El sector “Unidos” de Unidos-Podemos declara lo siguiente con respecto a la visita de Obama.

http://www.izquierda-unida.es/node/16144

Izquierda Unida muestra su “absoluto rechazo” a la visita de Obama a nuestro país por representar “lo peor de las políticas belicistas y de injerencia” impuestas en el planeta

Jueves, 7 de julio de 2016

Izquierda Unida federal, a través de su Secretaría de Política Internacional, cuya responsable es la eurodiputada Marina Albiol, muestra su “absoluto rechazo” a la visita que iniciará el próximo fin de semana a nuestro país el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. IU llama a “participar, junto con las Marchas de la Dignidad y quienes impulsamos la campaña ‘No al TTIP’, en las diferentes movilizaciones previstas para oponerse a la visita del mandatario estadounidense”, así como en la campaña en las redes #ObamaGoHome.

Para esta formación, el Gobierno de EE.UU es el “principal exponente de unas relaciones internacionales neocolonialistas basadas en la guerra, la desestabilización y la injerencia para apropiarse recursos naturales y mantener sus intereses económicos y geoestratégicos en todo el planeta”.

Izquierda Unida valora que esta visita “supone también un intento de presionar para que concluyan rápidamente las negociaciones del TTIP, el tratado trasatlántico de libre comercio e inversión entre la Unión Europea y EE.UU. Rechazamos rotundamente este tratado por suponer un ataque a la democracia y a los derechos sociales, laborales y económicos, así como una amenaza para el medioambiente”.

“La promoción de golpes de Estado en América Latina -explica IU- las sucesivas intervenciones bélicas en Estados como Irak, Afganistán o Libia, además de su papel como uno de los mayores actores de la desestabilización de Siria, convierten la actuación política y militar de EEUU en la mayor amenaza para la paz que, entre sus consecuencias, conlleva el injustificable incremento de centenares de miles de civiles muertos y de desplazados en todo el mundo”.

En ese sentido, la formación que coordina Alberto Garzón señala la “responsabilidad del Gobierno Obama en la gestación y consecuencias de la grave crisis de refugiados y refugiadas que vivimos, con millones de personas que huyen del terror, la guerra y la miseria que tratan de llegar a una Europa que ha decidido blindar sus fronteras de forma insolidaria”.

“Nuestro rechazo a la visita de Obama -se detalla- significa también un rechazo contundente a la OTAN, por ser un instrumento de sometimiento de los pueblos y de defensa de los intereses económicos del imperialismo militar y político”.

La Secretaría de Política Internacional de IU considera necesario destacar “nuestra defensa de la paz, el internacionalismo y la cooperación como principios rectores para el desarrollo de los Derechos Humanos y de las relaciones internacionales entre Estados. De ahí que mantengamos nuestra denuncia y rechazo por la presencia de la maquinaria militar tanto de EE.UU como de la OTAN en las bases de Rota, Torrejón de Ardoz, Morón de la Frontera y Zaragoza. Esta situación convierte nuestra capacidad militar en una especie de ‘ejército subalterno’ puesto al servicio de los intereses de la Administración estadounidense”.

Izquierda Unida, a su vez, denuncia la “hipocresía política” de todo un premio Nobel de la Paz como Obama en situaciones concretas como la perpetuación del funcionamiento del Guantánamo, todo un ‘agujero negro’ para los Derechos Humanos, el mantenimiento del bloqueo criminal contra el pueblo cubano o la complicidad de la Administración estadounidense en la masacre del pueblo palestino que lleva a cabo Israel”.

PC de Grecia (KKE): El gobierno va a llevar graves responsabilidades si arrastra el país a participar en una nueva matanza. Comunicado del Comité Central respecto a la planificada intervención imperialista en Libia.

http://www.solidnet.org/greece-communist-party-of-greece/cp-of-greecethe-government-will-bear-grave-responsibilities-if-it-drags-the-country-into-participating-in-yet-another-massacre-en-ru-es-de-fr-ar

El gobierno va a llevar graves responsabilidades si arrastra el país a participar en una nueva matanza

Comunicado de la Oficina de Prensa del Comité Central respecto la planificada intervención imperialista en Libia

(Foto de la movilización organizada por los Comités por la Paz de Creta en la base de EE.UU.-OTAN en Suda, el domingo 29 de mayo.)

La Oficina de Prensa del CC del KKE emitió el siguiente comunicado respecto la planificada intervención imperialista en Libia:

“¿Qué está ocurriendo en el Mediterráneo?

¿Se está preparando una nueva intervención imperialista contra Libia?

¿Cuál es el objetivo del ejercicio de la OTAN “Phoenix Express 2016” en la región?

¿Cuál es el papel de la base en Suda?

¿Cuál es el propósito del NOTAM (aviso a los pilotos) emitido con responsabilidad del gobierno griego –en paralelo con los NOTAM respectivos de Italia y de Malta- sobre el cierre de los espacios aéreos a los aviones procedentes de Libia y la recepción de los aviones de la OTAN en el espacio aéreo griego?

El gobierno está obligado a responder claramente.

El KKE condena toda intervención contra Libia y exige que Grecia no participe de ninguna manera en los planes euro-atlánticos.

La confrontación de los yihadistas, que son una creación de EE.UU. y de sus aliados, se utiliza como pretexto para justificar las guerras.

Las misiones militares imperialistas en Siria y Libia, a partir de 2011, han agravado seriamente la situación en la región, han causado miles de muertos y heridos, han desarraigado a cientos de miles de personas de sus hogares.

El gobierno de SYRIZA-ANEL tendrá nuevas y graves responsabilidades si tiene la intención de arrastrar nuestro país a una nueva masacre en Libia para los intereses de los monopolios.”

Pravda: Libia. Prólogo de una nueva aventura (Íñigo Aguirre, La República).

http://larepublica.es/2016/03/04/libia-prologo-de-una-nueva-aventura/

Libia. Prólogo de una nueva aventura

Serguei Kozhemyakin

Pravda

Traducido del ruso por Íñigo Aguirre

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Aisha Gadafi

Sobre la ya de por sí desangrada Libia, tras cinco años de guerra civil, se cierne una nueva prueba. Los países de la OTAN están dispuestos a una nueva intervención bajo la excusa de la lucha contra el DAESH. A pesar de los aparentemente loables objetivos, la intervención puede conducir a la definitiva división del país.

Cinco años de caída

Cuando se habla de Libia, los expertos, políticos y periodistas a menudo hacen referencia al peligro de que se convierta en una segunda Somalia. Pero ese tipo de advertencias ya han caducado. Tras los cinco años transcurridos desde la denominada revolución del 17 de febrero, que se convirtió en punto de partida de un gravísimo conflicto civil, la situación en Libia es mucho más dramática si cabe que la de su hermano africano en desgracia.

En primer lugar y pese a la ruptura en la práctica de Somalia, el norte del país está ocupado por un estado autoproclamado como Somaliland; una región relativamente tranquila con un sistema político estable. En Libia, a excepción de algunas ciudades con autogobierno, no existen esas “isletas de tranquilidad”: todo el país está sumido en una arena de enfrentamientos de distintos grupos y simples organizaciones criminales, dedicadas al robo, la extorsión y el secuestro de personas.

En segundo lugar, Somalia nunca fue el país más rico de África, con un sistema económico y político único que ejercía influencia sobre todo el continente. Desde esa perspectiva la caída de Libia al nivel de los países más pobres, representa una terrible tragedia. Y un crimen, por el que sin embargo, por ahora, nadie ha respondido.

Durante estos cinco años Libia ha sido abandonada a su suerte. Después de lograr el derrocamiento de Muammar Gadafi, Occidente se olvidó enseguida del “desgraciado pueblo libio” al que estaba “salvando” del “cruento dictador”. ¿Y además qué necesidad tenía de acordarse, si las nuevas autoridades comenzaron a suministrar obedientemente petróleo y gas al mercado europeo, y los fondos libios depositados en el extranjero, fueron arrestados (léase robados) y sufragaron sobradamente la operación militar?

Sin embargo la situación empezó después a alejarse más y más del guion. Con un gobierno privado de policía y ejército, que no tenía si quiera pleno control sobre la capital, y lo más importante: con decenas de bandas armadas sin ninguna intención de deponer las armas, Libia se vio sumida en un caos y comenzó a rasgarse como una manta hecha de retales mal cosidos. La situación llegó a un punto en el que esas bandas podían sin más presentarse en el salón de plenos del parlamento y secuestrar al primer ministro, como ocurriera en el 2013 con Alí Zeidan.

Finalmente, incluso ese gobierno nominal que oficialmente, sobre el papel, dirigía el país, se partió en dos. En Libia, a fecha de hoy, existen dos gobiernos y dos parlamentos. Unos sesionan en Trípoli y los otros en Tobruk, en el este del país. Comenzando desde el 2014 entre ellos existe una guerra civil, que tan pronto parece apagarse, como se vuelve a reavivar.

El vacío de poder tiene una consecuencia más: la conversión de Libia en un paraíso para los extremistas religiosos. A diferencia de Gadafi que cortaba con mano de hierro las acciones de los islamistas, los nuevos gobernantes no solo han cerrado los ojos ante el fortalecimiento de las posiciones de los radicales, sino que se encuentran en una  situación de fuerte dependencia de los mismos. Los grupos islamistas fueron la principal fuerza de choque de la rebelión. Como relataba recientemente el primo hermano del asesinado líder libio, Ahmed Gadaf ad-Dam, los extremistas eran trasportados al país en aviones desde todo el Próximo Oriente y se hacía con la bendición de Occidente.

Hace más de un año los destacamentos armados que han jurado fidelidad al DAESH, ocuparon la ciudad de Sirte. En la actualidad, el DAESH controla completamente un territorio con una superficie superior a la de Bélgica y amenaza a los principales yacimientos petrolíferos y puertos libios donde cargan los buques petroleros. Además las posiciones del DAESH en las principales ciudades del país son fuertes.

Las palancas de la intervención

Durante mucho tiempo ni los EE.UU. ni la UE parecían prestar al tema mayor atención. La situación empezó a cambiar únicamente a finales del año pasado. Las principales publicaciones norteamericanas y europeas comenzaron a prodigarse con titulares donde se asustaba al ciudadano medio con la perspectiva de que el DAESH pudiera ocupar la totalidad de Libia y la posterior invasión de Europa. Una serie de medios incluso informaron de que el líder del califato Abu Baqr al-Bagdadi se había trasladado a Libia para dirigir desde allí la actividad de los islamistas por todo el mundo.

Ese tipo de informaciones, para nada casuales, se acompañaron con la intromisión de Occidente en la política interna de Libia. Comenzaron a exigir a los dos gobiernos del país el cese de las discrepancias y la unidad.

Las negociaciones interlibias organizadas bajo la égida de la ONU en Marruecos, finalizaron con la firma de un acuerdo. El plan de paz contemplaba la formación de un gobierno de unidad nacional y la celebración en el transcurso de dos años de nuevas elecciones parlamentarias.

Sin embargo sería ingenuo considerar estos pasos como la manifestación de la preocupación por Libia. Los países occidentales se mueven únicamente por intereses estrictamente egoístas. En primer lugar, los principales perjudicados de esa inestabilidad son los intereses de las compañías occidentales, que han echado la zarpa en los yacimientos de petróleo y gas. La extracción de crudo no supera hoy los 360 mil barriles al día, cinco veces menos que en tiempos de Gadafi. En segundo lugar, Libia se ha convertido en una de las principales plataformas para la emigración a Europa. Como informaron a finales de febrero los medios occidentales con fuentes en los servicios de inteligencia, cerca de 200 mil refugiados de todo el norte de África esperan que mejoren las condiciones climatológicas para zarpar desde las costas libias rumbo a Europa. Esta nueva ola de inmigración espontánea puede suponer un golpe sensible a los regímenes gobernantes del Viejo mundo, que ya de por sí se ven sometidos a una crítica creciente por parte de la sociedad.

Y finalmente, la situación en Libia se ha visto en el centro de la carrera electoral en los EE.UU. Para criticar a Hilary Clinton, como representante mejor posicionado para convertirse en probable candidato del Partido Demócrata, los republicanos han elegido su gestión al frente de la Secretaría de Estado. Especial hincapié se hace en la aventura libia. “Derrocando el gobierno de Libia, entregamos ese país a los terroristas islamistas radicales”, declaró por ejemplo el senador republicano de Texas, Ted Cruz.

No debe sorprendernos que la administración demócrata de la Casa Blanca intente arrebatar ese as de la manga de los oponentes. El proceder del gobierno norteamericano revela los desesperados intentos de cerrar el “caso libio” por todos los medios, y en unos meses contados antes de las elecciones, conseguir revertir el parecer de la opinión pública. Para ello los EE.UU. están dispuestos a una nueva intervención militar. En enero el secretario de prensa de la Casa Blanca, Josh Earnest declaró que en Washington no excluyen la puesta en marcha de una operación militar. Posteriormente, con ese plan de expandir la campaña antiterrorista a Libia, intervino el Pentágono. Joseph Dunford, presidente del Comité de Jefes del Estado Mayor de las FF.AA. de los EE.UU, declaró la necesidad de adoptar “medidas decididas en la esfera militar, para reducir la expansión del DAESH. La posibilidad de una intervención militar también la confirmaron en el Departamento de Estado. “Los golpes contra los terroristas pueden ser asestados en cualquier lugar, si ello fuese necesario para la seguridad de los EE.UU. y sus aliados”, recordó el representante oficial de la institución, Mark Toner.

Pero por ahora en Washington, no se han decido a acometer una intervención abierta. Se apuesta por “golpes calculados”, que tienen como objetivo a los cabecillas del DAESH. Uno de esos golpes fue acometido el 19 de febrero en el campamento de los terroristas junto a la ciudad de Sabrat en el oeste de Libia. Aunque el golpe dista de ser “quirúrgico”: como resultado murieron como mínimo 46 personas, entre los que se encontraban dos diplomáticos serbios, secuestrados por los extremistas. Y pasados cuatro días, el DAESH consiguió conquistar la parte central de Sabrat…Los EE.UU. planean también recurrir al uso de drones de combate, que se encuentran en la base de Sigonella en Sicilia.

Todo parece indicar que el gobierno norteamericano se inclina, al igual que sucediera en el 2011, por repartir la responsabilidad con sus aliados europeos. A finales de febrero, el diario francés “Le Monde” informaba de una “acción militar no oficial” en Libia. Según sus fuentes el presidente Hollande habría autorizado una operación terrestre con la participación de las tropas especiales. Al poco, la participación de comandos francés en operaciones militares en Bengasi fue confirmada por el Jefe del gobierno de “Trípoli” Halifa al-Ghawi. Finalmente en el palacio del Eliseo también se vieron obligados a reconocer el hecho.

No cabe esperar de las tropas occidentales que vayan a restablecer la paz y el orden en Libia. La intervención va más bien dirigida a poner la cruz de una vez por todas sobre el Estado libio, más aún si tenemos en cuenta que las lecciones de las catástrofes libia, afgana e iraquí no han sido tenidas en cuenta por Occidente. Esa seguridad en su propia exclusividad los convierte en un elefante en una cacharrería, incapaz de tomar en consideración las particularidades de otra cultura, de otra sociedad.

La sombra de Gadafi

Los esfuerzos diplomáticos de los estados occidentales, también parecen condenados al fracaso. Los intentos por reconciliar a los dos gobiernos libios de momento solo han servido por dividirlos más. El nuevo gobierno renovado del gobierno de unidad nacional incluía…32 ministerios. Por ejemplo, el Ministerio de Exteriores fue dividido en tres secciones: asuntos exteriores, cooperación internacional y ministerio de asuntos árabes y africanos. En Tobruk se negaron a reconocer las competencias de este “superministerio”, aduciendo que se había conformado de acuerdo a los intereses de los líderes de clanes concretos y de formaciones armadas, que habrían recibido al fin y a la postre las carteras más jugosas.

Pasado un mes se repitió el intento. El número de ministerios se redujo a 18, pero la nueva votación condujo a la división  dentro ya del propio “parlamento de Tobruk”. La mitad de los diputados se negaron a tomar parte en la votación. Sus argumentos merecen atención: Se da la circunstancia de que la mayoría de asientos en el nuevo gobierno se han concedido al gabinete que gobierna en Trípoli, y en primer ministro se ha convertido el miembro del parlamento de Trípoli, Fayez  al-Sarraj. Sin embargo dichos órganos de gobierno se asientan en los partidos y grupos islamistas que han tenido una postura de plena condescendencia en lo relativo al fortalecimiento en Libia de organizaciones extremistas. También provoca alarma en Tobruk, el que en el nuevo gobierno no se haya hallado sitio para Halifa Haftar, Comandante en Jefe de las fuerzas armadas leales al gobierno de Tobruk. Además fue precisamente él quien encabezó la resistencia frente a los islamistas.

Occidente no escatima esfuerzos en apartar a todos los disconformes del proceso político. A pesar del fracaso de la votación en Tobruk, el gobierno de los EE.UU. se apresuró en reconocer la legitimidad del gobierno de al-Sarraj e incluso, según ciertas fuentes, amenazaron con una intervención militar directa, en el caso de que las negociaciones para formar un nuevo gabinete fracasasen.

Este doble juego con los islamistas “buenos” y las amenazas de castigar a los “malos” ya ha resultado funesto en el caso sirio e iraquí. En Libia vuelven a tropezar en la misma piedra. Hay otro hecho que ejemplifica el extremadamente particular modo que tiene la diplomacia estadounidense de abordar el caso. El 23 de febrero Barack Obama declaró que la situación en Libia “sigue representando una excepcional amenaza para la seguridad nacional de los EE.UU.” y prorrogó el régimen de sanciones contra los familiares de M.Gadafi, que rige desde 2011. La sombra del líder asesinado asusta más a Washington que los islamistas vivos.

Claro que es posible que esa extraña decisión tenga un trasfondo razonable. Poco antes de la decisión de mantener las sanciones, en internet apareció un llamamiento de la hija de Gadafi, Aisha. Esta mujer se convirtió en uno de los símbolos de la resistencia, y tras la caída de la Yamahiriya Libia fue obligada a refugiarse en el extranjero. En su carta, Aisha Gadafi llama a los libios a oponer resistencia a la nueva conquista y anuncia la creación de un gobierno clandestino.

No cabe duda de que muchos de los libios, que han tenido la oportunidad de probar el amargo regusto de esa libertad calada en las bayonetas, pueden agruparse en torno a su figura. De ello da buena fe por ejemplo la postura de la tribu mayoritaria en Libia, la de los Warfalla, que desconoce tanto al gobierno de Trípoli como al de Tobruk, así como al nuevo “gobierno de unidad nacional”. En palabras del jefe del Consejo de la tribu, Saleh Mayefa, el 80% de la población no respalda a esas “marionetas”.

La única posibilidad para Libia de conservarse como Estado es la unidad de esa mayoría para resolver de un modo independiente, no impuesto desde el exterior, los problemas que tiene planteados el país.

Carmelo Suárez, Secretario General del Partido Comunista de los Pueblos de España: “El Estado Islámico es un montaje imperialista” [+ vídeo] (LibreRed).

http://www.librered.net/?p=39534

Carmelo Suárez: “El Estado Islámico es un montaje imperialista”

Carmelo Suárez, Secretario General del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), habló sobre la guerra imperialista y la esencia del llamado Estado Islámico (Daesh, en árabe) durante un acto político junto a militantes de la formación.

El líder comunista cargó con dureza contra el imperialismo occidental y sus aliados en el mundo árabe advirtiendo que “el Estado Islámico es un montaje imperialista” y denunciando que este grupo armado no es más que un invento de Estados Unidos, de la CIA y del servicio secreto israelí, el Mossad.

“La guerra de hoy es una guerra de altísima tecnología”, aseguró Suárez, quien destacó que algo así no lo puede hacer un simple grupo armado sin apoyo y recursos técnicos de potencias imperialistas.

“En esa parte de África quieren controlar todos los recursos energéticos fundamentales que pasan o que existen en la zona, y para eso han montado una guerra de destrucción, de sangre, de sufrimiento”, sentenció el Secretario General.

LibreRed

Partido Comunista de la Federación Rusa: ¡Revelar las raíces profundas de la tragedia de París! Declaración del Comité Central del PCFR (Solidnet).

http://www.solidnet.org/russia-communist-party-of-the-russian-federation/cp-of-the-russian-federation-to-reveal-the-root-causes-of-the-paris-tragedy-en-ru#Es

¡Revelar las raíces profundas de la tragedia de París!

Declaración del Comité Central del PCFR

Europa fue sacudida por atentados terroristas perpetrados en París en los que murieron 17 personas. Lo evidencian las marchas multitudinarias en las ciudades de Francia y otros países del continente en las cuales participaron millones de personas. El PCFR denuncia enérgicamente los actos de violencia, sobre todo cuando son víctimas los ciudadanos pacíficos y expresa su condolencia a los familiares y amigos de las víctimas.

Al mismo tiempo, debemos ver las raíces profundas de la ola de violencia sangrienta actual en Francia. En su acción contra la creciente influencia de la URSS la CIA empezó a recurrir al terrorismo internacional ya en los años 1980. Fue precisamente entonces cuando los extremistas de todo el Cercano Oriente se reunían y se armaban para liquidar al gobierno de aquel entonces en Afganistán. Un terreno fértil para potenciar el terrorismo lo crearon las intervenciones de la OTAN en Iraq y Libia y el asesinato de sus líderes Saddam Hussein y Muammar Gaddafi que luchaban activamente contra el radicalismo islámico.

En Siria, las bandas de los terroristas reclutados en todo el mundo ya no se ocultan y actúan como fuerzas auxiliares de la OTAN tratando de derrocar del poder al gobierno de Bashar Asad. Como resultado de esa política fue creado el Estado Islámico de Iraq y Levante (EIIL) terrorista. Mientras tanto la gangrena del terrorismo se desarrolló y se extendió hacia Europa agudizando el caos en las relaciones internacionales.

¿Quién se beneficia de la crisis? No son casuales las opiniones de que el más interesado en la desestabilización mundial es Estados Unidos. Los norteamericanos involucraron a Europa en la guerra de los Balcanes en la década de los 1990. Washington instigaba activamente la “primavera árabe” en el Cercano Oriente y en África del Norte. Y, como consecuencia, los regímenes laicos en Túnez y Egipto fueron sustituidos por islamistas radicales. Fue Estados Unidos quien aplicaba la torcedura de brazos a los europeos obligando a Francia, Alemania y demás países de la OTAN a participar en las aventuras contra Libia y Siria. Es el principal “director de orquesta” de la tragedia actual que vive Ucrania. Con todo eso Washington empuja a Europa hacia la confrontación con Rusia, desventajosa para ambas partes.

Estados Unidos intenta debilitar de una manera consecuente a los competidores europeos reduciendo sus capacidades económicas y obligándolos a soportar gastos militares adicionales bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo internacional. La amenaza terrorista en Europa que se expresó con toda evidencia en Francia es capaz de estimular la fuga de capitales desde la Unión Europea. El quién ganará de nuevo será precisamente el amo transatlántico de la OTAN.

Europa expresó muy legítimamente su solidaridad con las víctimas de los atentados en París. Al mismo tiempo, en la conducta de los líderes oficiales de la Unión Europea se nota la política de doble rasero. La UE no sólo respaldó de hecho el reforzamiento del extremismo islámico sino también cierra los ojos ante el crecimiento desenfrenado de los ánimos fascistas en Ucrania. Durante muchos años Europa hacía la vista gorda a las marchas de los ex combatientes fascistas en las repúblicas del Báltico. Ahora hace la vista gorda a las marchas de antorchas en Kiev.

Es con el apoyo y consentimiento de Estados Unidos y la UE que la agrupación de los seguidores de Bandera que usurpó el poder en Kiev desató el genocidio contra el pueblo de la Nueva Rusia. En el curso de la operación “antiterrorista” murieron casi 5 mil mujeres, niños, ancianos. Fueron destruidas casi mil quinientas viviendas. Pero la matanza continuada durante varios meses por los neonazis no provocó la reacción indignada de los europeos “decentes”. Europa no se convirtió en la promotora de las marchas internacionales de paz como respuesta al derramiento de sangre en Donbass. Finge que no pasa nada allí.

Aún más, los diplomáticos europeos en la ONU bloquearon las propuestas de Rusia de denunciar los crímenes de guerra perpetrados por la agrupación gobernante en Ucrania. Pero esas atrocidades no son menos terribles que las fechorías cometidas por los combatientes terroristas de EIIL. Es suficiente mencionar la monstruosa matanza en Odessa donde fueron quemadas vivas decenas de personas, y a los que trataban de salvarse de las llamas del fuego se les asesinaba bestialmente.

Hoy es más evidente el doble rasero en el comportamiento de Europa. Le cuesta cada vez más representar el papel de la autoridad moral con el derecho de dar lecciones a todo el mundo. Se agudiza la situación dentro de la comunidad europea. Surte efectos nocivos la destrucción de los valores tradicionales, familiares, culturales y espirituales.

Por fin, la política neocolonial de Estados Unidos y la Unión Europea hace un aporte especial a la propagación del extremismo político por el planeta. Pues origina la miseria de decenas de millones de personas en todos los continentes. La falta de perspectivas y el odio les llevan a esas personas al campamento de los fanáticos religiosos y bandidos empedernidos.

Al denunciar decididamente los actos de terror y expresando su condolencia a las familias de las víctimas, el PCFR declara que la tarea clave de la Humanidad consiste en erradicar las causas profundas de la violencia y el caos. Para liberar el mundo de esos fenómenos es preciso poner fin a la “política de exclusividad” cínica de Estados Unidos. Para lograr sus objetivos globales los círculos imperialistas de ese país aceptan la colaboración con terroristas y pisotean las normas del derecho internacional. Al hacerse el centro político-militar del capital global, Washington se convierte en la principal fuerza para sofocar la aspiración de los pueblos de la justicia social. Estados Unidos se ha convertido en el gendarme mundial en el que encuentran apoyo las fuerzas más reaccionarias, incluyendo a los neonazis.

Es triste y trágico que todo ellos sucede en el año del 70 Aniversario de la Victoria sobre el fascismo y que en Europa se empezó a olvidar las lecciones de la guerra más terrible en la historia de la Humanidad. Hoy en las relaciones internacionales rige nuevamente el derecho de la fuerza, no la letra de la ley. Tenemos que hacer un frente firme ante los intentos de revisar los resultados de la Segunda Guerra Mundial y la violación de la Carta de la ONU.

Rusia afronta permanentemente la amenaza terrorista incentivada desde afuera. Por ello los círculos gobernantes rusos deben despedirse finalmente del sueño de convertirse en un socio igual en derechos del Occidente. En el marco del sistema del capitalismo global nuestro país no tiene futuro. Rusia debe renunciar a copiar un modelo podrido y ponerse en la vía del desarrollo económico-social radicalmente nuevo. Solamente recordando las lecciones de la historia, asimilando lo mejor de nuestro gran pasado lograremos que nuestra Patria sea fuerte y próspera, independiente y segura. El triunfo de los valores de la justicia social, de la amistad de los pueblos, de una auténtica democracia y la defensa real de los derechos del hombre es lo que hará mejor, más puro y seguro nuestro mundo.

G.A. Ziuganov

Presidente del CC del PCFR

Francisco Frutos: ATENTADO TERRORISTA EN PARÍS.

Un artículo recomendable de Francisco Frutos que puede leerse en su blog: ATENTADO TERRORISTA EN PARÍS.

 

Francisco Frutos: GADAFI ASESINADO, LIBIA DESTRUIDA.

Recomendable la lectura del artículo de Francisco Frutos sobre el asesinato de Gadafi y la destrucción de Libia:

http://franciscofrutos.blogspot.com.es/2014/10/gadafi-asesinado-libia-destruida.html

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