Segunda Intervención del KKE en el Seminario Internacional organizado por el Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR) sobre el tema: “El Movimiento Comunista Internacional hoy y mañana”.

Sería (o será) interesante leer las intervenciones realizadas por los otros partidos participantes, esperemos que se traduzcan y publiquen. Lo que parece inobjetable, por ahora, es que la coordinación internacional de los Partidos Comunistas que propugna el KKE, y sobre las bases que este partido propone, es necesaria y beneficiosa. No veo, por otra parte, que ninguna de las afirmaciones y análisis que el KKE realiza en esta intervención pueda considerarse errónea -salvo, quizá, el rechazo a fortalecer en la coyuntura actual los organismos internacionales, como la ONU, tesis que defiende el Partido Comunista de la Federación Rusa y el actual gobierno ruso, entre otros. La intervención:

http://es.kke.gr/news/news2012/2012-12-17-deyterologia-elisaioy

Durante el debate se plantearon cuestiones básicas en las que existe un conflicto ideológico y político en las filas del movimiento comunista internacional como son las cuestiones que tienen que ver con las causas de la crisis capitalista, la importancia de la lucha a nivel nacional y su desarrollo a nivel regional e internacional, la postura de los comunistas hacia al llamado mundo multipolar y el derecho internacional actual que se pone más reaccionario. La postura hacia el grupo de los países BRICS y en general de aquellos gobiernos burgueses, que por ahora no se han involucrado en la crisis capitalista mundial. Las percepciones que en nombre de las particularidades nacionales niegan o se oponen a las leyes de la revolución y la construcción socialista. Las causas de las relaciones interestatales desiguales que se desarrollan entre los estados capitalistas. La cuestión de alianzas de los partidos comunistas, de confrontación de las organizaciones neofascistas, de la propuesta política de los comunistas, de las llamadas “etapas intermedias” hacia el socialismo etc.

Diferentes puntos de vista, hasta incluso diametralmente opuestos, se han expresado sobre estos asuntos, lo que confirma la evaluación de las Tesis del CC del KKE para el 19º Congreso que: “El movimiento comunista sigue siendo fragmentado organizativa e ideológicamente”.

El representante del KKE, Elisseos Vagenas, miembro del CC y responsable de la Sección de Relaciones Internacionales del CC del KKE, tomó la palabra y señaló en su segunda intervención:

“En primer lugar, quisiera agradecer al Partido Comunista de la Federación Rusa por la invitación a este encuentro informal, que nos dio la posibilidad de intercambiar opiniones sobre asuntos del movimiento comunista y su perspectiva.

Estimados camaradas:

Estamos discutiendo temas muy complejos que cada partido los trata desde el punto de vista de su experiencia, de la experiencia del desarrollo de la lucha de clases en su país contra la ofensiva del capital y de las fuerzas políticas que sirven a sus intereses.

¡Sí! Entre nuestros partidos hay diferentes aproximaciones en temas muy serias, en cuestiones de importancia estratégica. El movimiento comunista se enfrenta a grandes dificultades, pero insistimos. La conquista de una estrategia revolucionaria y de tácticas que correspondan a esta es un asunto difícil y a la vez la única vía. Es la herramienta insustituible que creará una base sólida para la lucha ideológica, política y de masas y contribuirá a la concentración y preparación de las fuerzas obreras y populares en el conflicto con el capital, sus partidos y las uniones imperialistas para derrocar la barbarie capitalista.

Esta es la causa de los comunistas. Es la causa de los partidos comunistas que se oponen a la erosión oportunista y defienden la lucha de clases hasta el final, que luchan por la perspectiva socialista.

La experiencia que ha presentado nuestro partido, así como otros partidos, lleva a la conclusión de que la ofensiva del capital es severa y unificada. El objetivo es reducir aún más el precio de la fuerza de trabajo, aumentar la rentabilidad de los monopolios y descargar el peso de la crisis sobre el pueblo. El régimen de explotación del hombre por el hombre genera y agudiza los problemas sociales. Las necesidades populares no se pueden satisfacer en el terreno del capitalismo.

Este objetivo se sirve de manera consecuente por las fuerzas que gestionan el capitalismo y su crisis, cualquiera que sea la forma de gestión que se sigue. Independientemente de si se aplica una política restrictiva, como ocurre en los países de la UE que profundiza la recesión de la economía capitalista o una política expansiva, como ocurre en los EE.UU., que infla el déficit y la deuda.

En ambos casos, los pueblos son los que pagan por las consecuencias a través de la reducción de los sueldos y de las pensiones, las altas tasas de desempleo, la abolición de los derechos laborales y de seguridad social, la comercialización de los servicios sociales, las privatizaciones, las duras medidas fiscales.

A menudo escuchamos que el deterioro de la situación de la clase obrera, del campesinado, de las capas medias urbanas y el socavamiento del futuro de la juventud se deben al capitalismo “desenfrenado”, al neoliberalismo, al capitalismo de casino.

Esto requiere atención. Se trata de un esfuerzo organizado y diseñado para engañar a los pueblos. Estas caracterizaciones tratan de ocultar la esencia, es decir que el desempleo y la pobreza, los problemas populares en general, las crisis y las guerras imperialistas se deben al modo de producción capitalista y no meramente a una forma de gestión. El responsable es el sistema que respira y vive de la explotación de la clase obrera, la extracción de la plusvalía, la búsqueda de la ganancia, el antagonismo por la expansión α nuevos mercados. El responsable es el sistema que se basa en el poder de los monopolios y en la propiedad capitalista de los medios de producción.

La vida ha demostrado que es imposible seguir una línea política a favor de los trabajadores, mientras el poder, las herramientas económicas y la riqueza permanezcan en manos del capital. Se trata de una trampa bien montada que tenemos la obligación de revelar, combatir y plantear de modo abierto y decisivo la verdad ante los pueblos.

Es cierto que hoy la crisis no se ha manifestado en algunos países capitalistas y sigue el crecimiento capitalista. Esto es consecuencia de la ley de desarrollo desigual del capitalismo. Grecia antes de la crisis tenía tasas de desarrollo capitalista relativamente altas por un período de 20 años aproximadamente. En aquel período se había manifestado la crisis de los “tigres asiáticos”, la crisis en Rusia y Turquía y en varios otros países. En Grecia ahora está en curso una crisis mientras que las estadísticas burguesas muestran que en Rusia y Turquía hay crecimiento. Sin embargo, en el caso cuando la máquina capitalista se reinicia, el desarrollo estará marcado por la explotación más salvaje, que se llevará a cabo en las ruinas de los derechos laborales y populares.

Estimados camaradas:

El antagonismo capitalista se agudizará, el sistema se volverá más agresivo, las posibilidades de concesión de parte del capital se reducen y se reducirán aun más a continuación. No debemos olvidar que incluso en las condiciones del desarrollo capitalista, dondequiera que exista, se preparan las condiciones previas para una nueva crisis.

Por lo tanto es de gran y decisiva importancia la lucha de los comunistas que tienen la tarea histórica de fortalecer la lucha por el derrocamiento del sistema podrido, para que la clase obrera y el pueblo tomen en sus manos el poder por la construcción de la nueva sociedad, el socialismo, que es más vigente y necesario que antes. Este poder obrero y popular expresa los intereses de la mayoría.

En nuestra opinión esto significa que los medios de producción, la riqueza, se convertirán en propiedad de quienes los producen, de quienes los crean, la economía se organizará de acuerdo a la satisfacción de las necesidades populares, se desarrollará en una forma diseñada y será capaz de asegurar el derecho a trabajo para todos, así como servicios sociales gratuitos. Este camino de desarrollo cancelará las causas de las crisis capitalistas. El poder obrero y popular procederá a la retirada de las uniones imperialistas, de la OTAN y de la UE.

Por supuesto en nuestra lucha es necesario tomar en cuenta las particularidades nacionales como por ejemplo el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas del país, su posición geográfica, la tradición cultural etc. Sin embargo, esto no significa que podemos invocar a las particularidades nacionales para abandonar las leyes de la revolución socialista. Esta es una discusión muy grande que se inició después de la Gran Revolución Socialista de Octubre cuando algunos partidos, en nombre de las particularidades nacionales de Rusia, propusieron el abandono de la experiencia de esta gran revolución. A continuación, esto llevó a una serie de partidos comunistas en Europa Occidental, bajo la invocación de las particularidades nacionales, al predominio de la corriente del “eurocomunismo” que en esencia abandonó las leyes de la revolución socialista, la dictadura del proletariado y en general la lucha revolucionaria. Estos partidos consideraban que mediante “cambios estructurales” y la “democracia política” se puede transformar el sistema capitalista en socialista. Consideramos que la vida ha refutado estos planteamientos.

Unas palabras sobre la UE

En la UE hay 30 millones de desempleados y 127 millones que viven por debajo del umbral de la pobreza; en esta UE que fue construida para servir a los intereses del capital y de las multinacionales contra los pueblos y que se vuelve más reaccionaria.

La Unión Europea no es una organización supranacional sino una unión imperialista interestatal, es decir una unión de Estados capitalistas en que la burguesía y sus partidos unen sus fuerzas contra los pueblos.

La base de los monopolios sigue siendo el Estado burgués. El Estado burgués como aparato de opresión de la clase obrera por la burguesía no desaparece dentro de la unión imperialista sino que ajusta sus funciones. Esto lo vemos todos los días. Se mantiene el conflicto de intereses, el antagonismo sobre los nuevos mercados, por mayores ganancias, se agudizan las contradicciones interimperialistas.

En la unión interestatal y en el sistema imperialista en general, se manifiestan relaciones desiguales entre los estados capitalistas debido a las diferencias que existen en sus puntos de partida históricos, en su potencial de desarrollo, en las ventajas geográficas, en la fuerza económica, militar y política.

Este es un elemento básico que refleja la realidad y responde a los análisis equivocados con respecto a la “ocupación”, las “colonias”, “centro”-“periferia” o “Norte”-“Sur”.

La burguesía es hostil hacia los pueblos, independientemente de la posición geográfica, independientemente de la posición del Estado capitalista en el sistema imperialista. Por ejemplo, en Alemania y en Irlanda, en Francia y en Grecia.

La concesión de los derechos soberanos hecha por la burguesía dentro de una organización imperialista como es la Unión Europea o la OTAN se hace conscientemente y su criterio es el interés clasista unificado contra los pueblos, para la perpetuación del sistema capitalista, para el funcionamiento más eficaz de las uniones imperialistas.

Es cierto que en el marco del sistema de explotación se desarrollan relaciones de dependencia o, más exactamente, relaciones desiguales de interdependencia. Sin embargo, este problema, que está conectado con la integración del país en la “pirámide” imperialista, se puede eliminar si se eliminan las causas que la provocan, es decir si se derroca la organización capitalista de la economía y de la sociedad, si se resuelven los problemas del poder y de la propiedad sobre los medios de producción.

De lo contrario, la lucha por la independencia y la soberanía, según la frase de V.I.Lenin, se llevará a cabo “bajo una bandera ajena”.

Algunas cosas sobre la política de alianzas de los partidos comunistas

Nuestro partido tiene la experiencia histórica de la formación de uniones “de izquierda” y “patrióticas” con otras fuerzas. Dos veces, en 1968 y en 1991 cuando se convirtieron en “el caballo de Troya” de la burguesía con el fin de disolver el partido comunista.

Después de haber estudiado esta experiencia, así como la experiencia general de alianzas, llegamos a la conclusión de que la política de alianzas de los comunistas está determinada por el fin de derrocar el sistema de explotación y no de mantenerlo. Las fuerzas políticas no se juzgan por la consigna que llevan. Incluso si se llaman de “izquierda” o “radicales”. Para nosotros, el criterio es su postura en relación con la explotación de trabajo por el capital, su posición ante las uniones imperialistas.

Por esto centramos nuestra atención en la alianza social de la clase obrera, de los sectores populares y de sus organizaciones de masas y sindicales. En este campo tenemos resultados concretos, sobre todo con la formación del Frente Militante de Todos los Trabajadores (PAME) que reúne a cientos de sindicatos, federaciones industriales, centros sindicales regionales y comités de lucha.

Es cierto que debemos luchar también contra las organizaciones fascistas. En Grecia, nuestro partido ya está luchando contra la organización neofascista del “Amanecer Dorado” que tiene representación parlamentaria. Es obvio que el fortalecimiento de este partido es el resultado de su fortalecimiento por el capital doméstico de las fuerzas políticas que constituyen la “punta de lanza” contra el KKE y el movimiento obrero clasista. El fortalecimiento del movimiento neofascista está estrechamente ligado con el llamado “movimiento de las plazas” y el “movimiento de los indignados”. Muchas veces hemos escrito en nuestros boletines informativos sobre estos “movimientos” y las responsabilidades que tienen los oportunistas que tienen gran responsabilidad para el crecimiento del partido neofascista.

Consideramos que el movimiento obrero clasistas puede confrontar con éxito al partido neofascista y que no hay ninguna razón para la creación de un “frente antifascista” junto con la socialdemocracia y todos aquellos que son responsables por el fortalecimiento de este partido y ahora lloran “lágrimas de cocodrilo”. En nuestra opinión la lucha contra el fascismo será eficaz si se vuelve contra las causas que lo engendran y pretende eliminarlas.

En relación con la cuestión de participar en gobiernos

Nuestro partido tiene una experiencia respectiva, y no sólo una vez, ni sólo en la administración local. En las elecciones recientes se planteó muy fuertemente la posibilidad de formar un gobierno de “izquierda” en que llamaban persistentemente al KKE a participar. Nuestro partido, desde el principio hasta el fin, rechazó a participar en tal gobierno porque es muy consciente de que ningún gobierno que gestiona el capitalismo, el poder de los monopolios y la propiedad privada sobre los medios de producción, ningún gobierno que lleva a cabo un programa que se basa en las ganancias de los capitalistas, la competitividad, la productividad y la rentabilidad de los grandes grupos económicos no puede seguir una línea política a favor de la clase obrera y de los sectores populares.

Ningún gobierno que opera en el marco de la UE y de la OTAN, de la propiedad capitalista y del poder burgués, puede controlar las leyes del sistema, sus contradicciones y prevenir el estallido de la crisis capitalista.

Tarde o temprano, las promesas de “aliviar” al pueblo se desinflarán, se demostrará ser palabras vacías, y las esperanzas y las expectativas para algo mejor serán reemplazadas por la desilusión del pueblo, el retroceso del movimiento obrero. Hay un ejemplo reciente sobre lo que estoy diciendo, es Chipre.

Por lo tanto, es de gran importancia la posición de principios del KKE y el rechazo de la lógica de participación en un gobierno de gestión burguesa ni siquiera si este gobierno se llama de “izquierda”. Nuestro partido ha decidido continuar la lucha clasista, enfrentando las dificultades, sabiendo que esto podría llevar a la pérdida de votos en las elecciones. Pero el resultado en las elecciones no es más que un indicador y de hecho no es el más importante. Esto está demostrado muy claramente por la historia de nuestros vecinos, de los camaradas italianos.

En cuanto a las cuestiones internacionales cabe señalar que no se puede plantear el asunto de la democratización del derecho internacional y de las organizaciones internacionales, según dice la “Internacional Socialista” y el “Partido de la Izquierda Europea” fomentando ilusiones de que se pueden detener las guerras imperialistas sin tocar el capitalismo y el poder del capital. Nosotros condenamos las guerras injustas, imperialistas y luchamos por la retirada de nuestro país de estas. Sin embargo, sabemos que las guerras, que son la continuación de la política por otros medios, violentos, son inevitables mientras la sociedad esté dividida en clases, mientras exista la explotación del hombre por el hombre, mientras predomine el imperialismo. La sustitución de la guerra por la paz a favor de los pueblos no se puede lograr sin la sustitución del capitalismo por el socialismo. Esta verdad hace que nuestra lucha hoy sea aún más vigente, aún más necesaria.

Y, por último, ha habido la pregunta acerca de las razones de fundación de la “Revista Comunista Internacional”. La respuesta es simple: la publicación de la “Revista Comunista Internacional” expresa la necesidad de cooperación entre las revistas teóricas y políticas de Partidos Comunistas que tienen posiciones comunes en una serie de asuntos fundamentales teóricos e ideológicos. Estos asuntos se incluyen en la Declaración de Estambul; no es necesario leerlos aquí ya que están disponibles en la página web de la Revista Comunista Internacional.

El KKE desde hace ocho años, en su 17 Congreso, ha estado hablando de la necesidad de un polo comunista entre los Partidos Comunistas que tienen puntos de vista ideológicos y políticos cercanos, que defienden el marxismo-leninismo y la contribución del socialismo que hemos conocido, así como la necesidad de la lucha por el socialismo. La mejora de cooperación en temas de desarrollo de la teoría, en asuntos que están en el centro de atención del conflicto actual, de estudio internacional de las causas de la victoria de la contrarrevolución, de elaboraciones de estrategia común frente al imperialismo.

No compartimos los miedos que un esfuerzo colectivo como este podría dificultar el esfuerzo general para la coordinación acerca de objetivos antiimperialistas de partidos comunistas y obreros que tienen diferencias entre ellos.”

Discurso del Partido Comunista de Grecia en el seminario del Partido Comunista de la Federación Rusa: “El Movimiento Comunista Internacional hoy y mañana” Moscú, 15-16 de diciembre de 2012.

Independientemente de la visión que el Partido Comunista de Grecia (KKE) pueda tener de Rusia, China, o del concepto del “mundo multipolar”, al KKE hay que agradecerle lo que parece un intento sincero de coordinar el movimiento comunista internacional. Reproduzco abajo el discurso del KKE y la introducción al mismo:

http://es.kke.gr/news/news2012/2012-12-17-omilia-elisaioy

Los días 15 y 16 de diciembre de 2012, en Moscú, se llevó a cabo un seminario organizado por el Partido Comunista de la Federación Rusa bajo el título: “El Movimiento Comunista Internacional hoy y mañana”. En este seminario tomaron parte: el PC de Vietnam, el PC de Brasil, el PC de Grecia, el PC de India (marxista), el PC de China, el PC de Cuba, el PC Sudafricano, el PC de Ucrania, el PC Portugués, el PC de la Federación Rusa, el PC de Bohemia y Moravia.

El KKE fue representado por Elisseos Vagenas, miembro del CC y responsable de la Sección de Relaciones Internacionales del CC del KKE, en cuya intervención destacó lo siguiente:

Discurso del Partido Comunista de Grecia en el seminario del Partido Comunista de la Federación Rusa:

“El Movimiento Comunista Internacional hoy y mañana”

Moscú, 15-16 de diciembre de 2012.

Estimados camaradas.

Agradecemos al Partido Comunista de la Federación Rusa por la invitación a este encuentro informal de los partidos comunistas sobre los problemas y la perspectiva del movimiento comunista internacional.

El encuentro de hoy se lleva a cabo en condiciones de profundización de la crisis capitalista mundial que evidencia los callejones sin salida y los límites del modo de producción capitalista. Sin embargo, este no será derrocado por si mismo, no va a caer como una “fruta madura”, si el factor subjetivo y, sobre todo, el partido comunista, el movimiento comunista no consiguen elaborar una estrategia revolucionaria.

Desgraciadamente, el movimiento comunista hoy está experimentando una profunda crisis ideológica, política y organizativa.

El KKE a partir de 1998 ha llevado a cabo una serie de iniciativas para que los comunistas puedan reunirse, intercambiar opiniones, experiencias de su actividad, coordinarse con respecto a asuntos en los que se ponen de acuerdo. En este sentido en 1998 comenzaron los Encuentros Internacionales en Atenas, abrazados por decenas de partidos comunistas y hoy en día se han establecido como un evento anual importante para el movimiento comunista internacional. Nuestro partido insiste en que estos encuentros deben seguir siendo los encuentros de los partidos comunistas porque van a perder su esencia y serán llevados a la disolución si se debilitan con la participación de otras fuerzas de “izquierda” o fuerzas que afirman ser antiimperialistas.

Al mismo tiempo, como partido llevamos a cabo una serie de encuentros comunistas regionales y temáticos a nivel de Europa, en los Balcanes, en el Mediterráneo Oriental. Participamos activamente en las iniciativas y las invitaciones de otros partidos comunistas. Sin embargo, estimados camaradas, sabemos, estamos convencidos de que el movimiento comunista no será capaz de superar la crisis en que se encuentra sólo a través de estas actividades.

El asunto crucial es la adquisición de una estrategia revolucionaria y de una táctica que la sirva, para que se refuercen las posiciones revolucionarias en el movimiento comunista y se retiren, se debiliten las posiciones reformistas y oportunistas en el conflicto duro que se está librando.

La línea de la “resistencia y ruptura” con el sistema capitalista debe ganar terreno frente a la línea de “adaptación y asimilación” en ello.

Es obvio que no podemos mencionar aquí en detalle, por limitaciones de tiempo, todos los asuntos que tienen que ver con la situación en el movimiento comunista y las perspectivas. Sin embargo, quisiera centrarme brevemente en algunas posiciones básicas del KKE.

El KKE considera como asunto importante la postura en relación con el socialismo que hemos conocido así como las evaluaciones sobre las causas de su derrocamiento. Nuestro partido ha defendido el socialismo, incluso en las condiciones más difíciles, ante el ataque frenético anticomunista. Ha defendido la contribución de la URSS a la lucha de los pueblos. Pero no se queda en eso. Desde el inicio de la década de ´90 se dio prioridad a la investigación científica de las causas de la victoria de la contrarrevolución en la URSS así como en los demás países socialistas. Después de 18 años de estudio llegamos a la resolución del 18º Congreso, sobre las causas del derrocamiento del socialismo, los errores que se cometieron en el plano económico y político, en la estrategia del movimiento comunista internacional y condujeron a la victoria de la contrarrevolución. Nuestro enfoque se centra en el abandono de los principios de la construcción socialista donde, por decirlo de manera sucinta, en el ámbito de la economía con las reformas de la década de 1950 y 1960 se reforzaron las relaciones mercantiles y a continuación se crearon las fuerzas sociales que estaban interesadas en derrocar el socialismo. En el ámbito de la política teníamos percepciones erróneas sobre el “Estado de todo el pueblo” y en el plano de las relaciones internacionales la percepción errónea sobre la “rivalidad pacífica” entre los dos sistemas sociopolíticos. El socialismo fue derrocado desde dentro y de arriba, debido a la erosión oportunista gradual de los partidos comunistas.

El KKE en esta y otras elaboraciones sigue basándose en la cosmovisión del marxismo-leninismo, que considera que sigue siendo vigente, poniendo como prioridad el conflicto con las teorías burguesas y oportunistas, y sus organizaciones, como fue por ejemplo en el pasado la corriente del llamado “eurocomunismo” y hoy el llamado “Partido de la Izquierda Europea”.

Nuestro partido defiende el carácter del Partido Comunista, como partido de la clase obrera que no lucha meramente para que la fuerza de trabajo se venda en mejor precio sino además por el derrocamiento del sistema capitalista de explotación, lucha diariamente por el socialismo que actualmente es la única solución alternativa para los trabajadores.

Consideramos que la necesidad y la vigencia del socialismo no se ha debilitado por los cambios contrarrevolucionarios en la URSS y en Europa en su conjunto, porque la necesidad no surge de la correlación de fuerzas, que es adversa, sino de la existencia de condiciones objetivas para la construcción del socialismo, de los callejones sin salida del capitalismo como es la actual crisis capitalista mundial. Una crisis que no se debe simplemente a una forma de gestión, por ejemplo al neoliberalismo, como sostienen varios apologistas del sistema capitalista, sino a la contradicción básica entre capital y trabajo.

En base a nuestro objetivo estratégico, que es el socialismo-comunismo, trazamos también nuestra política de alianzas. Hemos rechazado como peligrosa y dañina la formación de coaliciones de “izquierda”, de “frentes antifascistas”, la cooperación con la socialdemocracia, que consideramos que es un error separarla en “izquierda” y “derecha”. Al contrario, nosotros pretendemos reunir y concentrar a las fuerzas sociales, la clase obrera y las capas populares pequeñoburguesas urbanas y rurales en una dirección antimonopolista, anticapitalista, luchando por todos los problemas populares, en conflicto y ruptura con las uniones imperialistas. Tal alianza popular en el período de la situación revolucionaria se convertirá en un frente obrero revolucionario, dará a luz a los nuevos órganos populares de poder.

Seguimos creyendo que es vigente la frase del Manifiesto del Partido Comunista que “es lógico que el proletariado de cada país ajuste ante todo las cuentas con su propia burguesía”1, es decir consideramos que la lucha a nivel nacional sigue siendo el frente principal. Sin embargo, esta lucha debe ser coordinada a nivel regional e internacional porque es una lucha internacional en que es vigente la consigna “Proletarios de todos los países uníos!”. Nuestro partido sigue siendo fiel al internacionalismo proletario.

Tratamos el imperialismo en base a las características destacadas por Lenin. No identificamos el imperialismo con los EE.UU, porque hay también otras potencias y uniones imperialistas fuertes, como es la Unión Europea. Consideramos que cada país en que predominan las relaciones de producción capitalistas, los monopolios, ocupa una posición en el sistema imperialista según su fuerza económica, política y militar. Las posiciones que tratan erróneamente el imperialismo como una política de la clase dominante, como política exterior y no como una fase de desarrollo del capitalismo ligado al dominio del monopolio en la producción capitalista, la fusión del capital industrial y bancario, la exportación de capitales y el carácter económico de las guerras imperialistas (distribución y redistribución de los mercados) provocan mucho daño. Sería un error grave si el movimiento popular basara sus esperanzas a las llamadas potencias emergentes o incluso si las eligiera como “campo”. Por eso, V.Lenin advertía que esto nos llevaría erróneamente a la evaluación que “resulta que los monopolios en la economía son compatibles con el modo de obrar no monopólico, no violento, no anexionista en política»2. El llamado “mundo multipolar”, de la llamada “nueva arquitectura de las relaciones internacionales” no es el mundo de la paz y de la seguridad para los pueblos, sino el mundo de las contradicciones interimperialistas intensificadas.

Como partido excluimos la posibilidad de participar en gobiernos burgueses incluso si se llaman “de izquierda” o “patrióticos” porque tras estudiar la historia de nuestro partido y del movimiento comunista internacional hemos llegado a la conclusión que no hay etapas intermedias entre el capitalismo y el socialismo. No hay poder transicional. El poder estará en manos de la clase obrera o en manos del capital. La participación de un Partido Comunista en un gobierno de “izquierda” en el marco del capitalismo será dañina para el movimiento popular. En esencia, a través de las “consignas de izquierda” se perpetúa la explotación de la clase obrera, se apoya la rentabilidad del capital.

Nos centramos en la organización de la lucha de la clase obrera en los sindicatos, en el movimiento obrero y sindical, que reconocerá la lucha de clases, entrará en conflicto con la llamada “paz social” y el “diálogo social” lo cual pretende el poder burgués y apoyan los oportunistas.

No buscamos nuevos sujetos revolucionarios porque consideramos que no ha cambiado el papel histórico de la clase obrera que es el sepulturero del capitalismo.

Defendemos las leyes de la revolución y la construcción socialista y rechazamos la lógica de los “modelos nacionales” que en esencia refutan estas leyes.

Estimados camaradas:

Como partido no nos limitamos solamente a señalar que existen evaluaciones diametralmente opuestas entre nuestros partidos, incluso entre los que estamos hoy aquí, sobre los asuntos principales anteriormente mencionados. Buscamos el debate, el intercambio de opiniones entre los partidos comunistas. Pretendemos elaborar conjuntamente asuntos teóricos contemporáneos, sobre todo entre los partidos comunistas con los que hay una convergencia significativa de opiniones. Pero también estamos preparados a desarrollar acción común con otros partidos comunistas sobre asuntos de la actividad antiimperialista, en los que podemos acordar a nivel bilateral, regional y multilateral. Consideramos necesario el frente ideológico contra las teorías burguesas y oportunistas, contra el anticomunismo y el antisovietismo. Además, consideramos importante el desarrollo de acciones contra las potencias imperialistas, como las que decidió recientemente el 14º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros en Beirut. Y sobre todo hoy contra la intervención imperialista en Siria y la guerra imperialista contra Irán. Nosotros, como partido, estamos listos a contribuir en esta dirección.

1 Manifiesto del Partido Comunista, K.Marx-F.Engels, ed. Sinchroni Epochi, p. 34.

2 El imperialismo, fase superior del capitalismo, V.I.Lenin, Obras Completas, t.27, p. 390.