Granma: Falleció el asaltante al Cuartel Moncada, Ramón Montes Cuba.

http://www.granma.cu/cuba/2016-09-08/fallecio-el-asaltante-al-cuartel-moncada-ramon-montes-cuba-08-09-2016-22-09-57

En horas de la tarde del 7 de septiembre falleció, a la edad de 90 años, víctima de un infarto agudo del miocardio, el combatiente revolucionario Ramón Montes Cuba.

Comenzó a trabajar a la edad de  12 años con su padre en la construcción, con él aprendió los oficios de albañil, masillero y yesista deco­rador.  Con su trabajo ayudó a la ma­nu­ten­ción de su numerosa familia, pues era el mayor de sus 11 hermanos.

Incorporado al proceso revolucionario desde muy joven, participó en reuniones y prácticas de tiro en la Universidad de La Habana, en la Fin­ca Los Palos y otros lugares, junto a Fidel, Raúl, Almeida, Montané, Abel y muchos más. Después de las acciones del Moncada fue detenido y posteriormente puesto en libertad. Continuó la lucha insurreccional y en 1957 cayó preso, siendo sancionado a tres años de prisión, que em­pezó a cumplir en el Castillo del Prín­cipe, y después en Isla de Pinos.

El triunfo de la Revolución lo sorprende preso, dándose a la tarea de tomar junto a otros reclusos el Pre­sidio Modelo.

Después viaja a La Ha­bana, e integrando las milicias, se in­corpora a las acciones de protección del Aeropuerto José Martí hasta la normalización de la situación.

Posteriormente trabaja como al­macenero, masillero, operario y jefe de obra en los Ministerios de Edu­cación, de Salud Pública, de In­dus­tria y en la JUCEI. Se desempeñó co­mo administrador de la Empresa de Servicios a Técnicos Extranjeros has­ta su jubilación. Fue fundador de las Milicias Nacionales Revolucio­narias, los Comités de Defensa de la Revolución, la Defensa Civil y la Aso­ciación de Combatientes de la Re­volución Cubana.

Durante su trayectoria revolucionaria, fue merecedor de condeco­ra­ciones como la Medalla Comba­tien­te de la Lucha Clandestina, me­da­llas conmemorativas por Aniver­sa­rios de las FAR y por el Aniversario 50 de los órganos de la Seguridad del Es­tado, así como otros reconocimientos co­mo fundador de los CDR, de las Mi­licias y el Sello 75 Aniver­sa­rio de la Central de Trabajadores de Cu­ba.

Atendiendo a su voluntad y decisión de la familia, el cadáver fue cremado y sus cenizas fueron depositadas en el Panteón de los Veteranos de la Necrópolis de Colón, en ceremonia privada.