Recomendable lectura: Resolución del Comité Central del Partido Comunista Portugués sobre la conmemoración del centenario de la Revolución de Octubre [Traducción]

Traducción no oficial del texto de la resolución del Comité Central del Partido Comunista Portugués relativa a la conmemoración del centenario de la Revolución de Octubre que desarrollará el PCP en el año 2017 en Portugal. Publicado en inglés y portugués en Solidnet.

http://www.solidnet.org/portugal-portuguese-communist-party/portuguese-cp-pcp-central-committee-resolution-centennial-of-the-october-revolution-%E2%80%93-socialism-necessary-today-and-for-the-future-en#Pt

18 de septiembre de 2016

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El año 2017 señala el centenario de la Revolución Socialista de Octubre de 1917.

En el proceso histórico de emancipación de los explotados, de los oprimidos, de los trabajadores y de los pueblos, desde la sociedad primitiva, al esclavismo, al feudalismo y al capitalismo, marcados por importantes acontecimientos revolucionarios, la Revolución de Octubre es el acontecimiento mayor.

Después de milenios de sociedades en las que los sistemas socioeconómicos se basaron en la explotación del hombre por el hombre, la Revolución de Octubre inició una nueva época en la historia de la humanidad, la época de la transición del capitalismo al socialismo, siendo la primera revolución que, materializando profundas transformaciones democráticas en los dominios político, económico, social y cultural, asegurando la justicia y el progreso social y respondiendo a los anhelos de los trabajadores y de los pueblos, emprendió la construcción de una sociedad sin explotadores ni explotados.

En el tiempo en que vivimos, tras seguir la evolución del siglo XX, 100 años después de la Revolución de Octubre, cuando el sistema capitalista, con su naturaleza explotadora, opresora, agresiva y predadora, con las consecuencias trágicas que comporta, y atravesado por el agravamiento de su crisis estructural, se vuelve más evidente que el capitalismo es responsable de los crecientes problemas y peligros que enfrenta la humanidad. La realidad del mundo de hoy demuestra la importancia y el alcance de los objetivos de la Revolución de Octubre y afirma el socialismo como exigencia de la actualidad y del futuro.

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Conmemorar el centenario de Revolución de Octubre es afirmarla como la realización más avanzada en el proceso milenario de liberación de la humanidad de las formas de explotación y opresión.

Conmemorar este centenario es poner en valor el papel de la clase trabajadora, de los trabajadores y de los pueblos en la transformación de la sociedad, es evidenciar la fuerza que resulta de su unidad, organización y lucha. Es reafirmar que tiene en sus manos el éxito de la resistencia a la actual ofensiva del gran capital, del imperialismo, y de la conquista de su emancipación social y nacional.

Conmemorar la Revolución de Octubre es homenajear a sus obreros y afirmar las grandes conquistas y realizaciones políticas, económicas, sociales, culturales, científicas, tecnológicas y civilizadoras del socialismo en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y su inmensa contribución para el avance de la lucha emancipadora de los trabajadores y los pueblos.

Conmemorar este centenario es utilizar las enseñanzas de los procesos, hasta entonces desconocidos, de construcción del socialismo en la Unión Soviética y en otros países, de los éxitos y de las derrotas, de los retrocesos y de los avances, de la larga lucha que los antecedió como importantes experiencias que enriquecen y animan a la lucha que continúa por el socialismo y el comunismo.

Conmemorar la Revolución de Octubre es, teniendo como base el marxismo-leninismo, tomar la iniciativa y combatir la ofensiva ideológica contra el socialismo y el comunismo, evidenciando las raíces y el papel del anticomunismo y el antisovietismo como instrumentos del capital en la lucha de clases.

La Revolución de Octubre y la subsecuente experiencia histórica de construcción del socialismo no deben ser conmemorados como acontecimientos meramente datados, fijos, parados en la historia, sino como fuente de importantes enseñanzas y ejemplo de transformaciones y conquistas que se reflejan y actualizan en la práctica revolucionaria del presente y se proyectan en el futuro.

Conmemorar la Revolución de Octubre es afirmar que el futuro no pertenece al capitalismo, pertenece al socialismo y al comunismo.

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En el día 7 de noviembre de 1917 (25 de octubre, en el antiguo calendario ruso), el proletariado ruso, con el papel de vanguardia del Partido Bolchevique, guiado por una teoría revolucionaria, con la notable contribución de Lenin, tomó en las manos su destino, subiendo al poder y lanzando, en una revolución victoriosa, las bases de una nueva sociedad, en un país lacerado por la guerra imperialista (Primera Guerra Mundial), con un pueblo fustigado por la explotación, la represión, el hambre y el analfabetismo.

Una revolución que abarcaba los anhelos de la lucha milenaria de los explotados y de los oprimidos, desde las revueltas de los esclavos en la Antigüedad, las revueltas campesinas en la Edad Media, la Revolución Francesa de 1789 –que se insertó en la derrota del feudalismo y el advenimiento del capitalismo–, las insurrecciones obreras del siglo XIX.

La Revolución de Octubre tuvo como antecedentes históricos, de los cuales obtuvo importantes enseñanzas, la Comuna de Paris de 1871 –la primera experiencia histórica, aunque fuese por un corto periodo, de la conquista y del ejercicio del poder por el proletariado, con evidente superioridad también en el plano de la democracia política– la Revolución rusa de 1905 –la primera gran revolución popular con el papel organizado de la clase obrera y de los trabajadores– y la Revolución de Febrero de 1917, que marcó el fin del poder zarista, ya con una clase obrera experimentada y un partido preparado orgánica e ideológicamente para asumir la dirección de la lucha de las masas trabajadoras y populares en la conquista del poder.

La Revolución de Octubre emprendió la tarea de poner fin a todas las formas de explotación y de opresión social y nacional, habiendo significativamente adoptado entre sus primeras medidas los decretos sobre la paz y sobre la abolición de la propiedad latifundista de la tierra.

La Revolución de Octubre fue una exaltadora realización revolucionaria que, resistiendo y superando complejas vicisitudes y dificultades –boicots, sabotajes, intervención de potencias imperialistas, guerra civil, bloqueo económico, traición–, y recorriendo un camino irregular y accidentado, transformó en realidad las aspiraciones y sueños de los trabajadores, de los explotados, de los oprimidos, de los discriminados, abriendo el camino a la construcción de una sociedad nunca antes conocida por la humanidad.

La Revolución Socialista transformó la vieja y atrasada Rusia de los zares en un país altamente desarrollado, capaz de contener, como contuvo durante décadas, el objetivo de dominio mundial del imperialismo.

La URSS, en un corto periodo de tiempo histórico, alcanzó un significativo desarrollo industrial y agrícola, erradicó el analfabetismo y generalizó la escolarización y el deporte, eliminó el desempleo, aseguró la salud pública y la protección social, garantizó y promovió los derechos de las mujeres, de los niños, de los jóvenes y de los mayores, expandió el impacto de los movimientos de vanguardia artística y de las formas de creación y disfrute de la cultura, conquistó un elevado nivel científico y técnico, puso en práctica formas de participación democrática de los trabajadores y de las masas populares, emprendió la solución de la compleja cuestión de las nacionalidades oprimidas, incrementó los valores de la amistad, de la solidaridad, de la paz y de la cooperación entre los pueblos.

Fue la Unión Soviética el primer país del mundo en poner en práctica y en desarrollar como ningún otro derechos sociales fundamentales, como el derecho al trabajo, la jornada máxima de 8 horas de trabajo, las vacaciones pagadas, la igualdad de derechos de hombres y mujeres en la familia, en la vida y en el trabajo, los derechos y la protección de la maternidad, el derecho a la vivienda, a la asistencia médica gratuita, el sistema de seguridad social universal y gratuito, la educación gratuita. La Unión Soviética alcanzó realizaciones pioneras para la humanidad, como el lanzamiento del primer satélite artificial al espacio –el Sputnik– o el envío del primer hombre al espacio –el cosmonauta Yuri Gagarin.

La Unión Soviética, el pueblo soviético, bajo la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética, alcanzó éxitos y conquistas de gran proyección internacional, que estimularon la lucha de los trabajadores y de los pueblos de todo el mundo.

Bajo el impacto de la victoria de la Revolución de Octubre fueron constituidos numerosos partidos comunistas por todo el mundo, se creó el movimiento comunista internacional, se fortaleció el movimiento obrero y sus luchas, las ideas del marxismo-leninismo se propagaron entre las masas –como aconteció en Portugal, donde el 6 de marzo de 1921 fue fundado el Partido Comunista Portugués.

La URSS, el pueblo soviético, el Ejército Rojo, ofrecieron una contribución determinante para la victoria sobre el nazi-fascismo en la Segunda Guerra Mundial, en una heroica lucha que le costó más de veinte millones de vidas.

Después de la victoria sobre el nazi-fascismo, por su ejemplo y enorme prestigio, por la fuerza de las ideas del socialismo que proyectó, por la solidaridad e intervención en la política internacional, la URSS dio un gran apoyo a los pueblos que optaron y lucharon por la construcción de sociedades socialistas, a la lucha por la conquista por parte de millones de trabajadores de derechos y libertades en países capitalistas y a la dinámica y lucha del movimiento de liberación nacional, al desmoronamiento del colonialismo y a la conquista de la independencia de numerosos pueblos y naciones sometidas secularmente al yugo colonial.

La Unión Soviética fue solidaria con los comunistas y con el pueblo portugués en su lucha contra la dictadura fascista en Portugal y con la Revolución de Abril –realización del pueblo portugués, afirmación de libertad, de emancipación social y de independencia nacional.

La URSS y el sistema socialista fueron un factor muchas veces determinante en las conquistas y los avances por primera vez alcanzados por los trabajadores y los pueblos en su lucha de emancipación a nivel mundial.

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La desaparición de la URSS y las derrotas del socialismo en el Este de Europa, cuyas causas fueron analizadas en los XIII, XIV y XVIII Congresos del PCP, tuvieron un innegable y profundo impacto negativo en la correlación de fuerzas mundial, en la conciencia de las masas y en el desarrollo de la lucha por el socialismo. Se verificó un enorme retroceso en las condiciones políticas, económicas, sociales y culturales de los pueblos de esos países y de otros pueblos del mundo.

La evolución mundial en el seguimiento de las derrotas del socialismo reveló así, incluso más, la importancia de las históricas realizaciones del socialismo y de los avances civilizadores que le están asociados, y pone en evidencia la superioridad del nuevo sistema social en la resolución de los problemas y la materialización de las aspiraciones de los pueblos.

La naturaleza del capitalismo no se alteró, lo que coloca la exigencia de su superación revolucionaria. El siglo XX no fue el de la “muerte del comunismo”, sino el siglo en que el comunismo nació como forma nueva y superior de sociedad.

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La actual situación mundial expone la naturaleza explotadora, opresora, agresiva y predadora del capitalismo.

Sumergido en su crisis estructural, el capitalismo sólo tiene para ofrecer a los pueblos si no una cada vez mayor acumulación, centralización y concentración de la riqueza, el agravamiento de la explotación, el aumento de las injusticias y desigualdades sociales, el ataque a los derechos sociales y laborales, la negación de libertades y derechos democráticos, la usurpación y la destrucción de recursos, la injerencia y la agresión a la soberanía nacional, el militarismo y la guerra, que en su fase imperialista lleva a todos los continentes.

Millones de trabajadores son arrojados al desempleo, a la precariedad, a la más violenta explotación. A millones de seres humanos se les niegan sus derechos fundamentales, siendo abandonados a la pobreza, al hambre, a la desnutrición y sujetos al trabajo infantil, al trabajo esclavo, a todo tipo de tráficos. Millones de seres humanos son víctimas de las agresiones imperialistas y huyen de la guerra y la destrucción. Pueblos enteros son condenados al subdesarrollo, a la dependencia, a la opresión nacional.

El capitalismo por su naturaleza es incapaz de ir más allá de sus incurables contradicciones –principalmente entre capital y trabajo, entre el carácter social de la producción y su apropiación privada– lanzándose a la inexorable concentración de capital y al desorden productivo. Ávido de apropiación y acumulación de capital, el capitalismo no sólo no da respuesta a los problemas de la Humanidad, sino que, por vía de la apropiación capitalista e instrumentalizando las inmensas posibilidades abiertas por el trabajo, por el progreso y el desarrollo científico y tecnológico, profundiza las desigualdades, contradicciones e injusticias sociales. El capitalismo es un sistema que está en confrontación permanente con las necesidades, los intereses, las aspiraciones de los trabajadores y de los pueblos.

Así, más que nunca, el socialismo emerge con redoblada actualidad y necesidad en el proceso de emancipación de los trabajadores y de los pueblos.

6
El PCP señala como objetivo para el pueblo portugués la construcción de la sociedad socialista, partiendo de la realidad y de la experiencia de la revolución portuguesa, asimilando críticamente la experiencia revolucionaria mundial.

Al proponer su programa “Una democracia avanzada – Los valores de Abril en el futuro de Portugal”, el PCP considera que la realización de tal proyecto –una democracia económica, social, política y cultural– constituye un proceso de profunda transformación y desarrollo de la sociedad portuguesa. No obstante, como refiere el programa, “la liquidación de la explotación capitalista es una tarea histórica que sólo con la revolución socialista es posible realizar”.

El PCP reitera la necesidad de recorrer con determinación las fases y etapas necesarias para la materialización de ese supremo objetivo. Los combates de hoy por la defensa, reposición y conquista derechos, por la ruptura con la política de derecha y por la materialización de una política patriótica y de izquierda forman parte de la lucha por una democracia avanzada, así como la lucha por ésta es parte integrante de la lucha por el socialismo.

En su programa, el PCP “apunta como objetivos fundamentales de la revolución socialista en Portugal la abolición de la explotación del hombre por el hombre, la creación de una sociedad sin clases antagónicas inspirada por valores humanistas, la democracia comprendida en la complementariedad de sus vertientes económica, social, política y cultural, la intervención permanente y creadora de las masas populares en todos los aspectos de la vida nacional, la elevación constante del bienestar material y espiritual de los trabajadores y del pueblo en general, la desaparición de las discriminaciones, desigualdades, injusticias y flagelos sociales, la materialización en la vida de la igualdad de derechos del hombre y de la mujer y la inserción de la juventud en la vida del país, como fuerza social dinámica y creativa”. Y añade que “en el marco de los objetivos esenciales, el sistema socialista en Portugal asumirá inevitablemente particularidades y originalidades resultantes no sólo de las realidades objetivas del país sino también de las formas concretas que hasta entonces asuman la lucha de clases, la evolución económica, social, cultural y política y la propia coyuntura internacional”.

Fieles a sus ideales libertadores, conmemoramos el centenario de la Revolución de Octubre, cuyos valores echaron profundas raíces, son exigencia de la actualidad y se proyectan como realidades, necesidades objetivas, experiencias y aspiraciones en el futuro de Portugal y la humanidad.

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El Comité Central del Partido Comunista Portugués decide que las conmemoraciones del Centenario de la Revolución de Octubre transcurrirán bajo el lema “Centenario de la Revolución de Octubre – Socialismo, exigencia de la actualidad y del futuro”, cuyo programa será presentado en Sesión Pública que se realizará el 7 de noviembre del corriente.

El programa de las conmemoraciones transcurrirá durante el año 2017, destacándose la realización de un mitin el 7 de noviembre –día del Centenario–, y tendrá su clausura el 9 de diciembre en una acción con un fuerte componente cultural.

El programa de las conmemoraciones, que se iniciará en enero en una iniciativa que coincidirá con el aniversario de la liberación por el Ejército Rojo del Campo de Concentración de Auschwitz, señalará acontecimientos históricos con vinculación relevante a la Revolución de Octubre, integrará iniciativas y acciones que darán expresión a las múltiples vertientes, acontecimientos, dimensiones y aspectos de la Revolución de Octubre y del proceso de construcción del socialismo, y expondrá la naturaleza del capitalismo y sus desastrosas y ruinosas repercusiones para la humanidad, afirmando el socialismo como exigencia de la actualidad y del futuro.

Entre otras iniciativas se destacan: la realización de un ciclo de debates y otras acciones temáticas, principalmente un Seminario sobre el tema “Socialismo – exigencia de la actualidad y del futuro”; una importante expresión en la Festa do Avante! de 2017, particularmente con una gran exposición; la realización el 9 de mayo (Día de la Victoria) de una iniciativa sobre las cuestiones de la Paz; el tratamiento específico en el Avante! [N.T., órgano de comunicación del PCP].

El Militante
y un sitio en internet con la apertura de una página propia; la edición de materiales de divulgación, a saber, una exposición impresa para una distribución masiva, folletos y carteles; en el plano editorial, la reedición de obras sobre la Revolución de Octubre y la construcción del socialismo, especialmente de Lenin y Álvaro Cunhal, promoviendo su lectura y estudio, y ediciones propias del Centenario; el desarrollo de iniciativas y acciones dirigidas a la juventud; la promoción de iniciativas en las áreas de cultura (cine, teatro, música, literatura, artes plásticas, etc.) y de la ciencia.

El programa de las conmemoraciones, en su dimensión, alcance y contenido deberá expresar la importancia y el significado político e ideológico que este acontecimiento tiene para la lucha de los trabajadores y de los pueblos en defensa de sus derechos y soberanía frente a la ofensiva del imperialismo y por transformaciones progresistas y revolucionarias, por el socialismo.

Para que las conmemoraciones asuman la dimensión y repercusión que se impone, su programa debe ser preparado desde ya con líneas de orientación e iniciativas incluidas en la exigente respuesta a los tiempos que vivimos y articulados con la acción general del Partido.

El Comité Central exhorta a que se asocien a estas conmemoraciones todos los que defienden la paz, la justicia y el progreso social y luchan por una sociedad de libertad y abundancia en que el Estado y la política estén enteramente al servicio del bienestar y de la felicidad del ser humano.

***
El socialismo, por caminos y etapas diferenciados se afirma con creciente claridad como objetivo de la lucha de los pueblos, en cuanto perspectiva y condición de futuro inseparable de la plena liberación y realización humanas.

El PCP reafirma que “en un plazo histórico más o menos prolongado, a través de la lucha por la emancipación social y nacional de los trabajadores y de los pueblos, se producirá la substitución del capitalismo por el socialismo que, en el siglo XXI, continúa inscrita como una posibilidad real y como la más sólida perspectiva de evolución de la humanidad”.

El PCP reafirma su determinación inquebrantable de luchar para que el socialismo se convierta en una realidad del mañana del pueblo portugués.

Carolus Wimmer (Partido Socialista Unido de Venezuela): Por la paz y el socialismo.

http://www.psuv.org.ve/opiniones/carolus-wimmer-parlatino-paz-socialismo-economia-otan-opinion/#.V4RAIe1b9_I

11.Jul.2016 / 06:54 pm /Haga un comentario

Por: Carolus Wimmer

La recién culminada cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Varsovia, la capital de Polonia, representa una escalada sin precedentes en la guerra global que han emprendido las potencias imperialistas. Llama la atención en especial la intensificación de la arremetida económica, financiera mediática y militar contra Rusia, iniciada hace dos años con el golpe fascista en Ucrania apoyado por Estados Unidos y Alemania.

La OTAN muestra los colmillos a Moscú, expandiendo fuerzas militares a todo lo largo de la frontera rusa.

El secretario general de OTAN, Jens Stoltenberg, anunció además una mayor presencia en Irak y Siria y control militar del Mediterráneo y de todos los países “vecinos” de la OTAN; así como maniobras militares de Libia a Georgia, Ucrania, Afganistán y las regiones fronterizas con China.

También se acordó enviar miles de tropas mas a Polonia y los países bálticos Estonia, Letonia, Lituania, abrir bases militares en la frontera con Rusia y elevar la fuerza de acción rápida a 40 mil efectivos.

Mientras, cada conflicto local en las regiones dominadas por la OTAN tiende a convertirse inmediatamente en uno de carácter global. Por ejemplo, en América Latina tenemos las bases en Curazao, Aruba, Cayena y Malvinas.

Después de 25 años de la victoria de la contrarrevolución en la Unión Soviética (URSS) aumenta el peligro de una III Guerra Mundial. Esa amenaza la potencian las contradicciones internas dentro de la Unión Europea, tal y como lo puso en evidencia el triunfo del Bretxit en el Reino Unido.

La cumbre representó una advertencia para la clase obrera internacional. La crisis capitalista en Europa y EEUU amenaza a la humanidad con una catástrofe de proporciones inimaginables.

Para enfrentarlo, construir un movimiento internacional por la paz y el socialismo es indispensable.

 

@wimmerparlatino

Declaración conjunta de Partidos Comunistas y Obreros sobre las guerras imperialistas (Solidnet).

http://www.solidnet.org/2015-joint-statements/joint-statement-of-communist-and-workers-parties-we-must-confront-the-exploitative-system-which-gives-rises-to-wars-refugees-immigration-and-poverty-solidarity-now-with-the-refugees-and-immigrants-en-ru-ar-fr-sq#Es

15 de marzo, 2016

Declaración conjunta de Partidos Comunistas y Obreros

Debemos de confrontar contra el sistema explotador, que solo crea guerras,

refugiados, inmigración y pobreza. ¡Solidaridad con los refugiados y los inmigrantes!

Nosotros, partidos comunistas y obreros firmantes de este texto:

Denunciamos la agresividad imperialista, las intervenciones y las guerras de los Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea y sus aliados, tales como Turquía, Arabia Saudí y Qatar. La actividad criminal de estas potencias ha causado que millones de personas  pasen a ser refugiados e inmigrantes.

Todos los gobiernos burgueses que han estado participando todos estos años con ejércitos, proveyendo de todo tipo de asistencia o reproduciendo todos los pretextos utilizados para justificar el desencadenamiento de estas intervenciones imperialistas también tienen una grave responsabilidad.

Denunciamos a la Unión Europea y a los gobiernos burgueses, que siguen una línea de represión policial y militar contra los refugiados, quienes tratan de escapar de la guerra, la miseria y las redes de tráfico de personas.

Llamamos al reforzamiento de la unidad de clase y de la solidaridad popular con los pueblos que son victimas de las intervenciones imperialistas y de la explotación capitalista.

Llamamos  a los pueblos a intensificar la lucha contra las causas del desarraigo de millones de personas de sus hogares, y al mismo tiempo a levantarse hombro con hombro junto a los inmigrantes y los refugiados, quienes están experimentando condiciones inhumanas. Los pueblos deben exigir a sus gobiernos que tomen las medidas necesarias para recibir y dar cobijo a los inmigrantes y refugiados de una manera digna, y también exigir la abolición de los mecanismos represivos de la Unión Europea, incluyendo el reglamento Dublin III.

Los Partidos Comunistas y Obreros luchan contra los intentos de la clase burguesa y de los gobiernos burgueses de utilizar la inmigración y la cuestión de los refugiados como un medio para abolir los derechos laborales y para intensificar la explotación de los refugiados e inmigrantes, de la clase obrera en su conjunto, en los países receptores.

En los intereses de los trabajadores debemos unir nuestra fuerza e intensificar la lucha contra los EE.UU., la OTAN y la Unión Europea, las intervenciones imperialistas y las guerras, contra todo intento de los imperialistas de manipular a los pueblos. Debemos de organizar y entrar en conflicto con el sistema explotador que genera guerras, refugiados, inmigración y pobreza. Así, podrán ser creadas las condiciones que permitirán a los refugiados y a los inmigrantes volver a sus respectivos países de origen, con los pueblos a cargo de su propio destino.

Partidos de la lista SolidNet

  1. CP of Albania
  2. PADS
  3. CP of Australia
  4. Party of Labour of Austria
  5. CP of Bangladesh
  6. Brazilian CP
  7. CP of Brazil
  8. CP of Britain
  9. CP of Canada
  10. AKEL
  11. CP in Denmark
  12. CP of Denmark
  13. CP of Finland
  14. Unified CP of Georgia
  15. German CP
  16. CP of Greece
  17. People’s Progressive Party of Guyana
  18. Tudeh Party of Iran
  19. CP of Ireland
  20. Workers’ Party of Ireland
  21. Socialist Party of Latvia
  22. CP of Malta
  23. CP of Mexico
  24. Popular Socialist Party of Mexico
  25. CP of Norway
  26. CP of Pakistan
  27. Palestinian CP
  28. Palestinian Peoples’ Party
  29. Philippines CP [PKP-1930]
  30. Russian CWP
  31. CP of the Soviet Union
  32. CP of the Russian Federation
  33. NCP of Yugoslavia
  34. Party of the Communists of Serbia
  35. CP of Slovakia
  36. CP of the Peoples of Spain
  37. CP of Sweden
  38. Communist Party, Sweden
  39. Syrian CP
  40. CP of Tadjikistan
  41. CP, Turkey
  42. CP of Ukraine
  43. Union of Communists of Ukraine

Otros Partidos

  1. CP of the Workers of Belarus
  2. Union of Communists in Bulgaria
  3. Communist Workers`Party for Peace and Socialism (Finland)
  4. CP, Italy
  5. Socialist Movement Kazakhstan
  6. Party of Communists USA
  7. Freedom Road Socialist Organization [USA]
  8. Party for Socialism and Liberation [USA]

Intervención del Partido Comunista de Grecia (KKE) en las conferencias sobre energía nuclear organizadas por el Partido Progresista del Pueblo Obrero de Chipre (AKEL)

Traducción no oficial de la intervención del Partido Comunista Griego (KKE) en las conferencias organizadas por AKEL (Partido Progresista del Pueblo Obrero, Chipre).

Enlace al texto original en inglés: http://inter.kke.gr/News/news2012/2012-03-06-conference-akel/

NOTA: AKEL obtuvo 19 de 56 diputados en las últimas elecciones parlamentarias en Chipre y su candidato, Demetris Christofias ( http://www.presidency.gov.cy/presidency/presidency.nsf/prc01_en/prc01_en?opendocument ), ganó las últimas elecciones a la Presidencia de la República de Chipre (2008).

Observaciones: el KKE lleva seguro razón en el hecho de que un mundo multipolar capitalista no es una garantía para la paz. No obstante, la “multipolaridad” sí puede ser un paso que facilite los procesos de cambios hacia el socialismo, como puede observarse en el caso de América Latina, donde tanto Rusia como China están siendo de utilidad. Por otra parte, pongo en cuarentena -no lo niego, pero lo pongo en cuarentena- que Rusia y, en particular, China, puedan ser considerados poderes imperialistas similares a EEUU o la UE en lo que se refiere a sus relaciones con otros pueblos (de nuevo América Latina, por ejemplo). Sí es evidente que el KKE lleva razón en señalar la falta de argumentos para que ningún país u organismo internacional pueda determinar qué países tienen derecho al uso de la energía nuclear.

 

En cualquier caso, la intevención del KKE:

Contribución del Partido Comunista Griego (KKE) en la conferencia de AKEL sobre la cuestión de las armas nucleares

Por Nikos Karathanasopoulos, diputado del Partido Comunista Griego (KKE)

Queridos camaradas,

Damos las gracias a AKEL por su invitación a la conferencia, cuyo objetivo es dilucidar un asunto de particular importancia en nuestra época: nuestra posición en relación a la energía nuclear.

No podemos ignorar que esta energía fue usada por vez primera con carácter militar, incluso si sus objetivos eran claramente políticos. Nos referimos, por supuesto, al uso por los EEUU de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki en un momento en el que no tenía ningún impacto en el resultado de la 2ª Guerra Mundial. Pero este crimen del imperialismo norteamericano tenía como objetivo chantajear políticamente e intimidar a la Unión Soviética, que había emergido victoriosa de esta guerra y había adquirido un prestigio internacional enorme debido a su contribución al aplastamiento del fascismo.

En el periodo actual estamos monitorizando la utilización de la cuestión del programa nuclear de Irán, un país en el contorno de nuestra región, por los EEUU así como por otros poderes principales de las uniones imperialistas que constituyen la UE y la OTAN, tales como Alemania y Francia, y también el estado de Israel. Esto se está llevando a cabo de tal modo que podemos discutir seriamente la posibilidad de operaciones militares e incluso de una guerra generalizada contra Irán en verano.

En realidad, ¿quién está hoy día criticando y amenazando a Irán?

  • ¿No son los mismos poderes que poseen enormes arsenales de armas nucleares y convencionales?
  • ¿No son los mismos poderes que intervienen de todos los modos posibles, incluso militarmente, con el objetivo de promover sus planes?
  • ¿No son los mismos poderes que bombardearon Yugoslavia (usando uranio empobrecido entre otras cosas), que invadieron y ocuparon Afganistán e Irák y que han llenado el planeta de bases militares?
  • ¿No son los mismos poderes que a lo largo de los últimos 20 años han estado diseñando y fabricando nuevas armas “mini” nucleares, así como aumentando la militarización del espacio a través de la llamada “Guerra de las Galaxias”?
  • ¿No son los mismos poderes que en el marco de los planes de la OTAN han colocado sus armas nucleares en varias esquinas del mundo, también en Grecia, creando peligros masivos para los pueblos?
  • ¿No son los mismos poderes que están preparando instalar en Europa el llamado “escudo antimisiles”, de modo que, en el contexto de la competencia interimperialista, puedan atacar Rusia con armas nucleares sin miedo de represalias?

Su hipocresía relativa al programa nuclear de Irán es enorme. La línea política que está siendo seguida por los EEUU y los otros países que poseen tales armas o tecnologías es una política de doble rasero. Esto también parece ser así a partir del hecho de considerar que ciertos países conforman el “Eje del Mal”, mientras que algunos otros que también tienen armas nucleares, como Israel, son considerados “un pilar de la seguridad”.

¡Queridos amigos y camaradas!

Es obvio que la razones de la agresividad imperialista contra Irán han de encontrarse en otro lugar. Están relacionadas principalmente con la lucha entre los poderes imperialistas por las fuentes de energía, los recursos naturales de los contornos de la región (Norte de África, Mediterráneo Oriental, Golfo Pérsico, Mar Caspio), así como por sus rutas de transporte. Es ésta una dura batalla entre los monopolios que, apoyados por los países capitalistas, luchan por porciones mayores del mercado.

La crisis capitalista, que en esta ocasión se manifestó de forma sincronizada en los poderes imperialistas fuertes, lleva a un cambio en el equilibrio mundial de fuerzas, a la elevación de nuevos poderes imperialistas, tales como China, Rusia o Brasil, que buscan un papel de mayor relevancia en los desarrollos internacionales. Las contradicciones se están agudizando dentro de este marco, ejes y anti-ejes se están creando, que tienen el carácter de “alianzas depredadoras”. Las intervenciones imperialistas están incrementándose bajo varios pretextos así como las guerras locales, mientras nadie puede descartar la posibilidad de un conflicto generalizado en el futuro con el uso de armas nucleares entre los poderes imperialistas fuertes. Además, las dos crisis globales previas, como sabemos, condujeron a dos guerras mundiales.

En nuestra opinión, los acuerdos sobre la reducción de armas nucleares, p.e., el START-3, son engañosos para el pueblo. Las valoraciones relativas que indican que éste es un paso importante hacia un mundo libre de la pesadilla de las armas nucleares no tienen fundamento en realidad. Pero los acontecimientos son engañosos porque:

  • Para empezar, si el acuerdo específico es observado, las armas nucleares que quedarían (1550 cabezas nucleares en cada bando) son suficientes para volar el planeta muchas veces.
  • En el acuerdo no está claro si la reducción de cabezas nucleares estratégicas significa la destrucción del excedente o el desmontaje de las armas nucleares y su almacenamiento, algo que significa su inmediata restauración en el momento en que sea considerado necesario.
  • El asunto de las cabezas nucleares tácticas no se toca en absoluto, así como los misiles que se lanzan desde la superficie del mar.
  • Los planes para la militarización del espacio, que están siendo promovidos principalmente por los EEUU, no se tocan en absoluto.
  • Los arsenales nucleares de otros países de la OTAN, tales como Francia y Gran Bretaña, no se tienen en cuenta.
  • Los EEUU y Rusia, a pesar de la reducción predicha, no pararán ni un momento la investigación y fabricación de nuevas armas nucleares y el reemplazo de las herramientas de destrucción antiguas con otras más modernas y “perfectas”. La administración de Obama promete gastar 85 billones de dólares a lo largo de los próximos 10 años con este propósito, mientras que el gobierno de Medvedev-Putin planea gastar 23 trillones de rublos en su programa de armamento que, entre otras cosas, cubre la renovación del 90% de sus armas nucleares estratégicas.

Esto es por lo que en estas condiciones de incremento armamentístico, de intervenciones y guerras imperialistas, el KKE considera que ningún poder imperialista u organización internacional tiene la legitimidad de formular decisiones contra los pueblos, de intervenir, de determinar a quién se le permite tener energía nuclear y para qué propósito y a quién no. Y vemos que esto está ocurriendo hoy en el caso de Irán. Las propuestas del llamado “grupo de los 6” (en el que participan EEUU, Francia, Alemania, Gran Bretaña, China y Rusia) sobre la cuestión del programa nuclear iraní, hacen llamamientos a este país para parar sus intentos de enriquecer uranio y para aceptar el establecimiento de “centros de enriquecimiento de uranio internacionales” (que crearán los “poderes” nucleares), a los que Irán y otros países tendrán que recurrir para el enriquecimiento de uranio con fines pacíficos. Es claro que el propósito es mantener de todas las formas posibles el monopolio que estos países tienen sobre la tecnología y su aplicación.

Nuestro partido considera que la energía nuclear, cuando se usa con fines pacíficos, como cualquier otra forma de energía, tiene objetivamente tanto ventajas como desventajas en relación a la satisfacción de las necesidades de los pueblos, que, por supuesto, varían a lo largo del tiempo y en función del desarrollo de la investigación científica. La cuestión política real es qué condiciones previas políticas y sociales pueden maximizar los aspectos positivos y minimizar sus consecuencias negativas y efectos, teniendo siempre como guía la prosperidad del pueblo.

Para poder responder debemos comenzar por los hechos objetivos relativos a la energía nuclear (sus beneficios y peligros) basados en el conjunto de necesidades sociales en un marco histórico-social específico.

En la medida en que nos referimos a instalaciones que operan con criterios comerciales-privados y, en general, dentro del marco del modo capitalista de producción, cualesquiera que sean los compromisos con la normativa de seguridad que puedan existir en el marco institucional de cada país, éstos no salvaguardan la idoneidad de estas normativas ni su estricta puesta en práctica. Hay multitud de ejemplos, y el último ejemplo de la planta (nuclear) en Japón demuestra muchas cosas, puesto que puso de manifiesto el problema de un mantenimiento insuficiente, de la completa falta de métodos de refrigeración alternativos, mientras que habían ocultado el hecho de que los problemas eran evidentes. Tampoco las medidas de seguridad eran las adecuadas.

Es posible que alguien pueda en este punto oponerse a nuestra postura señalando que la tragedia de Chernobyl ocurrió en un país socialista y no capitalista. Aunque no podemos discutir aquí la cuestión en detalle, añadiremos que este hecho debe ser examinado en el contexto histórico, social y económico de la llamada “Perestroika” y en las últimas décadas antes del derrocamiento del socialismo, una cuestión con respecto a la cual nuestro partido ha sacado conclusiones.

El Partido Comunista de Grecia no apoya en el momento actual ni, por supuesto, en el futuro inmediato, la producción de energía nuclear en Grecia, porque en las condiciones sociopolíticas actuales el motivo de beneficio capitalista predomina y los siguientes elementos no pueden ser desarrollados en el interés del pueblo:

Primero, el nivel de incorporación de esta fuente de energía en el sistema, priorizando la utilización completa de fuentes nacionales, como son el agua, lignito, fuentes geotérmicas y otras formas.

Segundo, las condiciones técnicas previas que aseguren la mayor seguridad posible: la ubicación adecuada, el tamaño de planta energética, la última tecnología.

Tercero, los acuerdos internacionales de beneficio mutuo, que incluyan la transferencia de tecnología y conocimientos.

Además, en el marco de la liberalización del transporte de energía, de la competencia entre monopolios, así como de guerras imperialistas, la producción de energía nuclear, así como la importación de materiales energéticos, tecnología y la exportación de residuos, tienen lugar en condiciones desfavorables para la salud pública, la seguridad y el consumo por parte de las personas. Mientras este sistema socioeconómico, que tiene el beneficio como núcleo, predomine, esta solución específica crea enormes peligros para la salud pública, la seguridad de los habitantes y la protección del medio ambiente.

Por otra parte, tenemos en cuenta que el elevado nivel de actividad sísmica en Grecia aumenta la posibilidad de un accidente. El Partido ha emitido un comunicado conjunto con el Partido Comunista de Turquía específicamente sobre esta cuestión. Los dos partidos comunistas, teniendo en cuenta las consecuencias destructivas del terremoto de Japón, han adoptado una postura contra la construcción de una planta nuclear en Akkuyu. Hicimos notar que su construcción en una región sísmicamente activa constituirá una amenaza permanente para los dos pueblos.

Queridos amigos y camaradas,

Como conclusión a mi intervención, permitidme enfatizar nuestra valoración de que el peligro de una guerra nuclear imperialista, con consecuencias incalculables y trágicas para la humanidad no ha sido erradicada en absoluto, particularmente si tenemos en cuenta las rivalidades imperialistas y los planes en las regiones, tales como la península de Corea y el Golfo Pérsico. Estos desarrollos están conectados con la agudización de las contradicciones interimperialistas y la competencia entre los centros imperialistas y los poderes capitalistas emergentes que desempeñan o buscan un aumento de su papel regional e internacional. Lo que oímos sobre un “mundo multipolar” o una nueva “arquitectura” de relaciones internacionales que, según se afirma, mantendrá alejados estos peligros, oculta la realidad, que el capitalismo en su estadio imperialista no puede ser humanizado, ya estemos hablando del pasado o del futuro.

Sin lugar a dudas, podemos observar una nueva agudización de las contradicciones interimperialistas, puesto que es un hecho que en el contexto de la agudización de la crisis capitalista el imperialismo se vuelve más peligroso y agresivo. La posibilidad de un nuevo golpe nuclear o incluso una conflagración generalizada constituye una parte de esta implacable competición.

¡El así llamado “mundo multipolar” no asegura la paz y la seguridad para los pueblos mientras la contracción entre capital y trabajo no sea resuelta!

La lucha contra las armas nucleares, la lucha contra la guerra, está directamente conectada con la lucha contra el sistema imperialista en su totalidad. Está conectada a la oposición a la implicación de nuestros países en las intervenciones imperialistas y en sus organizaciones. Se pone diariamente de manifiesto que el fortalecimiento de la lucha antiimperialista, la lucha para conseguir el derrocamiento del sistema de explotación capitalista y la construcción del socialismo, es el único camino decisivo y efectivo para la paz y el progreso social.