La inversión educativa soviética es la clave del actual liderazgo ruso en número de titulados universitarios.

El dato lo aporta el subjefe del comité parlamentario de Educación, Oleg Smolin (PCFR). Las autoridades educativas rusas no se consideran, no obstante, satisfechas con el dato. Además de proponer la mejora del sistema universitario, se prevé que la educación universitaria continúe siendo gratuita:

http://sp.ria.ru/neighbor_relations/20120913/154996579.html

Rusia tiene más egresados universitarios que nadie pero es una ventaja ilusoria.

Moscú, 13 de septiembre, RIA Novosti.

Rusia mantiene liderazgo mundial en cuanto al número de ciudadanos con título universitario, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), pero es una ventaja ilusoria, pues ninguna universidad rusa figura en la lista de las 100 mejores del planeta y la población universitaria del país se reducirá en un millón de alumnos para 2015, según la prensa local.

“Sería formidable si pudiéramos juzgar sobre el nivel educacional de la población por el porcentaje de egresados universitarios pero en Rusia hay un desfase enorme entre la cantidad de diplomas y la enseñanza real”, comentó el subjefe del comité parlamentario de Educación, Oleg Smolin, en declaraciones al diario Kommersant.

El 54% de los rusos ostentan un título de enseñanza superior frente a una media del 31% en los países de la OCDE, y del 26% entre los miembros del G-20, según un informe divulgado por la OCDE esta semana. Canadá e Israel ocupan en segundo y el tercer lugar en esta materia, con el 51% y el 46%, respectivamente.

Sin embargo, la mayoría de los egresados universitarios en Rusia ya son adultos o ancianos, así que el actual liderazgo se perfila claramente como herencia de la Unión Soviética que no escatimó en su día inversiones en educación.

A día de hoy, Rusia gasta en esta asignatura 7.749 dólares anuales por habitante, frente a una media de 13.728 dólares en otros países.

A pesar del notable aumento de ingresos nacionales en los últimos años, Rusia dedica a la educación el 5,5% de su PIB, en comparación con un promedio del 6,3% en los países de la OCDE, según el informe.

El ministro ruso de Educación y Ciencia, Dmitri Livánov, dijo en agosto pasado que la enseñanza superior en masa no tiene nada de malo pero hay que vigilar su calidad. Funcionarios de este departamento consideran que un 30% de los centros rusos de estudios superiores son de mala calidad y a futuro podrían cerrarse o fusionarse con otros, más exitosos, escribe hoy Kommersant.

Ningún centro ruso de estudios superiores figura entre las 100 mejores universidades del mundo, según el informe QS World University Rankings. La Universidad Estatal de Moscú (MGU), la más famosa de Rusia, descendió del 112º al 116º lugar en esta clasificación.

“Se requieren grandes esfuerzos y apoyo por parte del Estado para que estemos entre los cien primeros”, señaló Alexandr Judaikúlov, vicerrector del Instituto de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO).

Hacia 2015, Rusia tendrá 5,5 millones de alumnos universitarios frente a los 6,3 millones a día de hoy debido al crecimiento demográfico negativo y la restructuración de la red de centros de enseñanza superior, según las previsiones publicadas esta semana en la web del Ministerio ruso de Desarrollo Económico.

La Duma de Estado, o Cámara baja del Parlamento, planea aprobar este otoño una nueva ley de educación que ha de sustituir dos normativas básicas de 1992 y 1996 y la cual ha reavivado en la sociedad los recelos ante la ulterior comercialización de este terreno.

“La nueva ley preserva todas las garantías de educación gratuita. El número de asignaturas que los escolares podrán estudiar gratis de acuerdo con los nuevos estándares educacionales será superior al de ahora”, aseguró en una entrevista con la emisora RSN Vladímir Burmátov, subjefe primero del comité parlamentario de Educación.

También el primer ministro ruso Dmitri Medvédev reafirmó el pasado miércoles, en una reunión con activistas del partido oficialista Rusia Unida, que el país “ha tenido, tiene y seguirá teniendo enseñanza gratuita”. “Es una institución básica”, subrayó.

Anuncios