¿Otra huelga sectorial?

Para el día de hoy, 22 de mayo, hay convocada huelga de profesorado contra los recortes en educación y, en general, en el sector público. La huelga tiene la característica de que es compartida por casi todos los sindicatos, incluyendo CCOO y UGT, sindicatos que, en connivencia con el PSOE, han facilitado ataques a los trabajadores públicos y privados en periodos anteriores y han contribuido de forma evidente a sostener en el poder al PSOE, el partido que, junto con el PP, modificó la constitución para introducir un límite al déficit, entre otras muchas cosas, por lo que su participación y su adhesión a la convocatoria de huelga es claramente oportunista. Izquierda Unida mantiene a CCOO como sindicato de referencia. Se suma y se relaciona con lo anterior, además, que el gobierno conjunto PSOE-IU en Andalucía es ejecutor de los recortes amparándose en la inevitabilidad de los mismos. Ya han señalado en otros lugares que es el mismo argumento que esgrimiría cualquier partido gobernante en el poder, incluyendo el PP -la presión de Europa, la presión de los mercados, etc. Como detalle significativo y ejemplo, nuestro Vicepresidente, Diego Valderas, de Izquierda Unida, usó el adjetivo “dolorosos” para referirse a los recortes cuando le encargaron -imagino- anunciarlos: creo que es el mismo adjetivo que había usado Monti y otros/as similares cuando se disponían a recortar prestaciones sociales y derechos laborales en sus respectivos ámbitos/países. Por lo que a mí respecta, podría aceptar cualquier recorte en beneficio del conjunto siempre y cuando se recortase proporcionalmente a los beneficiarios del sistema capitalista que tenemos, en particular a los propietarios de los medios de producción: ¿qué porcentaje van a recortar a los latifundios, por poner un ejemplo? Por lo pronto no hay garantía ni de que las tierras públicas del IARA sigan siendo públicas, por lo que podemos hacernos una idea con respecto al resto –véase aquí la relación de fincas a enajenar.

Más: oigo en la radio que UNICEF atestigua el incremento de la pobreza infantil en España: tenemos la peor tasa de pobreza infantil, sólo por debajo de Rumanía y Bulgaria, en el contexto europeo ( http://www.unicef.es/sites/www.unicef.es/files/Hechos-y-Cifras_Clave.pdf ). En el mismo programa de radio, el Defensor del Pueblo en Andalucía informa del aumento de niños/as cuyos padres no les pueden dar de comer en condiciones – por ejemplo, no cenan- a causa de la crisis, lo que le lleva a plantear la necesidad de ampliar los horarios y servicios de los comedores escolares para paliar esta situación. Lo que pasaba -y debe de seguir pasando- en Grecia cuando nos llegaban las noticias de los desmayos de los alumnos en las aulas por desnutrición, está pasando -o incrementándose- en España. Ya pasó también en Argentina en su periodo más neoliberal.

La reducción de los servicios públicos afecta de forma directa a la clase trabajadora, una buena parte de la cual está sin empleo o con empleos más que precarios. Súmensele a eso las reformas y más que reformas del mercado laboral, siempre a la baja, por supuesto. Incluso en estas circunstancias, en las que de forma evidente el conjunto de la ciudadanía se ve afectada, la protesta se circunscribe a convocar una huelga sectorial.

El resumen que hago:

  1. CCOO y UGT son sindicatos esencialmente oportunistas, que participan en la convocatoria de huelga por ser el PP el que está en el gobierno central y pretender desgastar el gobierno en beneficio del PSOE, de ningún otro partido más.

  2. Izquierda Unida ha defraudado las expectativas de muchos votantes en Andalucía, no hay más que leer los comentarios por casi cualquier parte. Ya habrá ocasión de ampliar esta cuestión.

  3. Los sindicatos más o menos minoritarios o “alternativos” apenas son capaces de organizar o sumarse a algo que vaya más allá de una huelga sectorial con mínimo impacto, por ejemplo estas huelgas de un día en educación u otros servicios públicos. Desconozco si su intención va más allá de cubrir el expediente o, en el caso de los sindicatos asamblearios, si los miembros de sus asambleas son capaces de concebir algo más que una inútil protesta-desahogo y sólo cuando les pica el ombligo a “ell@s” -en ocasiones ni eso.

Por último, ¿tienen en Cuba los niveles de desigualdad, de pobreza infantil y de miseria que tenemos en España? Sin molestarme en citar los datos y a pesar de la guerra del imperio contra la isla y de que su economía no se basa en la explotación de terceros países, es evidente que NO: Cuba es un país SOCIALISTA.

Y cierro recordando que, que se sepa, ningún sindicato español ha firmado el manifiesto del PAME y otros sindicatos europeos en pro de la acción conjunta. Dice mucho. (*)

PD.- Secundaremos la huelga, con hartura, una hartura compartida, me consta, por más de uno y de una.

___

(*) [nota del 23 de mayo, 2012] Matizo lo dicho a raíz de la indicación del comentarista spartakist en el llamamiento de PAME que publicábamos en la anterior entrada: CSU (P y J), Estado Español sí ha firmado el llamamiento, como aparece indicado en la versión en inglés del mismo ( http://www.pamehellas.gr/fullstory.php?lang=2&wid=2400 ).

Llamamiento a la unidad y al internacionalismo de los sindicatos PAME (Grecia), USB (Italia), PEO (Chipre), CGTP-IN (Portugal), CSU (P y J), Estado Español.

Impecable, me parece a mí. He corregido alguna que otra errata en la traducción al castellano.

http://www.pamehellas.gr/fullstory.php?lang=3&wid=2401

16/05/2012

Llamamiento a los sindicatos y los sindicalistas de Europa

Estimados compañeros:

Estamos en un encrucijada. El carácter generalizado y global de la crisis capitalista, los acontecimientos en Grecia, en Portugal, en Irlanda así como en todos los países de Europa hacen necesario escuchar con más fuerza que nunca la consigna: ¡Proletarios de todo los países uníos! Nuevas responsabilidades asume el movimiento popular laboral en el próximo período frente a las evoluciones en UE.

La crisis capitalista se profundiza y los puntos sin salida de la administración del personal político del capital, llevan aún mas intensidad en el ataque a la clase obrera y su movimiento. Se agravan las competencias interimperialistas entre los gobiernos y partes de la plutocracia. Las nuevas olas de ataques, los nuevos cortes salariales, los nuevos cortes a los derechos y a los subsidios sociales para el pueblo, en nombre de la reducción de los déficit públicos y las deudas, su objetivo es asegurar mano de obra barata y nuevos espacios de acción para los monopolios europeos. Esto lo confirman las medidas casi impuestas en todos los países de UE, medidas que son extremadamente violentas en países donde las Troikas del FMI, el BCE y la UE imponen memorandos, que son en realidad herramientas contra la soberanía nacional. La UE, el FMI y el BCE, la Troika, junta con la burguesía de los estados y su personal político, eliminan derechos laborales y de seguridad social y las ofertas sociales para los trabajadores y golpean los derechos de soberanía. Esto lo confirma el «Pacto del euro».

A través de la experiencia de la clase obrera y las capas populares se muestra el papel de la U.E., como una alianza de lobos y de opresores de la clase obrera y de los pueblos. Se derrumban los mitos de que la UE, es supuestamente “una unión de solidaridad y refugio para los pueblos” como afirmaba la plutocracia y sus defensores. La crisis capitalista en la eurozona se profundiza aún más. La UE se vuelve cada vez más reaccionaria y los trabajadores vivirán en condiciones de pobreza extrema si no se levantan. Hemos aprendido de nuestra experiencia y realidad actual, que tenemos que rechazar las mentiras de la plutocracia y de sus agencias, que dicen que la crisis la han generado los derechos de los trabajadores o la mala administración. La crisis no es una crisis de deuda. Cuál es la causa de la crisis es una cuestión crucial. Porque la salida depende de la causa. Dicen que la culpa es la mala administración, los escandalos, el sistema financiero global, los especuladores, los golden boys, etc. Los liberales, los socialdemócratas y los oportunistas tratan de confundir a los trabajadores. La crisis no es un producto de la distorsión del desarrollo capitalista como intentan presentar los imperialistas, los partidos burgueses y algunas direcciones sindicales, sino que es un producto del desarrollo capitalista, es otra crisis del capitalismo más. La crisis es una crisis del capitalismo y la ha generado la explotación de la fuerza obrera, los inmensos beneficios del gran capital y su acumulación. El capitalismo es un sistema podrido y obsoleto. No se corrige. Mientras exista, siempre llevará a la clase obrera y a las capas populares al desempleo, al hambre, la guerra, la explotación y la opresión brutal.

Estamos afrontando un ataque generalizado que lleva nuestra vida y a las condiciones laborales al siglo pasado.

Pero no afecta sólo a la clase obrera de algunos países. Esta tempestad de medidas antipopulares es promovida en todo el mundo por la U.E., el FMI, el BCE, los gobiernos neoliberales y socialdemócratas, sus grandes coaliciones y las variantes de centro-derecha y centro-izquierda (Alemania, Italia, Grecia). Tales gobiernos que sirven a las necesidades actuales del capital cuentan en algunos casos con el apoyo de los nacionalistas (por ejemplo Grecia).

La vida, la experiencia muestra claramente que en el marco de la UE y del poder de los monopolios no existe solución a favor del pueblo. Se requiere el derrocamiento del poder de los monopolios y la liberación de los Organismos Imperialistas. El empeoramiento de la vida de la clase obrera en Europa, en esta situación, la gran responsabilidad la tienen los dirigentes pactistas de la CES- Confederación de Sindicatos Europeos. La culpa que tienen estas fuerzas son grandes porque han desarmado el movimiento laboral a través de la política de la reconciliación, de la cooperación de clases, de la sumisión a la patronal y a los organismos imperialistas. Los dirigentes pactistas a través del ¨dialogo social¨, apoyan la línea de la competitividad capitalista, engañan y desorientan la lucha de los obreros. Estos dirigentes pactistas muchas veces apoyan y firman las reducciones salariales en nombre de la crisis, están de acuerdo con la línea que dice : no importa si se despiden algunos trabajadores para que se salve el resto. Son los mismos que dicen ¨SI¨ a la flexibilidad de las relaciones laborales, a la regulación del tiempo laboral, todo en nombre de la retención del desempleo. Cultivan el derrotismo. La estrategia que sirve a los intereses del capital crea decepción, influye negativamente en el movimiento sindical, desorienta y desactiva los sindicatos. Sólo dentro de la agrupación y de la lucha incompatible del movimiento sindical de clase de Europa y del Mundo se puede reconstruir la esperanza. El fortalecimiento del movimiento sindical de clase de Europa fortalecerá la resistencia frente al capital y a las políticas antipopulares, fortalecerá la lucha por el derecho al trabajo, por los derechos sociales, edificará la base para el desarrollo por la satisfacción de las necesidades de la clase obrera y las capas populares.

La necesidad hoy frente a esta alianza antipopular del capital, es que se despierten las fuerzas populares y obreras, la lucha organizada inmediata en cada lugar de trabajo, en cada sector, en cada barrio popular. Más que nunca hace falta la coordinación y la guía (“guiación” en el original) de la clase obrera y el movimiento clasista a nivel nacional e internacional formas de lucha más elevadas por la victoria contra y el derrocamiento de los defensores del capital. La consigna ¨ORGANIZACIÓN – CONTRAATAQUE¨, hoy en día es oportuno y necesario y debe convertirse en práctica.

¡Los pueblos no se rinden! ¡Nos levantamos!

Lo que es necesario hoy es el ascenso de la lucha clasista para obstaculizar las peores medidas que vienen, para detener las nuevas opciones y preparar al movimiento obrero para el contraataque que debe ser dirigido al derrocamiento del poder de los monopolios.

Los sindicatos deben ser centros de lucha que deben conformar movimientos de resistencia masiva para obstaculizar el implemento de medidas antipopulares.

Que se fortalezca la organización en los lugares de trabajo. Crear más núcleos en el movimiento de clase y en los sindicatos es un gran aporte, con la creación de comisiones en las empresas, en las fabricas, en los vecindarios.

Intensificar la discusión sobre qué tipo de movimiento necesitamos, qué alianzas, qué perspectiva. Para impedir, en la medida que dependa de nosotros, la decepción que crean las dificultades de la lucha, necesitamos: Un movimiento frente a la patronal capitalista, sus leyes, su Estado. Un movimiento libre del sindicalismo gubernamental y patronal. Un movimiento que no luche sólo por unas cuantas mejoras particulares, sino por la totalidad de necesidades de la clase obrera, por el derrocamiento y por la anulación de las relaciones explotadoras. Un movimiento organizado y bien arraigado en los lugares de trabajo, ante todo en los lugares de producción, en las fábricas. Un movimiento que tenga sus cimientos sobre la alianza popular y construido por los trabajadores, los autónomos y trabajadores por cuenta propia, los comerciantes, los pequeños y medianos agricultores, los estudiantes, las mujeres. Un movimiento internacionalista, que luche por un objetivo común, en los diferentes países. Un movimiento con estas características podrá rechazar con efectividad el ataque de los monopolios y de sus representantes políticos, podrá jugar un papel protagonista en la lucha por el derrocamiento del poder actual, por el establecimiento del poder popular, que edificará las bases para la satisfacción de las necesidades populares. Luchamos, exigimos y tratamos a través de la acción que se transformen las condiciones necesarias para la satisfacción de las necesidades de la clase obrera.

Es decir, dentro de una línea de lucha que dé la oportunidad de organizar la resistencia, que conquisten nuevos derechos, que desarrolle la acción común, que alíe la clase obrera con los campesinos, con los que trabajan por cuenta propia, que coloque en la agenda el tema de los cambios, del poder y economía. Los cambios que liberen la clase trabajadora del sistema de explotación y abran caminos a un desarrollo con criterio el bienestar del la fuerzas populares. La lucha diaria está relacionada con la perspectiva de la lucha del movimiento obrero. Porque sin esto, nos quedamos a media calle. Y esto es de gran importancia para el desarrollo de la lucha.

Nuestro objetivo es ayudar a la clase obrera en Europa que entienda que nuestro futuro no es el capitalismo. En base a lo anterior, creemos que:

Hoy, más que ayer, necesitamos la concentración de fuerzas para:

Una coordinación combativa sindicalista

Luchas clasistas comunes con objetivos comunes

Que se fortalezca la solidaridad internacionalista de la clase obrera en todos los países

PAME – GRECIA

USB – ITALIA

PEO – CHIPRE

CGTP-IN Portugal

CSU (P y J), Estado Español (*)

_____

(*) [añadido el 23 de mayo, 2012] Las siglas correspondientes a la Central Sindical Unitaria (Pensionistas y Jubilados), Estado Español (CSU – P y J), no aparecen en el original de PAME en castellano pero sí en la versión inglesa ( http://www.pamehellas.gr/fullstory.php?lang=2&wid=2400 ), como nos ha señalado spartakist en su comentario.

El SAT celebra asamblea de trabajadores de la enseñanza no universitaria.

La propuesta del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) de conformar una rama para la educación no universitaria -ya la hay para la universitaria- es tentadora y, si finalmente cuaja, es posible que contemos con un sindicato verdaderamente combativo en el ámbito de la enseñanza en Andalucía. Auguro que será minoritario, no obstante, teniendo en cuenta el carácter conservador del profesorado que, en el mejor de los casos, se estira hasta lo “progre” y poco más. Puede ser, en cualquier caso, el embrión que aglutine a los miembros más concienciados del colectivo y que, además de defender los derechos de los trabajadores, realice la tarea de formación ideológica y agitación que ningún otro sindicato parece dispuesto a hacer de forma coherente y consistente.

Dos pegas le veo, no obstante, como es su mención en el comunicado a la enseñanza privada y concertada. Sin negar la necesidad de los trabajadores/as de la enseñanza concertada a sindicarse para defender sus derechos, la educación pública y concertada entran en conflicto, según me parece a mí, a raíz de los recursos públicos destinados a esta última que, lógicamente, dejan de ir a la verdaderamente pública, la de todos/as. Ahí hay un conflicto difícil de resolver, al menos desde mi perspectiva, que considero que al menos los fondos públicos deben ir única y exclusivamente a la enseñanza pública. La defensa de ambos sectores conlleva casi seguro un menoscabo para la educación pública según me parece a mí.

Segunda pega: la alusión al “mercadeo de las oposiciones” parece denotar una defensa de las mismas -en la línea de IU, por cierto y lamentablemente. Las oposiciones, tal cual existen ahora, no son defendibles y, por regla general, constituyen un sistema de acceso a la docencia que perjudica a los trabajadores en precario, los interinos. No creo que desde un sindicato con posiciones de izquierda puedan defenderse tal cual están diseñadas y se desarrollan en la práctica, por la sencilla razón de que contribuyen a precarizar aún más a los trabajadores, los presentes y los futuros.