Granma: Entrevista con el presidente del Partido Obrero Húngaro, Gyula Thürmer.

http://www.granma.cu/mundo/2015-07-10/somos-amigos-y-aliados

Gyula Thürmer, presidente del Partido Obrero Húngaro. Foto: Ismael Batista

Gyula Thürmer es el presidente del Partido Obrero Húngaro (POH), una de las organizaciones comunistas que en Europa lucha contra la hegemonía del capitalismo. El POH  fue fundado en 1989 y se enfrenta además a las dificultades de la clase obrera y a los desafíos que impone este siglo XXI.

Granma aprovechó un reciente viaje de Thürmer a Cuba para conversar sobre algunos de los problemas de Europa, el movimiento obrero y, a la vez, conocer parte de la realidad húngara.

El movimiento comunista en Europa ha estado en una situación difícil en los últimos tiempos. Hace 25 años se produjo el derrumbe del socialismo en los países del Este y sus consecuencias se aprecian todavía hoy, expresó Thürmer.

En Hungría, en el 2012, el parlamento de Budapest adoptó una nueva ley que prohíbe el uso público de nombres vinculados a lo que llaman “regímenes autoritarios del siglo XX”.

De acuerdo con la Constitución húngara y la política del gobierno actual, los “regímenes autoritarios” son la dictadura fascista de Fe­renc Szalasi, que existió entre octubre de 1944 y abril de 1945, y todos los gobiernos de la construcción socialista entre 1948 y 1990.

De acuerdo con eso, ningún partido político, compañía, medio de comunicación, calle, plaza o sitio público puede incluir nombres de personalidades ni expresiones relacionadas con esa parte de la historia.

“Nosotros nos vimos obligados a cambiar el nombre del Partido porque la palabra comunista no se puede emplear en el nombre de una organización. La palabra liberación también está sometida a una prohibición”, señaló el líder.

Igualmente, es un delito en Hungría el uso de los símbolos comunistas: la estrella roja, la hoz y el martillo.

Por otra parte, el capitalismo en la Unión Europea (UE) se encuentra en crisis y desean resolverla haciéndole pagar el precio a los trabajadores. Además, las fuerzas capitalistas tratan de arrebatarle al proletariado su pasado, explicó Thürmer.

En este contexto, “en muchas naciones europeas se han comenzado a manifestar en contra de la contraofensiva de los grandes capitalistas. En Grecia y Portugal se han fortalecido mucho los comunistas, mientras en Hungría podemos decir que también comienzan a despertarse los ciudadanos”.

Un escenario que debe ser utilizado para fortalecer al movimiento. Las personas empiezan a comprender que les falta mu­cho por la pérdida del socialismo. Sobre todo los jóvenes y los de la mediana edad comienzan a acercarse al Partido, detalló el político hún­garo.

Aunque en los últimos años, el movimiento comunista europeo ha tenido algunas dificultades, a partir de ahora se puede empezar a hablar ya de un momento posterior a una gran crisis.

En el Viejo Continente también se refleja una realidad bien preocupante para todos los gobiernos: el auge de partidos de extrema derecha.

A propósito, Thürmer apuntó que “existen numerosas cuestiones que el capitalismo no puede entender. Una de ellas son los refugiados. La UE socavó gobiernos como Libia y Egipto y destruyó el orden en esos países. Acciones que provocaron la oleada de refugiados a las naciones europeas, que no saben qué hacer con tantos refugiados. Esta es una de las fuentes de fortalecimiento de la extrema derecha”.

En Hungría se ve reflejado porque los albaneses que viven en Kosovo viajan hacia Europa a buscar trabajo. Por ejemplo, este año ingresaron a Hungría 20 000 refugiados, agregó.

Otra de las razones —comentó el dirigente— son los problemas tradicionales en los países de Europa oriental. En el caso de Hungría es la situación de los gitanos.

“En la época del socialismo todo el mun­do tenía la obligación de trabajar, pero el Estado les garantizaba puestos de trabajo a los gitanos. Ahora no es obligatorio, no hay empleos y hay miles de gitanos sin ocupación laboral, lo cual hace que surja el extremismo”, explicó.

Al preguntarle sobre los retos del Partido Obrero Húngaro, dijo que el mayor desafío en la actualidad es impedir una guerra. Por el momento, no hay peligro inmediato de que lleguen al poder las fuerzas fascistas, las de la extrema derecha, apuntó.

Al hablar de política actual muchas veces se trazan paralelos y se hacen comparaciones, por ejemplo con los años 30 en Alemania y el ascenso del fascismo al poder. La situación no es la misma que en los años siguientes a 1929 cuando la gran crisis económica, ni es la época posterior a la Gran Guerra, pero en Europa hay grandes problemas hoy.

Aclara Thürmer que desde 1945 no había tanta presencia de soldados estadounidenses como actualmente. Además, en Rumania, Bulgaria, Polonia y los países bálticos se están realizando grandes maniobras militares.
En otro momento de la entrevista, la conversación se encaminó a la realidad cubana, luego del anuncio del próximo restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.

A propósito, reflexionó que “la normalización de las relaciones entre ambos países es una gran victoria del pueblo cubano y de la solidaridad internacional. Pero, aunque han cambiado sus métodos, las intenciones de EE.UU. continúan siendo las mismas”.

Los comunistas húngaros nos alegramos de esta noticia. De la misma forma, nos  referimos a los vínculos entre la Isla y la UE, y al inicio de las relaciones entre el gobierno cubano y el húngaro.

Por tanto, nuestra visita es para felicitar a los cubanos por las victorias que han obtenido. Nos alegramos mucho de los éxitos del pueblo cubano. No están solos en esta lucha, pues junto a ustedes están los miembros del Partido. Somos amigos y aliados, subrayó.

Por esta razón, los ayudaremos en su lu­cha por que se ponga fin al bloqueo, uno de los mayores genocidios que puede rea­li­zarse contra un pueblo. Somos el único par­tido grande en Hungría que ha luchado realmente contra el bloqueo económico contra Cuba.

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