¿Qué haría el KKE si estuviese en el lugar de Syriza? (LibreRed/Rizospastis)

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¿Qué haría el KKE si estuviese en el lugar de Syriza?

Escuchamos frecuentemente la siguiente pregunta bien intencionada: ¿Qué harían ustedes si estuvieran en lugar de Syriza?

La pregunta es adecuada pero debemos situarla en la perspectiva correcta.

Si nosotros, el Partido Comunista Griego, estuviésemos en el “lugar” de Syriza, es decir el lugar de gestores de la burguesía, el lugar de defender los intereses del capital en sus exigencias de restauración del lucro y mas generalmente de las alianzas euroatlánticas y de la OTAN; si estuviésemos en el “lugar” de asumir un gobierno que es una herramienta de los monopolios; si estuviésemos en el “lugar” de negociar en nombre del capitalismo griego, sentados en las mesas redondas de la UE, de la zona euro y de otros órganos imperialistas…

Si estuviésemos en ese “lugar”, no haríamos nada diferente de lo que Syriza está haciendo. No podríamos ayudar, pero tendríamos los mismos dilemas: ¿Debemos continuar dentro del euro u optar por la quiebra, controlada o no controlada y en un capitalismo griego basado en el dracma? Pondríamos en la balanza lo que es más ventajoso para el interés de nuestro capitalismo y escogeríamos de acuerdo con eso. Y eso es lo que Syriza ha hecho.

Pero si estuviésemos en ese “lugar” ya no seríamos un Partido Comunista, el partido de la clase obrera y las masas populares; nos habríamos convertido en un partido diferente incapaz de luchar en su nombre. Es eso lo que venimos explicando desde 2012 cuando los trabajadores nos preguntaban, con buena intención, sobre “entrar” en un gobierno de coalición con Syriza, o apoyarlo, o mínimamente tolerarlo en 5 o 10 cuestiones.

Nosotros explicamos, ya en aquella época, que todo gobierno de gestión de la burguesía, cualesquiera que fueran sus intenciones, declaraciones, cualesquiera que fueran sus aspiraciones, está objetivamente forzado a seguir un camino específicamente antipopular, porque tal gobierno no es producto de una ruptura con el capital, con su poder, con los órganos imperialistas, UE, etc.

Hoy la ilusión de que las cosas podrían ser de otra forma se desvanece ante nuestros ojos, no importa de cuan variadas y diversas maneras se intente disfrazar la verdad con los harapos de la caricatura de ruptura, como la “moneda nacional”, la “reconstrucción de la producción” capitalista, el “compromiso honrado”; no importa cuánto intenten retocar la máscara y venderla, tratando de acorralar a los que están irritados, o decepcionados con la política de Syriza, de retorno al corral con los dueños de los barcos, los industriales farmacéuticos y los centros capitalistas de los EEUU y de Alemania que apoyan el Grexit.

Pero volvamos a la pregunta anterior

¿Qué pasaría si tuviese lugar un cambio radical en la correlación de fuerzas, a favor de la clase obrera y de los estratos populares más pobres? ¿Si en lugar de un gobierno gestor de la burguesía, un gobierno que es un mero instrumento del poder capitalista, tuviésemos un gobierno verdaderamente popular y de los trabajadores, un instrumento del poder de los trabajadores y de las masas populares en el cual los comunistas, obviamente, desempeñarían un papel decisivo?

Tal poder gubernamental no estaría preso en las salidas sin fin de una negociación antipopular con los órganos imperialistas de la UE, del BCE y del FMI. Ni siquiera se habría iniciado el tipo de proceso que hemos vivido en los últimos cinco meses.

Sobre todo porque ni aprobaría el programa antipopular y antiobrero institucional y legislativo, ni las leyes relacionadas o no con el memorando, ni aprobaría las medidas procapital que protegen sus lucros, los privilegios ultrajantes de las corporaciones. Aboliría todas esas medidas; subvertiría todo esto. Tampoco abrazaría compromisos con la UE, BCE, FMI y con la OTAN ni las “obligaciones” que se derivan de ello. Pondría fin a la participación del país en esos grupos imperialistas. Se desvincularía de todos ellos.

No dejaría los sectores de la economía, las unidades de producción, el sector de servicios, energía, infraestructuras y bancos en manos de grupos empresariales, del capital monopolista. Adoptaría una serie de medidas inmediatas destinadas a lanzar el proceso de socialización y organización de la economía sobre las bases de planificación central científica. Abriría el camino para la utilización de la capacidad productiva del país usando como criterio, no el lucro de las corporaciones y el capital, ni la explotación capitalista sino la satisfacción de las necesidades de los trabajadores y del pueblo, de sus necesidades sociales más amplias. Ese camino nos permitiría salir de la crisis de acuerdo con los intereses de los trabajadores y el pueblo. Posibilitaría el desarrollo proporcionado de los sectores de la economía actualmente estancados debido a los compromisos con la UE (por ejemplo, construcción naval, azúcar, producción de carne).

Tal poder no reconocería la deuda pública ni la obligación de pagarla. Declararía su abolición unilateral.

Un poder y gobierno como ese sería producto de la más amplia movilización popular y de participación de los trabajadores y masas populares en el ejercicio del poder, a través de nuevas instituciones surgidas de sus luchas subversivas, sustituyendo las viejas instituciones del sistema político burgués y de la “democracia” de los monopolios.

Un poder y gobierno como ese, inmediatamente firmaría acuerdos internacionales de beneficio mutuo con otros Estados, para importación de medicamentos, alimentos, energía, precisamente porque no se comprometería a participar en órganos imperialistas como la UE, OTAN, etc.

Y ese es el lugar por el cual estamos luchando hoy

Toda la lucha de los comunistas se orienta en esa dirección. Tiene por objetivo cambiar la correlación de fuerzas a favor de la clase trabajadora y de los estratos más pobres de la población, a fin de alterar el camino que el país viene siguiendo. A fin de abandonar la vía capitalista de desarrollo, sea bajo el euro o bajo el dracma, junto con sus crisis, su miseria, su explotación, su vida sin derechos, a la adaptación de las necesidades de los trabajadores y del pueblo a los límites siempre impuestos por los lucros de las empresas, su compromiso de participar en sindicatos capitalistas y alianzas imperialistas.

Es ese el motivo de que hoy el KKE llama a todo el pueblo, no solo a resistir los ataques antipopulares y antiobreros del capital, resistir al gobierno SYRIZA-ANEL y a la UE, sino también a usar la lucha como trampolín para transformarla en un paso adelante para el reagrupamiento del movimiento obrero, el refuerzo de la alianza popular; para fortalecer la orientación anticapitalista y antimonopolista del movimiento al identificar al enemigo real: los monopolios, el capital, empresarios, sus gobiernos, sus partidos, sus alianzas internacionales de la UE-EUA-OTAN.

Y esa es la única forma de modificar la correlación de fuerzas a partir de los intereses del pueblo, a fin de que el pueblo forme una fuerza, poderosa, determinada y capaz de impedir la ofensiva antipopular de hoy y derrotarla mañana imponiendo su propia salida. En ese proceso los trabajadores serán capaces de alcanzar éxitos y victorias grandes y pequeñas.

Y es ese el criterio que los trabajadores deben asumir frente a las urnas cuando llegue el momento: como su voto va ayudar a reforzar el esfuerzo por cambiar la correlación de fuerzas a fin de ayudar al pueblo a levantarse organizado y determinado pora poner el futuro en sus propias manos.

Texto publicado en el periódico del Partido Comunista Griego, Rizospastis, 19, Junio, 2015
Traducción al castellano de Ares Vreas

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KKE / Rizospastis: El Partido Comunista Francés mutado elimina la hoz y el martillo también.

http://es.kke.gr/news/news2013/2013-02-12-galliko/

El comentario del periódico Rizospastis, órgano del Comité Central del KKE

Un resultado inevitable… El Partido Comunista Francés en su 36o Congreso, que clausuró el domingo en París, renunció también a la hoz y el martillo.

El abandono de la hoz y el martillo por el Partido Comunista Francés no se produjo en un momento aleatorio, sino en un momento en que en muchos países de la Unión Europea las autoridades prohíben los símbolos comunistas, cuando la Unión Europea está tratando de equiparar de una manera antihistórica el comunismo con el fascismo, en este momento el partido que preside el Partido de la Izquierda Europea (PIE) decide renunciar voluntariamente la hoz y el martillo. El 12 de febrero en un comentario sobre este asunto en el periódico Rizospastis, el órgano del Comité Central del KKE, se destaca que:

“El Partido Comunista Francés ha abandonado desde hace tiempo el marxismo-leninismo y los principios revolucionarios de los Partidos Comunistas, mientras que desde su posición como cabeza del Partido de la Izquierda Europea desempeña un papel principal en la propagación del oportunismo, con el objetivo de mutar los partidos comunistas en Europa.

El Secretario General del Partido Comunista Francés y presidente del Partido de la Izquierda Europea (PIE), P.Laurent, ha demostrado en todos los sentidos el objetivo del Congreso, con sus declaraciones en la canal de televisión LCI, cuando le preguntaron sobre los nuevos carnés partidistas en los que la hoz y el martillo han sido sustituidos por la “estrella” del PIE: “es un símbolo que ha existido, que se sigue utilizando aquí y allá en las manifestaciones. Pero no refleja lo que somos hoy. Yo hablo de un comunismo de nueva generación”…

De hecho, después de las reacciones que han provocado sus declaraciones a algunos delegados, así como la sustitución de la hoz y del martillo, Laurent ha presentado el carné de miembro de 1944 del entonces Partido Comunista Francés ilegal, diciendo con sarcasmo que ni siquiera en este había la hoz y el martillo.

Más allá de la vulgaridad y la degeneración del liderazgo del Partido Comunista Francés oportunista, que es una provocación para los comunistas revolucionarios en todo el mundo, lo esencial es que la sustitución por el partido francés del símbolo histórico de los partidos comunistas es la culminación de un camino que ha seguido desde hace décadas. De manera metódica y estable, ha abandonado al marxismo-leninismo, los principios de establecimiento y de funcionamiento de un partido comunista revolucionario y, lo más importante, ha convertido la gestión del capitalismo, la política de alianzas sin principios, la participación en gobiernos burgueses en su estrategia, abandonando la meta del derrocamiento de la barbarie capitalista, criminalizando la lucha por el socialismo. Cabe destacar que desde hace tiempo, en el Partido Comunista Francés operan tendencias y plataformas en el nombre del pluralismo y de la democracia…es decir, no tiene ninguna relación con un Partido Comunista, mientras continua la tradición del eurocomunismo.

El Partido Comunista Francés ha traicionado irrevocablemente a la clase obrera y los sectores populares en Francia. Ha participado en dos ocasiones en un gobierno con los socialdemócratas, contribuyendo al ataque contra el pueblo francés, mientras que sistemáticamente, desde entonces, ha prestado ayuda valiosa a la socialdemocracia, llamando a los trabajadores a apoyar a las fuerzas que les están cavando la fosa. Frente a la crisis, el Partido Comunista Francés busca el “desarrollo”, ocultando que este se llevará a cabo en condiciones literalmente de desmantelamiento de los derechos laborales, de un infierno verdadero para la clase obrera.

Sin embargo, la clase obrera en todos los países puede determinar su futuro, puede aprovechar la riqueza que produce, y no vivir en condiciones que remiten a siglos pasados. Pero el Partido Comunista, como vanguardia de la clase obrera, debe tener una estrategia de derrocamiento del capitalismo por el socialismo. Debe tener un plan para concentrar y preparar a las fuerzas para este objetivo. En fin, debe preparar a la propia clase obrera y sus aliados para conseguir este objetivo. Todo esto no tiene nada que ver con lo que dice el Partido Comunista Francés oportunista con respecto “al comunismo de nueva generación”, con “democracia”, el “socialismo” que niega las leyes científicas de la construcción socialista, la perspectiva imposible de un capitalismo humanizado que está propagando.

Los comunistas en toda Europa deben sacar conclusiones del desarrollo en el Partido Comunista Francés, el partido que es la “cabeza” del oportunismo europeo, y luchar para aplastarlo a nivel político, ideológico y organizativo en sus países.