre, La República).

http://larepublica.es/2016/02/22/lukashenko-no-entregare-ni-un-ladrillo-asi-como-asi/

Lukashenko: “No entregaré ni un ladrillo así como así”

Lukashenko rechaza la propuesta de su gobierno sobre la privatización de empresas estatales

 

 

Comunicados del PCE y del PCFR sobre la prohibición del Partido Comunista de Ucrania.

http://www.pce.es/secretarias/secinternacional/pl.php?id=5879

El anticomunismo es el primer paso para la dictadura y el fascismo

El PCE rechaza y condena la prohibición del Partido Comunista de Ucrania

PCE / 18 dic 15

El Partido Comunista de España muestra su preocupación y el más firme rechazo, ante la noticia recibida desde Ucrania de la prohibición de las actividades del Partido Comunista de Ucrania KPU por parte del gobierno.

La noticia, aunque esperada, no deja de ser preocupante. El anticomunismo es el primer paso para la dictadura y el fascismo. Un fascismo, en este caso, aupado por la UE, la OTAN Y EE.UU que, apoyaron y promovieron el golpe del Maidán con la excusa de que los manifestantes pedían el acuerdo con la Unión Europea, cuando, en realidad, unos eran los tontos útiles de las pretensiones expansionistas hacia el este de los intereses de los grandes monopolios de la UE, y otros, los herederos de los colaboracionistas con la ocupación de Ucrania por parte de la Alemania nazi durante la II Guerra Mundial.

En algunos países del Este se vive una especie de revancha histórica. Los herederos de los derrotados en la Gran Guerra, algunos colaboracionistas con los nazis y otros directamente aliados, quieren reescribir la historia. A estos se les suman fuerzas ultracatólicas o neocon que no solo practican el anticomunismo sino que también están atacando los derechos sociales y civiles de toda la población o de sectores concretos como homosexuales, inmigrantes, refugiados… No podemos olvidar que todos estos tipos peligrosos han ido conquistando parcelas de poder aupados por la propaganda occidental que dibujaba como “demócratas” a personas de ideología de extrema derecha.

En consecuencia, desde el PCE advertimos de los peligros del revisionismo histórico. En el año 2015 hemos conmemorado el 70 aniversario de la victoria sobre el nazi-fascismo. Tenemos que reivindicar sin complejos y con orgullo que sin la resistencia del movimiento comunista internacional y el papel de la URSS, el mundo hubiese caído en manos de la barbarie y el retroceso de la humanidad hubiera sido definitivo en manos de la tiranía y la irracionalidad.

En España el PCE es parte estructural de la libertad. Ningún otro partido dejó tantas vidas en la resistencia antifascista y no se puede entender la democracia, por ejemplo, en el sur de Europa sin los militantes fusilados, torturados, encarcelados o desaparecidos, por luchar contra el fascismo y el nazismo, de los Partidos Comunistas de Grecia, Italia, Francia, Portugal o España.

En función de todo ello, desde el PCE desplegaremos la más amplia campaña posible de solidaridad con los camaradas del Partido Comunista de Ucrania y de otras fuerzas progresistas castigadas y perseguidas por el gobierno de Kiev y sus grupos aliados.

El PCE denunciará ante todas las instituciones españolas e internacionales en las que está presente la situación de desamparo de millones de personas en Ucrania que son víctimas, no de las disputas territoriales entre Ucrania y Rusia (como nos quieren hacer creer desde los grandes medios), sino del carácter nazi-fascista del gobierno de Kiev.

El PCE, como parte integrante del Movimiento Comunista Internacional y participante del Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros coordinará con el resto de partidos hermanos el acuerdo del último encuentro, celebrado en Estambul (30,31 octubre-1 noviembre 2015), y que hablaba de las “Actividades contra el anticomunismo, los ataques, las prohibiciones y la persecución anticomunistas como en Ucrania. Solidaridad con los comunistas y partidos perseguidos”.

El PCE, como en ocasiones anteriores, vuelve a reiterar su solidaridad con él PC de Ucrania y recuerda su deuda histórica con la solidaridad, el aliento y el apoyo recibido, durante la larga noche del franquismo, por los comunistas ucranianos y del resto de los pueblos de la URSS.

Hoy como ayer volvemos a gritar ¡NO PASARÁN!

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http://larepublica.es/2015/12/17/declaracion-del-presidium-del-cc-del-pcfr-tras-la-prohibicion-del-partido-comunista-de-ucrania/

Hay que detener a los herederos de la jauría hitleriana

Servicio de prensa del PCFR

Traducido del ruso por Íñigo Aguirre

La actividad del Partido Comunista de Ucrania ha sido oficialmente prohibida por un juzgado. Para todos aquellos que creen en los ideales de libertad, igualdad y amistad entre los pueblos, para aquellos que recuerdan las lecciones de la historia, lo sucedido solo puede significar una cosa: la dictadura fascista en Kiev ha terminado de tomar forma. En el mapa de Europa ha aparecido un Estado, cuyos dirigentes son herederos ideológicos de la jauría hitleriana. Las consecuencias pueden ser profundamente trágicas para todo el mundo y en especial para Europa.

Este cínico paso dado por el gobierno ucraniano no resulta inesperado. El golpe perpetrado en Kiev en 2014, destilaba un más que evidente matiz parduzco. Fue ejecutado de manos de aquellos quienes abiertamente declaran su apego por el ideario fascista. Durante la carnicería cometida en el Donbás, la Junta de Kiev ha demostrado un amplio repertorio de acciones impregnadas del odio que destila: terror contra la población civil, torturas y asesinatos en masa.

El gobierno ilegítimo ucraniano, siguiendo el sendero trazado por los nazis alemanes, intentó repetidamente prohibir al Partido Comunista. Ello encontró la resistencia de jueces honestos y responsables, así como de muchos representantes de la sociedad civil. Gente valiente, que arriesgando su seguridad personal no se sometieron a la voluntad de los radicales embrutecidos. Pero el permanente apoyo político de los EE.UU. y de sus cómplices de la OTAN, han convencido a aquellos que usurparon el poder en Ucrania de su absoluta impunidad. El régimen banderista de Kiev ha ido de manera consecutiva limitando la actividad de los comunistas, alentando el derribo de monumentos de la época soviética, prohibiendo los símbolos comunistas, hasta que por fin ha conseguido la prohibición ilegal del PCU.

El Partido Comunista de Ucrania ha defendido de forma abnegada a los ucranianos de a pie, a quienes el golpe ha dejado en la miseria e indefensión. Ha estado defendiendo los ideales de hermandad y amistad entre los pueblos ruso y ucraniano, mientras los fanáticos descerebrados se desgañitaban gritando “nunca seremos hermanos”. Precisamente por ese motivo el PCU se ha visto en la mira de los ataques del gobierno de Kiev. El fascismo siempre que se ha hecho con el poder, ha comenzado prohibiendo la actividad del Partido Comunista y persiguiendo a los patriotas honestos y valientes.

Hoy todas las fuerzas sanas del planeta deben salir en defensa de los comunistas ucranianos, cuya libertad y vida se ve amenazada. No puede haber dudas en que tras la prohibición del Partido Comunista, la Junta de Kiev intentará desatar el terror individual. Ya ha demostrado en más de una ocasión que es muy capaz de ello como ha quedado demostrado en el “Jatyn” de Odesa y con los asesinatos políticos y el genocidio ejecutado en el Donbás. No podemos permitir que se produzcan nuevas tragedias.
Hacemos un llamamiento a los dirigentes de los países de la Unión Europea: Ustedes que tanto alardean de la inmutabilidad de los derechos humanos ¿no creen que ha llegado la hora de poner freno a un gobierno ucraniano que ha rebasado ya todos los límites? A fin de cuentas ya es un hecho palpable que saben cómo imponer su voluntad a Kiev. Demuestren con hechos su disposición a erigirse en defensores de los auténticos derechos y libertades civiles.

Al mismo tiempo el Presídium del CC del PCFR quiere remarcar, que hay una serie de políticos de los EE.UU. y la UE que son directamente corresponsables del actuar de los fascistas de Kiev. Estos señores están al servicio de las fuerzas del globalismo, y azuzan de forma consciente buscando como propagar un incendio bélico, con la esperanza de hacer frente con su ayuda a la crisis económica para así consolidar su supremacía política. Se merecen compartir responsabilidad con los radicales fascistas en un inevitable juicio histórico.

El Presídium del CC del PCFR quiere llamar la atención sobre el hecho de que la prohibición del Partido Comunista ucraniano, apenas está teniendo cobertura informativa en los medios de comunicación rusos. Consideramos que es una situación intolerable. No tenemos ninguna duda: los admiradores de la ideología liberal reaccionaria simpatizan abiertamente con la Junta de Kiev como ya ha quedado más que demostrado por los endemoniados como Ganapolski. Sin embargo estamos convencidos de que la mayoría piensa de otro modo. Cualquier periodista que se digne de serlo, está obligado a alzar su voz en defensa de aquellos que ven hoy como son violados sus derechos y libertades del modo más cínico y cuyas vidas están bajo amenaza.

El Presídium del CC del PCFR se dirige al Presidente y al Jefe de Gobierno de Rusia con un llamamiento a mantener una postura activa y confirmar su fidelidad al legado de nuestros padres y abuelos, vencedores del fascismo. Es necesario prestar un apoyo total a las repúblicas del Donbás y resolver la cuestión de su reconocimiento oficial: Es un tema este que ha madurado hace ya tiempo y en el que el PCFR lleva insistiendo desde 2014.

Rusia dispone de potentes palancas para ejercer presión sobre Poroshenko y su muchachada embrutecida. Si no utilizamos la presión política hoy, mañana nos tocará defender el país con las armas en la mano frente a los fanáticos banderistas.
La nueva ofensiva de las fuerzas profascistas amenaza con incendiar hoy todo el mundo y Europa en particular. El PCFR llama a las fuerzas progresistas de todos los países a alzar su voz en defensa del Partido Comunista de Ucrania, en respaldo de las más elementales normas democráticas. Hoy todavía estamos a tiempo de detener a los continuadores de la jauría hitleriana. El PCFR llama a todas las gentes honestas a unirse para enfrentar a los nuevos incendiarios de la guerra. Un peligro este no menos amenazador que el terrorismo internacional.

Defendamos a los comunistas ucranianos. Detengamos el neofascismo.

Presidente del CC del PCFR.
G. A. Ziugánov